sábado, 2 de septiembre de 2017

Moradores de Donoso denuncian falsificación

Los señalamientos apuntan al alcalde Joaquín Mora quien supuestamente haría un proyecto de mejoras habitacionales en la comunidad de Las Minas. Pero los moradores que aparecen en los formularios como beneficiarios aseguran que jamás firmaron las solicitudes

Angela Castillo, trabajadora social del Municipio de Donoso, recibió una visita inusual en su domicilio cuando iniciaba la noche del pasado 27 de julio. Se trataba de su jefe, el alcalde Joaquín Mora, del Partido Revolucionario Democrático, quien traía en manos una tarea especial para la funcionaria.

“El no salió del carro, me llamó y me dijo que tenía que firmar unos formularios (que estaban) en un sobre amarillo”. El Alcalde mencionó que se trataba de un proyecto de mejoras habitacionales para la comunidad de Las Minas, Río Indio, Distrito de Donoso.

Castillo se extrañó, puesto que ni siquiera había efectuado el levantamiento de datos socioeconómicos de los necesitados. Según la trabajadora social, el alcalde le indicó “que todo el trabajo se había realizado, se habían levantado las encuestas y verificado los datos, solo faltaba su firma”.

Cuando Castillo miró los documentos le sorprendió el primer formulario porque se trataba de un conocido suyo que vivía en una comunidad distinta a Las Minas. El señor Natividad Beitía, quien reside en Miguel De la Borda, un poblado situado a 3 horas y media de distancia. Un sitio apartado al que se llega en carro, bote y un tramo a pie.

Castillo estaba asombrada. Cuando escarbó en el paquete de hojas se percató que dos de sus parientes parientes estaban entre los supuestos favorecidos.

En total contó 46 formularios en los que se detallaban nombre, cédula, lugar de trabajo, ingreso económico, datos de la vivienda, descripción de las supuestas mejoras, y la firma del beneficiado.

Castillo había notado algo raro porque ella nunca había efectuado las encuestas, un requisito previo indispensable para poder llenar las solicitudes para sustentar los materiales.

Su instinto no la traicionó. Con ésta, era la tercera vez que en el Municipio le solicitaban su firma para proyectos que jamás habían pasado por sus manos.

Curioso es que todas las solicitudes de los moradores, que supuestamente solicitaban apoyo al Municipo, eran identícas. Consistían en 12 hojas de zinc del mismo tamaño, 42x12 calibre 26, y una libra y media de clavos de zinc de dos y media pulgadas que utilizarían para el techo de sus viviendas. La misma información se repetía una y otra vez en los 46 formularios que recibió Castillo, solo variaban los materiales con los que estaban construidas las casas.

ENCUESTA REVELADORA
Un dato más que le hizo sospechar a Castillo era que no había una encuesta social que avalara las necesidades de los pobladores. Al menos ella, que generalmente era la encargada de esa tarea, no la había efectuado.

Castillo llevó una nota al alcalde para que le autorizara hacer las labores de verificación de campo, pero él se negó alegando que la comunidad iba a perder el proyecto. Nunca quiso recibir la carta en la que solicitaba encuestar a las comunidades que aparecían en los formularios.

Unos días más tarde, el 16 de agosto, Castillo recibió una nota que ponía fin a los tres años que había trabajado en el Muncipio.

“Yo pienso que ellos se iban a coger eso, no se si los materiales o el dinero”, indicó Castillo. Además se preguntaba cómo localizarían a las personas para entregarles los materiales si viven en zonas remotas.

Cada hoja de zinc, según una cotización efectuada por este diario, tiene un costo de $20.28. Cada solicitud era de 12 láminas, lo que equivaldría a $243.36 que multiplicado por 46 (formularios) representarían $11,194 sin contar el costo de los clavos.

Finalmente el proyecto no se ejecutó, los formularios nunca los firmó Castillo por sospechas.

Decidió ir por su cuenta a encuestar a los supuestos beneficiados y confirmó en la comunidad de Jobo Centro, Corregimiento de Guásimo, que los datos plasmados en el papel eran falsos y que esas personas nunca habían firmado las solicitudes.

