jueves, 2 de abril de 2020

La encrucijada de más de $260 millones en bonos que vencen el próximo trimestre


Un proyecto de Ley busca prorrogar el pago del capital a los tenedores de bonos corporativos que cotizan en la Bolsa de Valores de Panamá. La SMV analiza la situación, mientras que especialistas opinan que las empresas deben cumplir con su compromiso

El superintendente del Mercado de Valores, Julio Justiniani, discute con la junta directiva de la entidad y con Ejecutivo un proyecto de ley que pretende prorrogar automáticamente el pago de capital, más no de los intereses, de los bonos que vencen entre el 1 de abril y el 30 de septiembre, con la opción prórroga por periodos adicionales.

En los próximos meses vencen una serie de bonos corporativos emitidos que cotizan en la Bolsa de Valores de Panamá y tendrán que hacer frente a los compromisos de pago de capital e intereses. Según datos de la Superintendencia del Mercado de Valores, en abril se expiran $57.7 millones, en mayo $52.7 y en junio $149.8 millones.

"Ante la situación por la que atraviesa el país, es muy probable que los tenedores de bonos pidan su dinero al momento del vencimiento de la emisión, y cuando esto ocurra, podría ocasionar un descalce porque las empresas no van a tener la plata completa, algunas de ellas no lo tendrán aunque las grandes pueden soportarlo", indicó a La Estrella de Panamá Fernando Sucre, presidente de Central Fiduciaria y agente de pago de emisiones.

Con esto en mente, Sucre redactó un proyecto de Ley que presentará ante la Asamblea Nacional con el que se pretende prorrogar el pago de capital de los bonos cuyo vencimiento sea en el periodo mencionado.

El documento al tuvo acceso este diario, de dos artículos, autoriza a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) a tomar las medidas necesarias para la protección y mitigación de los efectos causados, o que puedan causarse al mercado de valores, dentro del sistema financiero nacional por la presente situación de la pandemia y que podría llevar a prorrogar por periodos adicionales lo establecido en el párrafo anterior.

"Todo emisor autorizado por la SMV que cotice en la bolsa y que no pueda hacer frente a los intereses o dividendos de sus respectivos valores, deberá solicitarle a la SMV la autorización para suspensión de pagos, la cual deberá estar sustentada con toda aquella documentación que dicha autoridad requiera", se lee en la propuesta.

Justiniani, aún no tiene una opinión formal de la propuesta. La SMV previó este escenario y el 20 de marzo emitió el acuerdo 3-2020 por medio del cual estableció medidas temporales para el registro abreviado de las modificaciones de ciertos términos y condiciones de la oferta pública de valores registrados en la SMV para la fecha de vencimiento de los valores, fechas, formas de pago de intereses o de capital, fecha de redención de valores, forma o causales para solicitar redención de los valores u otros pagos relacionados.

Este instrumento de la Super no convence a Sucre. Primero porque establece que hay que ir a la SMV para aprobar cualquier cambio. En vez, con el proyecto quedan automáticamente prorrogadas las emisiones sin tener que acudir al regulador para que autorice la medida.

Lo que explica Sucre es que "muchas emisiones están garantizadas con hipotecas sobre bienes inmuebles y pagarés, ninguna con efectivo. Lo que significa es que si las empresas que deben pagar el capital en los términos fijados caen en falta (default), se tendrían que liquidar los bienes que garantizan los bonos o las acciones, y en este momento no se puede hacer eso ante la situación que atraviesa el país. Por ello, pedimos aplazar el vencimiento por 90 días mientras todo regresa a su curso normal".

Hay quienes opinan que si la empresa no cumple con su responsabilidad para con los tenedores de bonos, pueden perder credibilidad en el mercado y eso no le conviene.

"No olvidemos y no dejemos desamparados a los pequeños ahorristas que incluyen a los que depositaron su confianza en el mercado de valores, no los olvidemos. El sistema y todos nos debemos a ese ahorrista que están cotizando en el país", expresó el economista Felipe Chapman.

La SMV deberá valorar qué hacer con la propuesta, pues es la entidad debe velar por los intereses de quienes confiaron en las empresas que emitieron bonos y que esperan recibir su dinero al vencimiento. Un economista consultado indicó que esto no es tan simple como ver en blanco y negro, tal como se pretende exponer. No comparte la idea de prorrogar, un tema que merece verse con cuidado. Asegura que los bonos tienen un fondo de amortización y la empresa debió separar el repago del compromiso. "Es difícil de creer que con un mes que no hayan ventas se quedó sin el respaldo", indicó el especialista que pidió obviar su nombre. En todo caso, añadió, lo que se puede hacer es emitir una nueva emisión de bonos a una tasa inferior. "Lo correcto es pagar los bonos e inmediatamente sacar una nueva emisión. Las tasas dependerán de la industria en la que se mueva la empresa, y ésta reflejará el riesgo de la empresa", acotó.

La SMV cuenta con información detallada de vencimiento de las emisiones, a corto, mediano y largo plazo y monitorea el desempeño del mercado en miras a realizar los ajustes necesarios y velar por la protección al publico inversionista, así como también apoyar a los emisores. "En marzo los emisores efectuaron pagos por 133 millones de dólares a diferentes inversionistas, correspondientes, a sus valores en circulación. Hemos sostenido conversaciones con varios emisores y la mayoría tiene reservas para afrontar la situación, sin embargo hay que considerar si la crisis se extiende mas de lo previsto, por lo que estamos en constante análisis para presentar alternativas que permitan a las empresas ajustarse al flujo de efectivo acorde a la coyuntura y de esta forma fortalecer el sistema y que pueda sobreponerse a esta situación jamás experimentada en el mundo", indicó Justiniani.

El superintendente añadió la necesidad de tener presente que por la cuarentena declarada, "la mayoría de las empresas han reducido su capacidad operativa, por ende sus ingresos y esto es entendible, por lo que como medida preventorio la SMV aprobó el acuerdo 3-2020 que permite la modificación de términos y condiciones de sus prospectos iniciales y emisiones en circulación. El cambio de términos y condiciones lo contempla la Ley de Valores, sin embargo el acuerdo modifica las normas para realizar el cambio y establece un procedimiento simplificada, expedito y notificado vía electrónica. Siempre que cuente con la aprobación del 75% de los inversionistas", exclamó Justiniani.

Este medio conoció que la SMV ha detectado muy pocas empresas, contadas con una mano, que atraviesan una situación financiera delicada.

En esta vía el temor podría ocurrir que los portadores de los bonos o el resto de la industria perciba que se afecten porque no tienen soporte. Por más pequeños que sean, pueden generar un efecto negativo y contagiar al resto. Pese al acuerdo que ha emitido la SMV, hay sectores particulares con cierto tipo de industrias que se mantienen con el flujo de efectivo. A pesar de que existen unas muy robustas, el negocio se nutre de ingresos diarios, pero al final de la historia es muy difícil contar con un colchón por seis meses sin recibir el capital para hacer los pagos correspondientes.

En la SMV están registrados 230 emisores. En tiempos normales, cuando se acercaba al fecha de vencimiento del bono, los encargados llamaban a sus clientes y éstos accedían a la renovación de los mismos. No obstante, es lógico pensar que ante la pandemia, algunos requieran el pago completo y pedirán el dinero que la empresa mantiene en otro tipo de inversiones.

Cuando se emiten bonos, mecanismos de financiamiento de las empresas, se estila que se proporcionen como garantías pagarés, hipotecas y bienes inmuebles.

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