domingo, 22 de octubre de 2017

‘Vamos para el barranco y no hay nadie que nos ataje’

Indeciso, más inclinado a declinar cualquier oferta para regresar a la Presidencia, Ernesto Pérez Balladares sabe que la siguiente vuelta requiere transformaciones profundas que no cualquiera es capaz de llevarlas a cabo. ¿Lo hará él?


El expresidente Ernesto Pérez Balladares.


El menú de las transformaciones estructurales que deben efectuarse en el próximo quinquenio -a partir del 2019- ya está sobre la mesa. Es imperante convocar una constituyente que sintonice el sistema judicial con nuestra realidad, que moderinice al Estado, que arranque de raíz el contubernio de impunidad entre el Legislativo y el Judicial. De igual forma, urge transformar el sistema educativo para elevar la calidad de la educación y enfrentarse a la resistencia de algunos grupos magisteriales.

Vendrán también cambios económicos debido al alto endeudamiento del país, y de otra naturaleza en distintos ramos. La gran pregunta es: quién es capaz de enfrentar este desafío con firmeza y buena orientación. Si no se hace, el país caerá en un Estado fallido más temprano que tarde. Ernesto Pérez Balladares, miembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD), aún consulta con su almohada si coge este toro por los cuernos. Da señales a su partido y a la sociedad a través de consultas de campo y reuniones con gente clave que está de acuerdo en efectuar estos profundos cambios. Pero aún, dice, es temprano para lanzar su candidatura. Él sabe que puede hacerlo. Guarda silencio cuando se le pregunta si lo hará. Mientras tanto, emplea una de las fórmulas que lo llevó al triunfo en 1994, lograr un objetivo común, redefinir las instituciones estatales, alcanzar una democracia funcional, sin importar que quienes abracen esta misión sean o no militantes de su partido.

¿EL PRD ESTÁ LISTO PARA RECIBIR LA PRESIDENCIA EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES, A PESAR DEL DIVISIONISMO?
Hay algunos precandidatos que han mostrado interés en ser presidente. Yo lo que quisiera es que el partido definiera qué metas tenemos en común. Yo les pregunto a algunos de ellos para qué quiere ser presidente, qué haría, cuáles son las políticas sociales que llevaría adelante, en qué beneficiaría al país con su presidencia, cómo sacará de la indigencia a mucha gente, cómo va a invertir el presupuesto, y no hay respuesta; entonces, mi objetivo con este conversatorio y con esta propuesta es sembrar en la cabeza de esas personas la inquietud de que tienen que pensar cómo hacerlo. Todos coinciden, el sector agropecuario está mal, bueno, ¿y qué vas a hacer por el sector?; todos sabemos que está mal.

USTED HA DICHO QUE NO ESTÁ DECIDIDO, ¿QUÉ VA A PONDERAR PARA TOMAR LA DECISIÓN?
Lo importante de ganar una batalla no es quién lleva la bandera adelante, es que todos estemos de acuerdo con el propósito. Lo importante de la próxima presidencia es que todos compartamos la idea del país que queramos. ¿Quién será el abanderado? El que tenga la posibilidad de llevar adelante esos pensamientos, puede ser cualquiera. Yo buscaría por todos los grupos, no necesariamente por partidos políticos, todo el que comparte esta idea y tenga la posibilidad electoral, a esa persona deberíamos apoyarla.

USTED HA INICIADO CONVERSATORIOS CON SIMPATIZANTES Y NO SIMPATIZANTES DE SU PARTIDO, ¿CON QUÉ FIN?
Más que me escuchen a mí, yo quiero escucharlos a ellos. Yo tengo una idea de lo que la gente piensa que está pasando, pero a mí me gusta oír a la gente. Me gusta saber cuáles son sus problemas, sus expectativas, qué piensan que se puede hacer, quién lo puede hacer. Es un conversatorio abierto sin ningún compromiso de nada ni nadie. Me parece que es lo que se puede hacer en estos momentos en que quisiéramos de alguna forma llegar en algún momento, definir el objetivo de país, porque ahora mismo estamos sin un objetivo claro. Te explico, yo creo que en algún momento compartimos el objetivo de la firma de los Tratados del Canal, muchos compartimos el objetivo de que el Canal fuera panameño y administrado por panameños, muchos compartimos el objetivo de que se fueran las tropas norteamericanas de Panamá y que tuviéramos un solo territorio, una sola bandera. Esos fueron los objetivos del país con los que en algún momento los panameños nos comprometimos y creímos en ellos. Yo creo que a partir del año 1999, cuando finalmente se logró la recuperación del 100% Canal y el 100% de nuestra administración, no hemos definido un objetivo de país. Existen varias ideas, pero no un objetivo de lo que queremos dejar, en este caso a mis nietos, o a los hijos de todos, el país que queremos legarle a las próximas generaciones. Me parece que eso no está definido. Entonces, ¿tú ves cosas de un gobierno que tiene una propuesta definida? No ves que estemos trabajando en un camino todos unidos hacia un objetivo en común.

