jueves, 31 de julio de 2014

El costo de la reparación de 5 helicópteros se duplicó

En 2008, el presupuesto para la repotenciación de 5 naves era de $25.5 millones, seis años después, solo una nave vuela

El Ministerio de Seguridad (Minseg) debería efectuar una auditoría profunda a los contratos efectuados por la administración del exministro José Raúl Mulino, y conocer además, el estado en que se encuentran las naves que recibe esta administración.

Muestra de ello son los compromisos efectuados para el rescate de cinco helicópteros Bell 212, de los cuales solo uno está en funcionamiento. Los millonarios montos adelantados a las compañías responsables de la repotenciación de estas naves no concuerdan con los resultados esperados.

En este renglón, llama la atención la insistencia del Minseg en dar continuidad a los contratos con la empresa canadiense Helitech Support Services, encargada de la repotenciación de cinco helicópteros modelo Bell 212, a pesar de las misivas que alertaban de los problemas financieros por los que atravesaba.

En todo caso, se firmaron dos adendas al contrato original (10-2008) por un monto aproximado de $34 millones a pesar de que en el cronograma de entregas y reparaciones era más lento de lo que aparecía en el contrato.

Pareciera una persistencia de costo millonario por algo que jamás se recuperaría, pero que aún así el Minseg decidió continuar mediante dos adendas con la empresa encargada de la extensión de la vida útil de los helicópteros, y ante el infructuoso resultado cedió el contrato a otra empresa en Panamá por otro monto millonario. En resumidas cuentas, después de 6 años y $40 millones invertidos, el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) cuenta con un solo helicóptero que vuela.

Del resto de los cuatro, uno, el AN-121 fue recibido por Mulino con bombos y platillos en junio pasado. Sin embargo, la nave no ha logrado despegar porque presenta una excesiva vibración. Una fuente indicó que ni siquiera es factible hacer vuelos estacionarios por el riesgo que implicaría. Vale la pena mencionar que en una entrevista realizada por La Estrella de Panamá al director del SENAN, Belsio González, en mayo, informó que la empresa American Airparts, a la que se le cedió el contrato de la reparación de las naves, entregaría al Estado a partir de junio un helicóptero por mes. No obstante esto no ha ocurrido a pesar de que el Estado ha pagado el 90% del monto del contrato que asciende a $20,643,520.

EL CONTRATO ORIGINAL
En 2008, la administración de Martín Torrijos hizo un contrato directo con la empresa canadiense Helitech Support Services para extender la vida útil de cinco helicópteros del entonces Servicio Aéreo Nacional; AN-120, AN-121, AN-123, AN-125, y la AN-134. Las dos primeras naves fueron donadas por el gobierno norteamericano, y el resto formaba parte de una compra a una empresa israelí durante la administración de Mireya Moscoso.

El contrato original para el rescate de las cinco naves fue pactado por un costo de $10,293,600 millones.

No obstante, cuando los técnicos de la empresa abrieron las naves en Canadá observaron que los daños que presentaban eran mayores, lo que motivó que cambiaran el monto de reparación pactado inicialmente.

En 2009 tomó posesión en el ministerio José Raúl Mulino, quien revisó los contratos efectuados por la administración anterior y notó que para la recuperación de las naves eran necesarios más de $25 millones.

La canadiense, no obstante, había iniciado los trabajos de reparación de los helicópteros AN-120, y AN-121. Empezaba a abrir el AN-123 cuando envió una propuesta al Minseg para ajustar el costo de las reparaciones.

ADENDA CUESTIONABLE
Los altos precios presentados por Helitech Support Services motivaron una serie de negociaciones con el Estado para alcanzar un acuerdo. Además se planteaba, por parte de la empresa, la necesidad de cambiar el sistema de pantallas lo que elevaba aún más el presupuesto.

En septiembre de 2009 Helitech envió una propuesta que incluía la reparación de tres naves (AN-121, AN-120, AN-123) por un monto de $15,156,555.25.

El gobierno había adelantado más de $4 millones a los canadienses, por lo que los técnicos del SENAN recomendaron al exministro Mulino recuperar dos o tres helicópteros y pagar la diferencia que se resumía en un poco más de $11 millones.

Con respecto al resto de las naves la recomendación era venderlas enteras o por partes, puesto que la inversión en reparaciones se aprovecharía mejor con la compra de una o dos naves nuevas. No valía la pena el gasto.

No obstante el consejo, el Minseg insistió en el arreglo y firmó con la empresa canadiense dos adendas al contrato original por más de 34 millones de dólares. Es en este punto en el que surgen dudas en cuanto a montos, gastos o inversiones, advertencias y resultados.

Para aquellas fechas se rumoraba que la empresa canadiense atravesaba por problemas económicos, situación que se notificó por escrito al exministro Mulino. También se notaba un ritmo desincronizado entre los pagos que efectuaba el gobierno y el cronograma de trabajo que debía cumplir la empresa. Había un atraso sustancial en la reparación.

Incluso existe documentación en la que Alejandro Garuz, exviceministro de Seguridad instruyó la devolución del resto de los helicópteros desde Canadá, sitio donde estaba ubicado el taller, a Panamá bajo la premisa de vender las naves y/o sus componentes.

Nada de lo anterior detuvo al exministro Mulino de firmar dos adendas al contrato original. La primera fue en julio de 2010 por $15,537,500 para el rescate de dos helicópteros: AN-121 y AN-120. En contraste con la propuesta efectuada por la empresa que incluía la reparación de tres naves por un monto menor (ver documentos).

Como resultado de esta adenda, la empresa solo entregó el AN-120, mientras que el gobierno pagó a la empresa casi $14 millones.

¿Por qué el Minseg firmó una adenda por más plata por la reparación de dos y no de tres helicópteros como propuso la empresa?

OTRA ADENDA
Mulino efectuó una segunda adenda al contrato original, pero esta vez con la empresa HSS Helitech Research Services LTD por un monto de $19,219,976.28 para el arreglo de las tres naves restantes.

Llama la atención que se trata de una empresa con una razón social distinta a la primera, inscrita en el 2010 y donde aparece el mismo dignatario: Warren Delmark Malmberg.

De la cantidad arriba mencionada el Minseg pagó $5,383,360.75, pero la empresa no entregó un helicóptero a cambio. Si a esta cifra añadimos lo que se pagó a Helitech Support Services totaliza $18,678,023.55 dinero que se traduce en el costo de la reparación de una sola nave; AN-120, cuando su recuperación no superaba los cuatro millones según la propuesta de la adenda al contrato 10-2008. ¿Quién se habrá beneficiado de estos dineros?

1 comentario:

  1. Esto es una complicidad compartida entre fabricantes, vendedores y compradores quienes han utilizado la argucia de utilizar "LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA" que se practica a nivel Internacional . Ing. Humberto E. Reynolds de Unamuno

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