¿De qué manera el alcalde consiguió las cédulas? Castillo supone -por la información que le proporcionaron los moradores encuestados- que en una ocasión, el maestro de la escuela local recogió las cédulas de los padres de familia para un proyecto de paneles solares dirigido a la comunidad del Jobo Centro, Guásimo, pero nunca se concretó. Luego, asume la trabajadora social, que los documentos fueron útiles para el alcalde para sustentar los supuestos favorecidos de las mejoras habitacionales.

La Estrella de Panamá conversó con algunos de ellos.

Eusebio Ortiz negó todos los datos que aparecen en el papel en el que aparece su “firma”. “Yo no vivo en Donoso, vivo en Cativá, Colón. Nunca he recibido una ayuda, zinc o clavos del Municipio, y tampoco soy agricultor. Jamás firmé los documentos que usted me dice y nadie del Municipio me ha venido a preguntar nada”, indicó.

Este medio intentó localizar al alcalde Mora para conocer su versión, pero su teléfono se mantuvo apagado por varios días. Una de sus funcionarias indicó que el viernes pasado se encontraba en zona de difícil acceso y estaba incomunicado.

Tampoco respondió el secretario general Carlos Baltazar a quien se le llamó varias veces.

La voz de los ciudadanos que supuestamente recibirían las mejoras fue unísona. En una carta escrita a puño y letra, 14 moradores de distintas zonas dejaron constancia que nunca habían firmado dichos documentos o que hayan solicitado los materiales que el Municipio supuestamente les iba a entregar y que tampoco firmaron dichos papeles.

POSIBLES DELITOS
Extraño es que los documentos, según Castillo, hayan pasado por el filtro de Contraloría en el Municipio.

La denuncia de los moradores apunta a un posible peculado porque se trata del uso de fondos del Estado, “falsedad de documentos públicos porque se trata de información falsa, y ante una posible asociación ilícita para deliquir, dependiendo de quienes crearon eso, si se trata de una red”, indicó el abogado Juan Carlos Araúz, expresidente del Colegio de Abogados. Añadió que también hay que considerar en este posible hecho punible quienes consintieron el delito, por ejemplo, los funcionarios que debían confirmar los datos y omitieron sus funciones.

De confirmarse los señalamientos de los moradores “estaríamos ante posibles irregularidades administrativas que afectan la buena marcha del servicio público, así como actos de corrupción constitutivos de delitos, por lo que se pondría en conocimiento a la autoridad competente”, señaló Angélica Maytin administradora de la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información.

¿Quién firmó los formularios y cómo se hicieron las supuestas encuestas?, preguntamos a Elsy López, Relacionista comunitaria del Municipio cuyo sello aparece en los formularios.

La funcionaria asegura que su trabajo se limita a revisar que los datos generales de la cédula coincidan con los plasmado en el papel. “Los formularios no fueron elaborados por mí, yo solamente los verifiqué, no se quién los firmó”, dijo López.

-¿Quién los elaboró? preguntó este medio.
-No sé, tengo que consultar a mi jefe, no estoy autorizada para dar la información, indicó la funcionaria.

Este medio conoció que la dibujante del Municipio, Yasmeiri Castillo, fue quien supuestamente levantó las encuestas a los pobladores cuando realizó una gira junto a varios compañeros de la oficina.

La dibujante aseguró a la trabajadora social haber ido a Las Minas a haber hecho el levantamiento del proyecto. “Me dijo que había visitado 50 casas, y que había hecho la encuesta a las personas, que había ido a Las Minas por órdenes del Alcalde”.

Sin embargo la trabajadora social sabe que los encuestados a los que se refiere la dibujante no viven en esa zona.

ANTECEDENTES
El Municipio de Donoso ha sido blanco de críticas en el pasado por el manejo de los fondos procedentes de la actividad minera establecida en el Distrito.

Una publicación de este diario dejó en evidencia que los dineros que provienen de los impuestos de Minera Panamá, se utilizaron en compra de 6 automóviles, engrosar la planilla de la alcaldía de tres funcionarios administrativos a 115, en lugar de emplearse para resolver las necesidades de agua, salud, y carreteras y vivienda.

En este caso, un representante del Municipio indicó a este diario que el gobierno central debía crear una infraestructura para administrar los frutos de la actividad minera. Esto, en plena etapa de descentralización que pretende implementar el gobierno nacional.

REDACCIÓN
Adelita Coriat y Marlen Testa

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