miércoles, 3 de junio de 2020

La Nueva Joya registró un aumento de 50 casos en dos días


Las autoridades implementan sistemas de bioseguridad para contener los conglomerados de Covid-19 en el Sistema Penitenciario, practican hisopados a custodios y policías, aún así los casos pasaron de 224 a 274 del 1 de junio a la fecha

A pesar de que el Ministerio de Salud (Minsa) implementa un sistema de monitoreo de bioseguridad en los centros penales del país, se han convertido en clusters de contagio de Covid-19. Ayer se contaron 50 casos nuevos en la cárcel la Nueva Joya, haciendo un total de 274 casos cuando el pasado 1 de junio se registraron 224 casos acumulados, según indicó a La Estrella de Panamá una fuente de la Clínica de la Merced que atiende los pacientes del polígono carcelario que alberga a más de 10 mil privados de libertad en tres centros, La Joya, la Joyita y la mencionada.

El Minsa, además, mira con preocupación el desarrollo del número reproductivo efectivo del virus (RT) en el país, luego de que el lunes pasado dio de alta la cuarentena restrictiva que permaneció por más de dos meses a nivel nacional, para instalar el toque de queda de 7 p.m. a 5 a.m.

Dentro de los centros penales, los conglomerados más preocupantes resultan la cárcel de Santiago (con 322 casos positivos de 492 internos) y la Nueva Joya, donde están recluidos 4,400 internos. El resto de las cárceles, hasta el corte de ayer, no presentaron cambios: Nueva Esperanza en Colón, 26 positivos, de los cuales 15 están recuperados y el Centro Femenino con 97 y 20 recuperados.

A pesar de la rigurosa restricción de movilidad que rigió durante los primeros meses de pandemia, la curva de casos no logra aplanarse. Ayer la cifra repuntó con 514 casos nuevos. Ante la presión del sector empresarial por reactivar la economía, se liberó el segundo bloque que encierra a la industria, la construcción (aunque aún no se ha proporcionado la lista de los proyectos estatales a reactivar ) y la minería no metálica que el gobierno prefirió trasladar para el último bloque de reapertura.

Rodrigo De Antonio, asesor del Minsa, explicó recientemente que las tomas de muestras evidencian un promedio de 250 casos por día, con una duplicación de casos cada 18 días, cuando antes era de 20 días. Los números han preocupado a las autoridades que han advertido la necesidad de implementar una normalidad asimétrica.

Desde mediados de marzo, cuando el Minsa reveló el primer caso de Covid-19, el Sistema Penitenciario tomó la precaución de prevenir contagios masivos y prohibió las visitas de familiares y abogados. La decisión coincidió con la suspensión de términos judiciales que se reactivan el próximo lunes 8 de junio. Aún así, brotaron los casos positivos que en su mayoría fueron introducidos por los custodios y visitas en los primeros contagios.

Desde el primer día, el Sistema Penitenciario ha implementado paulatinamente medidas de bio seguridad dictadas por el Minsa. Carlos González, subdirector general del Sistema, indicó que se implementa la toma de temperatura a funcionarios, custodios y personas que abastecen los centros penitenciarios. De igual manera se prohibió la entrada de personas ajenas, y se establecieron las video audiencias para los privados, ya se dieron 176 libertades a través de rebajas de pena", indicó.

Para prevenir nuevos brotes en la Nueva Joya, los pacientes fueron trasladados al Centro de Custodia de Jóvenes, ubicado en las Garzas. Un sitio sin inaugurar que se emplea temporalmente para distanciar a los contagiados del resto de los internos de Nueva Joya, según informó una fuente oficial del Sistema Penitenciario. Este medio consultó al Minsa si se realizó la trazabilidad para dar con origen del primer contagio, pero no se informó al respecto.

En cambio, indicaron que se realizaron pruebas masivas en la sección A de la mínima de la Nueva Joya, que alberga un poco más de 500 privados de libertad y a todos se les practicó hisopados, según indicó el Minsa a este diario.

En la cárcel de Santiago de Veraguas, que alberga una población de 492 internos, se adecuó un área separada para dividir a los 322 positivos del resto de la población, se practicaron pruebas a custodios y policías, pero aún no se ha dado a conocer el resultado de las mismas. En este centro se registró una defunción. "Se practicaron hisopados a todos los privados de libertad de la cárcel cuando se presentaron los casos", según la fuente oficial del Sistema Penitenciario.

En el Centro Femenino, precisó el Minsa, se hisoparon al 100% de los custodios, policías y administrativos.

En Colón se practicaron pruebas de Covid-19 a los sintomáticos respiratorios y sus contactos, policías, administrativos y custodios.

INCERTIDUMBRE DE LOS FAMILIARES
La desesperación de tener un familiar detenido se suma a la dura noticia de que fue infectado por el virus de 'la muerte', el Covid 19. Pero, cuando a ello se le agrega la poca información que emana de las autoridades del Sistema Penitenciario, la confusión es mayor.

Es la historia de Maylin Romero, una joven de 24 años que encontramos en el Complejo Penitenciario La Joya haciendo fila par dejar los enseres a su familiar. Era evidente su rostro de desesperación, que cuando se percató de nuestra presencia, se acercó a hablar con La Estrella de Panamá.

“Me entere que mi familiar dio Covid positivo por un compañero de celda”, dijo Romero al señalar que no ha recibido ninguna notificación formal de parte de las autoridades que le indique la condición de salud de su hermano.

“Estamos desesperados, llamamos al centro penal y han dicho que no nos pueden dar ninguna información, tengo cuatro días de no saber de su salud y dónde lo tienen”, señaló Romero, al tiempo que dijo que se enteró a través de una comunicación informal que su pariente fue trasladado de la Mega Joya a otro sitio que desconoce.

Eliecer Plicet, abogado penalista, aseguró que esta situación particular de la joven Maylin Romero, se repite en todos los casos de familiares de detenidos infectados con el Covid 19 "y se ha utilizado esta pandemia para vulnerar los derechos humanos de los privados de libertad".

“Nos preocupa que los familiares de los privados que han dado positivo con Covid-19 no hayan tenido comunicación con ellos, frente a ese tema crece la incertidumbre y está generando una enfermedad mental en los familiares”, destacó el jurista.

Las declaraciones de Plicet se dieron en las afueras del Complejo Penitenciario La Joya, a la espera de una reunión entre el director del Sistema Penitenciario, José Ríos, y un grupo de privados de libertad.

Kevin Ried, otro defensor, dijo que la situación del Covid-19 en las cárceles es desconocida porque hay detenidos que esperan resultados de las pruebas y a ellos se le suma el hecho de que las autoridades no están suministrando los implementos, tales como mascarillas y jabón para contrarrestar el alto nivel de contagios.

La Estrella de Panamá pudo notar una aglomeración de personas, sin guardar la debida distancia, en la salas de espera del Complejo Penitenciario, para entregar alimentos e insumos de aseo a sus familiare.

“En realidad hay un desorden aquí, una señora se desmayó y ni siquiera le dieron los primeros auxilios, la dejaron allí tirada”, Dijo Stephani Cordoba, esposa de uno de los detenidos.

REDACCIÓN
Marlene Testa / Adelita Coriat

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