jueves, 20 de abril de 2017

El ingreso de Odebrecht a Panamá

Panamá no era ajeno a esa visión que tomó fuerza en el gobierno de Torrijos, un político de la Internacional Socialista

La constructora Odebrecht se registró en Panamá unos meses antes de que el gobierno de Martín Torrijos avalara la cesión del millonario contrato entre la constructora brasileña y la mexicana Pycsa, encargada de construir la Autopista Panamá - Colón II y el tramo de Madden a la ciudad atlántica.

El 14 de septiembre de 2006, los abogados de Odebrecht, representados por la firma Alfaro, Ferrer y Ramírez, acudieron al Registro Público para inscribir a su cliente en la jurisdicción panameña. Se iniciaba así la fructífera relación comercial de Odebrecht en Panamá que se extiende hasta la fecha.

Su entrada al istmo no fue casual, tal vez estaba planificada o inspirada en el desarrollo que debían aplicar los países latinoamericanos para implementar infraestructura pública y encaminarse a una economía próspera.

Panamá no era ajeno a esa visión que tomó fuerza en el gobierno de Torrijos, un político de la Internacional Socialista que durante su mandato coincidió con otros miembros del movimiento en países como Brasil, con Luiz Inázio ‘Lula' Da Silva.

Al momento del registro de la más importante constructora en Brasil, el gobierno no había avalado la cesión del contrato entre ambas empresas. Pero Odebrecht, tal vez replicando otras experiencias internacionales, sabía que en Panamá tendría un gran futuro.

Cuando se celebró la cesión de contrato entre ambas constructoras, Pycsa enfrentaba problemas de liquidez que le impedían cumplir los compromisos pactados con el gobierno que habían dado inicio en 1994. Un contrato que, como muchos otros de los adjudicados a los brasileños, estuvo plagado de adendas que traspasaron gobiernos. Con todos, Odebrecht mantuvo una excelente relación política y comercial.

Una década después de que la constructora se instalara en el istmo, salen a relucir las oscuras relaciones entre Lula Da Silva y el principal ejecutivo de Odebrecht gracias a las delaciones de 78 ejecutivos de la brasileña, en las que su protagonista y expresidente, Marcelo Odebrecht, confesara que reservó un fondo para Lula y financió su campaña política. Además del benéfico trato interno para Odebrecht, Lula hacía gestiones para la empresa ante otros gobiernos de países extranjeros.

Lula siempre mantuvo una relación muy estrecha con Torrijos, desde su candidatura en 2004 hay registros de sus viajes a Brasil. Probablemente pudo haber sido una vía para introducir a la empresa en Panamá.

Cuando Odebrecht recibió el contrato de Pycsa, se le efectuaron varias adendas que finalmente totalizaron un proyecto de más de $215 millones, esto comprendía la construcción de 41 kilómetros.

Aparentemente, el gabinete de turno no dudó en avalar el contrato a pesar de los compromisos de deuda que adquiría el país en aquel momento. Una fuente relacionada al Ministerio de Economía y Finanzas informó que durante el gobierno de Torrijos ‘no existía el presupuesto para realizar la cinta costera con un valor de $150 millones, pero aun así se ejecutó el proyecto firmado por Benjamín Colamarco y aprobado por el gabinete, en el camino se ajustaron las condiciones para el que proyecto se diera, pero nació sin el presupuesto contemplado, causante del déficit fiscal en el 2009'.

Lula y Odebrecht eran viejos amigos. El Supremo Tribunal Federal de Brasil tiene los videos en los que Emilio Odebrecht contó que conoció a Lula a finales de los años 80 en un almuerzo que duró nueve horas. La simpatía fue tan grande, que el empresario financió las tres campañas presidenciales de Lula, según recoge el diario El País de España.

No solo tomó simpatía por Lula, sino también por los candidatos panameños que corrían por la presidencia de Panamá.

En Panamá eso dejó de ser un secreto a voces cuando el hombre que manejó la campaña del candidato Ricardo Martinelli, posicionado como ministro de la Presidencia, adelantó a los diplomáticos estadounidenses sobre un supuesto escándalo sobre el financiamiento de la campaña de Martinelli —quien llegó al poder con los arnulfistas del hoy presidente Juan Carlos Varela— por Odebrecht.

Según Jimmy Papadimitriu, el ‘dinero de Odebrecht accidentalmente había sido mezclado por Alma Cortés, abogada de Martinelli, en las cuentas que pertenecían a Murcia Guzmán'.

Solo un dato coincidental, el agente residente de Constructora Internacional del Sur (CIS) es PMC International Legal Services, la firma de Ernesto Chong, contador de Murcia. CIS era manejada por Olivio Rodrigues Junior, el hombre que disfrazó los sobornos de Odebrecht a través de sociedades anónimas.

Martinelli enfrentaba críticas por haber otorgado a la constructora, a cargo de varios proyectos grandes de infraestructura en el país, un contrato sin licitación para un proyecto de construcción de carreteras de $ 60 millones.

En 2014 la constructora entregó dinero para la campaña del candidato del partido de Cambio Democrático José Domingo Arias, aseguró uno de los testigos.

En el gobierno de Torrijos, la empresa ya estaba instalada en Panamá con varios proyectos en mano: el sistema de riego ‘Remigio Rojas', iniciado en 2006; el contrato de la Autopista Panamá-Colón y la primera fase de la Cinta Costera. Su presencia continuó hasta completar 19 proyectos por un monto aproximado de $9 mil millones.

1 comentario:

  1. Los Ingenieros y Arquitectos responsables Técnicos de las empresas constructoras ante la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura deben estar inscritos. Ellos son profesionalmente responsables de toda "Mala Práctica" ejercida por las empresas constructoras y se debe actuar en la Junta Técnica para que haya sanción contempladas en nuestro reglamento. Esta es la razón por la cual afirmo que hay bastantes Ingenieros y Arquitectos que son como los Plátanos : "Un poco CHUECOS" en el desempeño de sus funciones profesionales haciendo mucho daño al gremio de la SPIA. De no sancionarlos los miembros de la JTIA son complices por encubridores. Sugiero tomemos accion para sancionarlos caiga quien caiga. La SPIA hay que sanearla. Respetuosamente, Ingeniero Humberto E.Reynolds de Unamuno Miembro Emérito e Insigne de la SPIA, Senior Member de American Military Engineers, Fundador de CAPAC en representación Empresas Martinz Ex-Tesorero de la CAPAC. Actuemos es mi sugerencia a la JTIA CON TODAS LOS COLEGAS QUE ESTÁN UTILIZANDO LA "MALA PRÁCTICA" EN EL EJERCICIO DE LA PROFESIÓN. EL CALLAR ES OTORGAR.

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