viernes, 27 de julio de 2018

La cuestionada costumbre de conceder adendas

La Contraloría recomendó a Conades reevaluar la adenda por $9 millones al consorcio Accidental Aguas de Boquete. En cambio, el Estado otorgó 747 días más para terminar la obra que tiene 85% de avance

Las adendas que se conceden a las empresas que participan en licitaciones son objeto de cuestionamientos, especialmente, cuando los concursos abreviados se determinan por mejor valor.
Cuando el gobierno otorga adendas en tiempo y costo se incrementa el monto del contrato significativamente, dejando a un lado la esencia del mismo, por mejor precio, y culminan las obras con valores más onerosas de lo planeado.

Aunado a esto, conferir una adenda millonaria avanzado el proyecto, puede entenderse como ‘viveza’ del contratista en desventaja para el resto de los proponentes que al momento de la licitación ofertaron un monto más elevado que el del ganador.

En esta disyuntiva se encuentra el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (Conades). El contratista, Constructora Urbana S.A. y Administradora de Proyectos de Construcción, acaba de solicitar una adenda de tiempo y costo.

En cuanto al costo, Conades evalúa si conceder o no, $9 millones más al consorcio Asociación Accidental Aguas de Boquete que ejecuta el proyecto Diseño y Construcción del Acueducto, la red sanitaria y la planta de tratamiento de aguas residuales de Boquete.

El cambio elevaría el monto original de la obra de $22.5 a $31 millones, en una licitación que se basó en mejor valor, y en la que participaron 8 empresas más. La justificación para incrementar el monto, según Conades, se basa entre otras cosas en las adversas condiciones del subsuelo. El contrato exige al desarrollador “conocer plenamente todo lo que pudiera ser aparente en cuanto se relaciona al sitio, condiciones generales y locales, así como todo cuanto pueda influir en el desarrollo de los trabajos”.

Pero la adenda también descansa en un término técnico: “rehabilitación” de mayor parte de las calles del distrito, aunque las mismas no hayan sido afectadas por la construcción del proyecto.
Y es técnico porque en la fase de construcción, lo que estipula el pliego al consorcio es la reposición del pavimento (parcheo) de igual o mejor calidad al que había de las zonas intervenidas.

El encargado del proyecto, ingeniero Jesús George director del proyecto de agua y saneamiento de Conades, explica que el municipio de Boquete envió varias cartas a la entidad solicitando que, aprovechando la presencia de la empresa en el área, se rehabilitaran las calles por donde pasa la obra, y otras más. Además, que sustituyera las tuberías de la comunidad de Santa Lucía que son de cemento de asbesto. Esto último no está contemplado en el contrato original.

En la adenda se cubren $7.3 millones para la rehabilitación de las calles, es decir, cubrir con una carpeta asfáltica, y $1.2 millones para el proyecto de Santa Lucía, según explicó George.

¿Por qué no convocar a otra licitación para hacer estas reparaciones? preguntó la Decana. El funcionario respondió que se ‘veía viable’ el proyecto.

Además, significaba dar rapidez a la obra, especialmente en estos tiempos electorales.

Conades envió la solicitud a la Contraloría y ésta recomendó reevaluar la adenda. Entre sus líneas establece lo siguiente: “luego de nuestro análisis a la referida sección del pliego de cargos, indicamos que en esta se estipula que todo pavimento fuera de ancho de la zanja autorizada que sea removido o deteriorado durante el trabajo será reemplazado por un pavimento igual de calidad y por cuenta del contratista en un plazo determinado de la inspección”.

El funcionario decidirá esta semana si concede o no un cambio de monto a la empresa a pesar de que ya se le venció el tiempo concedido para el periodo de construcción.

TIEMPO QUE APREMIA
De lo que sí esta seguro George es que va a conceder a la empresa más tiempo para culminar la obra.

La adenda de tiempo consiste en 747 calendario para terminar la fase de construcción que debió estar lista en 730 días a partir de la orden de proceder, 15 de junio de 2015. Es decir, ya se venció.

