Luego de ser capturado, se espera que Nicolás Maduro sea trasladado al Distrito Sur de Nueva York, donde enfrentará al menos cuatro cargos por conspiración de tráfico de drogas y terrorismo
Se espera el traslado de Maduro al Distrito Sur de Nueva York.
Por: Adelita Coriat
Panamá
Las autoridades estadounidenses han recopilado una serie de evidencias para acusar a Nicolás Maduro y su cúpula militar, así como a los cabecillas de las FARC, de conspirar en contra de Estados Unidos.
La acusación -que abarca delitos por tráfico de drogas, armas y terrorismo, en total cuatro cargos- detalla año por año acciones que contribuyen al cúmulo de pruebas que pretenden presentar los fiscales, en contra del exdictador, una vez que Maduro sea trasladado a Nueva York, donde lo requiere la justicia de ese país. Entre las pruebas se detallan una serie de hechos relacionados, reuniones, conversaciones con agentes encubiertos de la DEA y trayectorias de vuelos cargados de cocaína que pasaban por Centroamérica rumbo al Norte. A continuación un resumen del indictment recién desclasificado por el Departamento de Justicia
Desde al menos 1999 hasta el 2020, fecha en que se formaliza la acusación criminal contra Nicolás Maduro, éste junto a Diosdado Cabello (ministro del Interior de Venezuela), Hugo Carvajall -alias el pollo; Clíver Alcalá, Luciano Marín -aliauxis Hernández (Jesús Santrich), participaron en un esquema de conspiración corrupto y violento de narcoterrorismo con el Cartel de Los Soles y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), principal productora de cocaína en el mundo que ha perpetrado actos violentos en contra de estadounidenses.
El Cartel de los Soles es una organización integrada por altos oficiales venezolanos, personas corruptas que coludieron con instituciones en ese país, incluyendo el ejército; los aparatos de inteligencia; el legislativo y judicial para facilitar el tráfico de drogas a Estados Unidos. El nombre del Cártel de los Soles se debe a las insignias del uniforme de los oficiales de alto rango de Venezuela que forman parte del cartel.
En esta organización, Maduro ayudó y lideró el cartel enriqueciéndose personalmente, al igual que a sus allegados y miembros del cartel en el poder, quienes inundaron Estados Unidos con drogas adictivas, utilizándose como un arma en contra de Estados Unidos. (Una frase que utilizó Carvajal en una misiva enviada recientemente al presidente Donald Trump, en la que explicó la estrategia que aplicó la cúpula venezolana en conjunto con las organizaciones terroristas como Hezbolla en contra del Norte).
Según la acusación, el Cartel de los Soles facilitó armas a las FARC para coordinar operaciones en otros países, como Honduras, para trasegar grandes cantidades de droga con asistencia de las FARC, que en esencia funcionaba como un brazo armado del cartel de los Soles.
Métodos empleados para la conspiración
En 1999 cuando las FARC negociaban el plan de paz con el gobierno colombiano, acordaron con líderes del cartel de los Soles para reubicar sus operaciones en Venezuela con la protección del Cartel. Los miembros de las FARC operaron bajo el liderazgo de Iván Márquez y Jesús Santrich. Cultivaron las hojas de coca en Venezuela y Colombia, específicamente en la Serranía del Perijá, montaña fronteriza con Venezuela. Ambos transportaron cargamentos de droga en el Caribe y Honduras. Para el año 2004, Estados Unidos estimó que se habían introducido 250 toneladas anuales mediante lanchas rápidas, botes de pesca y contenedores.
El Departamento de Estado detectó 75 vuelos clandestinos con narcóticos que ingresaron al espacio aéreo de Honduras en 2010, usándolo como puente aéreo en la ruta de la cocaína entre Venezuela y Honduras.
Maduro coordinó con las FARC el transporte y la distribución de grandes cargamentos de los cuales se benefició y abasteció de armas para proteger dichos cargamentos destinados al mercado estadounidense a cambio de millones de dólares.