DICEN QUE USTED ES EL QUE TIENE LOS PANTALONES PARA LOGRAR ESTAS REFORMAS...
Pero yo estoy muy bien como estoy ahora.

¿Y USTED ESTARÍA DISPUESTO A HACERLO?
No, ¿por qué yo? ¿Por qué no se buscan a otro?

SI USTED PIENSA QUE DEBE ESCUCHAR A LA GENTE, ¿CÓMO LES VA A AYUDAR?
Yo pienso que lo principal es tratar de crear una masa crítica que comparta algunas ideas. Pero para poder dar algunas ideas a las personas que se reúnen conmigo, primero tengo que escuchar sus preocupaciones. Por supuesto, yo les propongo algunas ideas, se lo he dicho, el país en estos momentos necesita una transformación institucional. Creo que nosotros tenemos que redefinir cómo se conforma la Asamblea Nacional, por ejemplo; redefinir cómo se comporta y cómo se conforma la Corte Suprema de Justicia; tenemos que redefinir a dónde lle ga y cómo se limita el poder Ejecutivo. Lo que estoy proponiendo es que todas estas instituciones que conforman la democracia se redefinan. El objetivo de Panamá debe ser convertirnos en el centro logístico más importante de América Latina. Pienso que, en consecuencia, tenemos que hacer un gran esfuerzo por subir la calidad de nuestra educación y la cantidad de nuestra educación. Y creo que siendo un país con recursos, con el Canal de Panamá, nosotros podemos, en un periodo largo de inversión pública, de inversión social —salud y educación, especialmente de calidad—, podemos transformar este país y mejorar la distribución de ingresos. Hemos crecido gracias a que pudimos transformar el modelo económico dentro de nuestra administración, pero ese crecimiento no se ha traducido en una distribución adecuada de ingresos y riqueza.

TODOS ESOS APORTES REQUIEREN EJECUCIÓN. ¿USTED YA DECIDIÓ SI SERÁ ESA PERSONA QUE LAS EJECUTE?
Yo no he decidido nada. Yo no siento que vaya a tener ninguna satisfacción de volver a ocupar el puesto que ya ocupé y mi historia fue escrita. Afortunadamente, esa historia está mejor ponderada. A lo que yo aspiro, lo que yo quisiera, es que tuviéramos una masa crítica mínima que comparta estas ideas de reformar, reformular las instituciones estatales, puedes llamarla constituyente. De manera que podamos asegurarnos una democracia funcional y que subsista una mejor distribución de la riqueza y mejor educación. Tenemos cantidades de ejemplos en el mundo que han logrado eso con inversión social.

ENTIENDO LA IDEA, PERO LA SIGUIENTE PERSONA QUE OCUPE LAS RIENDAS DEL PAÍS TENDRÁ QUE HACER PROFUNDAS REFORMAS INSTITUCIONALES QUE CAUSARÁN UNA GRAN CONVULSIÓN SOCIAL. ¿CÓMO LO HARÍA USTED?
Yo creo que el compromiso de cualquiera que sea el abanderado de estas ideas, es hacer en los primeros seis meses de gobierno una constituyente. La forma puede variar, lo importante es hacer una estructura jurídica adecuada a la realidad. La forma como se elige a los diputados, por circuitos electorales, fue un paso intermedio en 1983, cuando teníamos el compromiso de llevarlo a una Asamblea Nacional de legislación, pero es un compromiso intermedio. ¿Quién ha dicho que los diputados legislan para los circuitos? ¡No! El representante de corregimiento debe ser la persona que lleve las soluciones a los distintos corregimientos. El diputado debe preocuparse por leyes nacionales. No conozco ninguna ley que sea para un circuito en particular; son leyes nacionales. Cosas como esa son las que nosotros debemos pensar muy bien cómo las queremos hacer, a sabiendas de que, desafortunadamente, hay clientelismo. La única forma que se me ocurre para obviar ese clientelismo es removiendo a las personas para que no caigan en clientelismo. Ahora mismo, un diputado de San Miguelito, por ejemplo, si no se gasta 350,000 dólares en campaña, no es diputado. Y su paga son seis mil mensuales, multiplicado por el tiempo que estará en la Asamblea, son 360,000 dólares. La persona tendría que dejar de comer para recuperar lo que gastó. Yo no digo invirtió, porque el que hace eso va a robar la plata para resarcir.

