Iván Chanis, presidente de la Fundación Iguales, defiende la legalización de las uniones civiles de personas del mismo sexo con el mismo término que las heterosexuales, pues el concepto ha evolucionado, dice, al igual que los derechos de los cónyuges
Iván Chanis.
La sociedad ha dejado en el tintero un tema social, muy sensitivo, que enciende pasiones, el matrimonio igualitario. En la Corte Suprema de Justicia (CJS), desde el 2016, hay tres demandas acumuladas que buscan legalizar en Panamá el matrimonio entre personas del mismo sexo, que requieren de una decisión. Mientras, la Fundación Iguales y las parejas interesadas en inscribir su matrimonio en Panamá ya se han hecho escuchar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un ente que antes se ha pronunciado a favor de la adecuación de la legislación en los países del hemisferio para permitir el acceso al matrimonio. Del otro lado de la moneda hay un grupo que se opone tajantemente a la idea. Alegan sobre las ramificaciones que implica aceptar la figura matrimonio, como las adopciones, y avanzan sobre una distorsión de la figura institucional de la familia. Iván Chanis, presidente de la Fundación Iguales, confía en que la justicia fallará a favor de la población LGBTI, y que será apegado a derecho. No está dispuesto a admitir un término distinto, la palabra no tiene dueño, asevera.