Narcoterrorismo
En 2003, en asociación con las FARC lideradas por Jesús Santrich y el Cartel de los Soles, establecieron un sitio de procesamiento de cocaína en Venezuela. En 2005, Chávez instruyó a Maduro y otros que los jueces venezolanos no protegerían a las FARC o sus actividades y debían removerlas del país. Ese mismo año, el gobierno venezolano terminó la cooperación bilateral con la DEA.
En 2006 Chávez nombró a Maduro canciller y ese año, las FARC pagaron a Maduro $5 millones por las operaciones de droga a través de un tercero. Transacciones de blanqueo de capitales que formaron parte de la conspiración de narco terrorismo. Maduro adquirió equipo de extracción de aceite de palma en Malasia como parte de las transacciones de blanqueo de capitales. De esta forma daría una apariencia legítima al dinero. En 2006 Venezuela anunció un tratado con Malasia relacionado a la extracción de aceite de palma y exploración de petróleo en Venezuela.
En 2006 el cartel de los soles desechó 5.6 toneladas de cocaína en un jet desde Venezuela a Estados Unidos. Cabello y Carvajal trabajaron para coordinar el envío. El avión salió del aeropuerto internacional de Maiquetía y aterrizó en Ciudad del Carmen, Campeche, México, con el aval de las autoridades mexicanas.
En 2008, Chávez, que en ese tiempo era el presidente de Venezuela y uno de los líderes del cártel de los Soles, junto a Iván Márquez, acordó usar fondos de Petróleos de Venezuela PDVSA para financiar las operaciones de narcotráfico de las FARC.
En ese año, Maduro, Cabello y Carvajal atendieron una reunión con representantes de las FARC en la que acordaron que proveerían a las FARC dinero en efectivo para la compra de armas a cambio de que incrementaran la producción de cocaína. En esa reunión, Maduro aceptó abusar de su autoridad como ministro de relaciones exteriores para asegurar que la frontera entre Colombia y Venezuela estuviera abierta para facilitar el tráfico de drogas.
En 2009, Maduro, Rendón y Carvajal se reunieron con representantes de las FARC para discutir el envío de 4 toneladas de droga que las FARC habían preparado para entregar al cartel de los Soles. Cabello instruyó el sitio en donde debía entregar la droga, lugar donde un avión esperaría la mercancía para transportarla a Nicaragua, luego a México, para trasladarla a Estados Unidos. En esa reunión también se discutió que la situación de inestabilidad en Honduras podría dañar el negocio. Razón por la que Maduro viajó a Honduras en calidad de ministro para intervenir en favor del cártel de los Soles y evitar que fracasara el envío de la droga.
En 2013, meses después de que Maduro asumiera la presidencia de Venezuela, el cartel de los soles despachó 1,3 toneladas de cocaína a través de un avión comercial que partió del aeropuerto de Maiquetía, en Venezuela, rumbo al aeropuerto Charles de Gaulle, en París. Las autoridades de ese país confiscaron la droga. Luego del decomiso, Maduro canceló su viaje a la sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, alegando amenazas de muerte en su contra. En Venezuela, Maduro convocó a una reunión con Cabello y Carvajal en la que les reprochó haber usado el aeropuerto de Maiquetía para traficar droga después de un decomiso ocurrido en 2006 en México, en cambio, debían ubicar rutas distintas para el tráfico de drogas.
En 2013, poco después de que las autoridades francesas efectuaron el decomiso de 1,3 toneladas de droga pertenecientes al cártel de los soles, Maduro autorizó el arresto de oficiales militares alegando su participación en el envío de la droga.
Un año después, Maduro se reunió con Marín Arango en una base militar de Caracas. En dicha cita, Maduro aceptó continuar con la provisión de armas a las FARC y ayudar con el entrenamiento de la milicia en Venezuela. También le dijo a Marín Arango que la milicia no podía asociarse al gobierno venezolano, pero facilitó después que las FARC entrenaran en el estado de Zulia.