¿QUÉ LE DICE SU OLFATO POLÍTICO SOBRE LA SITUACIÓN DEL PAÍS?
Que vamos de culo para el barranco y no hay nadie que nos ataje.

¿CÓMO CAMBIAR LA IMAGEN DE QUE EL POLÍTICO ES UN CORRUPTO, DE QUE ES UN LADRÓN?
En la medida en que remuevas al político del clientelismo, porque no hay ladrón si no hay qué robar, y no hay clientelismo si no hay cliente. En la medida en que evite las ocasiones de clientelismo, en esa misma medida se va creando un político diferente. Llegar a la conclusión de que todos los políticos son ladrones, tampoco fue de un día para otro.

LA GENTE ESTÁ HARTA DE VER EL MISMO CLICHÉ DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS. ¿HAY LUGAR PARA LOS INDEPENDIENTES?
Entiendo que va a haber tres candidatos independientes, como lo dice la Ley Electoral.

USTED ES MIEMBRO DEL PRD, SE LE CRITICA QUE NO ‘PISA' EL PARTIDO...
Es verdad, no voy mucho por el partido. Yo traté de sacar al partido de la Asamblea Nacional porque creo que el partido rebasa los intereses de la Asamblea. Es decir, los diputados llegan a sus propios acuerdos con el Ejecutivo por lo que les costó ser diputado. El Ejecutivo tiene sus representantes en la Asamblea, yo pienso que la función del partido es superar esa parte y buscar la solución de los problemas de la comunidad, del país, pero no de la Asamblea. Pero la gente se inclinó por mantener al partido dentro de la Asamblea, los delegados votaron así. Bueno, si es su decisión, yo la respeto, no la comparto.

¿ASÍ TOMÓ DISTANCIA?
Sí. He tomado cierta distancia porque no comparto la decisión de que el partido esté circunscrito a la Asamblea, y tomé la decisión de hacer lo que estamos haciendo y decir mis perspectivas y mi verdad sin que nadie me diga que no las puedo decir.

¿Y ESO IMPLICA UNA OPCIÓN EN SOLITARIO PARA LOGRAR SUS OBJETIVOS O SUS EXPECTATIVAS?
Mi aspiración es que estas ideas sean compartidas por el partido y fuera de él. Los panameños no somos todos PRD, tal vez un tercio de la población votante, y dos tercios en contra, de tal manera que si tú puedes desarrollar un objetivo que no sea el partidario solamente, y que la gente entienda que es de la nación, de esta misma forma podemos mejorar la clase política.

¿QUÉ TAL LA LLEVA CON MARTÍN TORRIJOS?
Yo respeto a Martín y espero que él me respete a mí, no tengo mayor comunicación.

¿Y CON SAMUEL LEWIS?
También, su padre fue mi canciller, tengo mucho cariño por su familia, pero más nada.

¿CÓMO VISUALIZA UN ESCENARIO ELECTORAL O UN NUEVO GOBIERNO CON RICARDO MARTINELLI EN PANAMÁ?
Las personas dentro de una cárcel son diferentes a fuera de la cárcel. El señor Martinelli tiene mucho qué explicar en este país; yo no condeno a nadie, él debería haberse quedado aquí y hacer frente a sus acusaciones. Hay mucha suspicacia sobre las acusaciones y lo que dicen que se hizo. Lo cierto es que yo veo ciertas cifras que me indican algo raro, porque si ves, en nuestra administración de cinco años, con todo lo que pudimos hacer de infraestructura y obras físicas, la deuda pública subió $300 millones. Nosotros la entregamos en una deuda que es la acumulación histórica desde los años de independencia. Pero Martinelli lo triplicó y este gobierno va por el mismo camino. ¿Dónde está el uso de esa deuda pública? Yo pienso que Martinelli tiene que dar explicaciones y tendrá que enfrentar la justicia.

¿USTED PERDONA A MARTINELLI?
No. Dios me ha dado muchos defectos, que los admito, pocas virtudes, pero desafortunadamente entre las virtudes que Dios me quiso dar no está la del perdón. Yo no se lo puedo dar. Si se hubiera metido conmigo como político, yo me meto con él como político. Pero él se metió con mi familia, con mis hijas, con mi esposa; eso no se lo puedo perdonar jamás.