A pesar de que el proyecto, según Conades, cuenta con un avance del 85% , la entidad está dispuesta a otorgar al consorcio dos años más para la culminación de esta fase.

El encargado del proyecto, George, así lo indicó a la Decana.

El funcionario justifica la medida ya que por motivos ajenos a la empresa solicitud de cierre de vía por parte de la comunidad en fechas de desfiles, ferias, fiestas patrias o por mal tiempo), se han perdido 460 días laborables desde que la empresa inició la obra. Según el funcionario, cada día no laborable debe multiplicarse por tres y esa es la cantidad de días de ‘reposición’ que se le debe dar al contratista.

A pesar de que el proyecto debe entregarse en el año 2020, con la extensión del tiempo, la empresa podrá entregar la obra en 2022. Algunos entendidos en la materia, señalan que este tipo de extensiones traen consigo riesgo en la renovación de las fianzas por parte de las aseguradoras. En este caso, el consorcio cuenta con una fianza vigente hasta el año 2021, según mostró George. Conades no ve la necesidad de ejecutar la fianza porque afirma que el consorcio ‘esta cumpliendo con obra’.

Aunado a esto, la fase de operación y mantenimiento de la planta de aguas residuales aún no entra a regir. Por lo tanto, la adenda de tiempo concedida, empuja la fecha de vencimiento del periodo que estipula el contrato para que la planta entre en operación y mantenimiento. Se corre del año 2020 al 2022.

Da la impresión de que la institución se siente presionada en entregar, aunque sea una parte del proyecto, en junio del año próximo. Todo coincide con los tiempo políticos electorales que siempre aprovechan los gobiernos de turno para traducir los proyectos en votos para las próximas elecciones.

Recientemente el Contralor de la Nación, Federico Humbert, efectuó una visita a Boquete y constató el estado de las vías. En este sentido, hizo pública su opinión con un Twitter: "La comunidad tiene todas las razones para protestar. Estas calles están destruidas. Las empresas están obligadas a repararlas; así lo dice el contrato", indicó en su cuenta.

SOBRE LA LICITACIÓN
A inicios de 2015, el Ministerio de la Presidencia, a través de Conades, convocó a una licitación abreviada por mejor valor para el diseño y construcción del Acueducto, la red sanitaria y la planta de tratamiento de aguas residuales de Boquete.

Nueve empresas participaron en la licitación. El consorcio de la Asociación Accidental Aguas de Boquete integrado por Constructora Urbana S.A. y Administradora de Proyectos de Construcción ofreció el precio más bajo, 22,500,000.01. La más alta cotizó por $25.9 millones.

El consorcio ganador fue el mejor calificado por la comisión evaluadora.

A los competidores se les encontró falencias en liquidez, experiencia técnica, o presentación de un anteproyecto del diseño conceptual de todo el acueducto. Hubo 6 reclamos de los participantes.

OTRAS ADENDAS
La semana pasada, el Consejo de Gabinete otorgó adenda por $7.6 millones al proyecto Paseo Marino de la ciudad de Colón, que fue concedido a Constructora Urbana mediante una contratación por procedimiento excepcional por la suma de $19,468,650.00.

Es decir, que el proyecto se incrementó en un 39.4% y su precio total, por ahora, es de $27,152,052.

El Miviot sustentó el incremento de la obra en que ‘existen algunas actividades que no forman parte del alcance de trabajo contratado y que son necesarias (...) para beneficio del proyecto' y, según la entidad, el proyecto se ha desarrollado cumpliendo con las condiciones específicas contenidas en el pliego de cargos.

En la resolución se señala que entre las actividades por realizar está la demolición de 111 inmuebles que se encuentran ‘legalmente condenados' y representan un peligro para los transeúntes.

‘El contratista (CUSA) cuenta con el recurso humano y de equipos necesarios para la ejecución de la actividad, lo que permitirá desarrollarla con inmediatez', se lee en el documento.

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