En 2014 las autoridades de Aruba arrestaron a Carvajal, quien fue solicitado por Estados Unidos para rendir cuentas en la justicia de ese país. En respuesta, Maduro y Cabello presionaron a Aruba para que liberara a Carvajal. Aruba accedió a la petición y Carvajal retornó a la protección del cártel de los soles en Venezuela.
En 2015, en orden del acuerdo que había efectuado Maduro con Marín Arango con respecto a la provisión de armamento, miembros del cártel de los soles materializaron su promesa armando a las FARC. Cabello participó personalmente en la entrega de armas y provisiones, además de un lanzador de cohetes a las FARC en la base militar de Venezuela. En la entrega, Cabello discutió la forma en que se haría un pago parcial por la cocaína que las FARC proveerían al Cartel de los Soles.
Entre octubre y noviembre de 2015, los sobrinos de Maduro, Efraín y Francisco Campo Flores, se reunieron para coordinar la entrega de varios cientos de kilos de droga de cocaína, conversación que fue grabada por la DEA, droga que sería enviada desde el hangar de Maduro al aeropuerto de Maiquetía. Campo Flores de Freitas indicó que “estaban en guerra” con Estados Unidos, discutieron sobre un enlace de las FARC, supuestamente un alto rango, quien aspiraba a elevar las ventas de la droga a $20 millones para sufragar la campaña de la esposa de Maduro en la Asamblea Nacional. Entre bromas los Flores decían que cualquier oponente correría el riesgo de que les cayera la peste, puesto que ya tres o cuatro han sido encarcelados. En noviembre de 2016, los Flores fueron sentenciados en el Distrito Sur de Nueva York, donde será juzgado Maduro, por tráfico de drogas.
En 2017, Maduro continuó , junto a otros miembros del cartel, despachando grandes cargamentos de drogas a Estados Unidos. Específicamente vía aérea gracias a la protección de personal de las FARC que contaba con transporte y armas para recibir la droga en Barinas y luego introducirla a vehículos con compartimentos secretos y era transportada hacia las costas de Venezuela para una futura distribución.
A principios de 2017, cuando las FARC se disponían a negociar los acuerdos de paz con el gobierno colombiano en 2016, Hernández Solarte aceptó proveer toneladas de droga a una fuente confidencial de la DEA que supuestamente importaría la mercancía a Estados Unidos. La fuente dijo que trabajaba con Rafael Caro Quintero, el narcotraficante mexicano. La reunión estaba siendo grabada y Hernández se refirió a la muerte de Kiki Camarena, el agente de la DEA que fue asesinado por personal de Caro Quintero, refiriéndose al agente con insultos.
En 2018, las autoridades arrestaron provisionalmente a Hernández Solarte por requerimiento del Distrito Sur de Nueva York, acusado de conspiración para traficar droga. La evidencia se basaba en la reunión en la que participó el agente de la DEA. Hernández fue liberado, considerado un fugitivo.
En 2019 Maduro y Cabello ofrecieron una conferencia de prensa en la que el primero anunció que las FARC, en especial Marín Arango y Hernández Solarte, eran bienvenidos en Venezuela. Ese año, Arango indicó que las FARC iniciaban una nueva fase en la lucha armada.
Alegaciones
Por un espacio de más de 20 años (1999-2020), en una ofensa que tuvo lugar fuera de Estados Unidos, incluyendo en Venezuela, Colombia, México, Irán, Siria, Líbano y otros, Maduro y el resto de los acusados deberán responder ante el Distrito Sur de Nueva York por conspiración en violación al Título 21 por posesión y distribución de droga. Dado que los carteles de droga han sido declarados como organizaciones terroristas por el gobierno de Estados Unidos, estas personas también están involucradas en actividades terroristas, cuyos réditos se emplearon para financiar armamentos y enriquecer a los citados.

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