SI ÉL VIENE EXTRADITADO Y USTED ES PRESIDENTE, ¿QUÉ PASA?
Que enfrente a la justicia, que enfrente sus cargos. Yo soy de los que respeta y exige que se respeten los deberes del Estado. Yo no me meto, a menos que vea que haya algún contubernio. Pero yo espero que no sea así. Yo espero que él llegue y lo juzguen como ciudadano. Una de las cosas que hay que reformar es que los diputados y los magistrados se juzguen mutuamente. Eso no puede seguir.

¿CÓMO HARÍA PARA QUE ESO NO VUELVA A INTERFERIR EN ESTA RELACIÓN TÓXICA?
Hay que cambiarlo por Constitución. Se pueden hacer reformas constitucionales, hay un proyecto grande que se puede presentar a la población, por ejemplo, u otras formas, y poner en juego todo. Cuando te digo todo es la Presidencia, la Asamblea y la Corte.

¿HABRÁ CERTEZA DEL CASTIGO EN LOS CASOS DE MARTINELLI?
Yo tengo la esperanza y la expectativa de que si alguien es encontrado culpable, sea condenado, porque de lo contrario sería aumentar aún más incredulidad del pueblo, aumenta aquello de que todos somos ladrones, de que a los ricos no les pasa nada, de que los pobres pagan los castigos y eso es conducente a problemas sociales muy serios. Yo tengo la esperanza , y hay una gran responsabilidad de parte de quienes tienen que hacer los juicios, de lograr hacer justicia de verdad.

¿USTED CONFÍA EN LA CORTE?
Yo tengo que confiar, no hacerlo me pone en la acera de enfrente. Que son perfectibles, claro que sí. Pero tengo que confiar que en su momento van a pensar con el corazón y confiando en la Patria y no en los intereses nacionales.

HAY GRANDES CONTRADICCIONES EN EL ACTUAR DE LOS MAGISTRADOS, Y LA PERCEPCIÓN DE BENEFICIAR CIERTOS INTERESES. ¿EN DÓNDE Y A QUIÉN BENEFICIAN, SEGÚN SU PERCEPCIÓN?
Sí, hay diferencias entre ellos, pero eso se da en todas las cortes del mundo. En Estados Unidos tú ves a los liberales y a los conservadores, y hay algunos que no se llevan bien. Nosotros somos un país más chico y es más grande el bochinche.

¿Y CÓMO NOMBRARÍA A LOS MAGISTRADOS?
A mí me gusta la idea de tener una de dos: o una propuesta de las facultades de Derecho, siempre y cuando estas exijan que sus egresados pasen el examen de la barra, y otra puede ser un consejo de la magistratura, como hay en otros países, donde hay todo un proceso de nominación. Lo único que no puede seguir es lo que tenemos ahora.

VIENE EL NOMBRAMIENTO DE DOS MAGISTRADOS QUE NO IRÁN A CONSULTA PÚBLICA, ¿QUÉ ESPERA QUE SUCEDA?
Más de lo mismo. Tendría cuatro nombrados, pero nadie domina la Corte, ahí tienes la prueba con Martinelli, él nombró la mayoría de los magistrados y lo tienen encausado. Es muy difícil suponer, hay un dicho muy viejo, ‘tongo botado no pone boleta', y manda el que puede botar, no el que nombró.

ERNESTO PÉREZ BALLADARES
  • Nombre completo: Ernesto Pérez Balladares
  • Nacimiento: 29 de junio de 1946, en Boquete, Chiriquí, Panamá
  • Ocupación: Empresario jubilado
  • Cónyuge: Dora Boyd
  • Resumen de su carrera: En 1976, fue designado ministro de Hacienda y Tesoro por el general Omar Torrijos Herrera. En marzo de 1979, fue uno de los fundadores del Partido Revolucionario Democrático (PRD), del cual fue nombrado en 1982 como secretario general. A principios de 1991, volvió al PRD luego de distanciarse del partido por presiones del general Manuel Antonio Noriega y nuevamente obtiene el cargo de secretario general del colectivo, para formar parte del Comité Ejecutivo Nacional. El 8 de mayo de 1994, representando al PRD ganó las elecciones presidenciales con el 33.3%, seguido de Mireya Moscoso, del Partido Panameñista, que obtuvo el 29.4% de los votos.


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