martes, 31 de enero de 2017

Replanteamiento en política antidrogas

Las tensiones entre México y Estados Unidos, la última frontera de la ruta de la cocaína en su tránsito hacia el norte, ha generado preocupación en los agentes de control y lucha contra el narcotráfico.

México no estuvo presente en el “Taller interregional: la piedra angular en el fortalecimiento de la investigación criminal y la cooperación en la ruta de la cocaína”, organizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC). Y esto no es fortuito, reflexiona uno de los asistentes.

El mundo debería hacer un análisis obligatorio sobre lo que va a pasar en la era de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, indicó José Agustín Suárez, Magistrado del Consejo Superior de la Judicatura de Colombia, presente en el taller.

“Qué va a pasar con las lanchas rápidas o ‘go fast’ que van a desfilar por Panamá”, se pregunta el jurista.

Hay serias preocupaciones sobre si México seguirá colaborando con Estados Unidos en la lucha antidrogas.

El país azteca ha sido un aliado en materia de seguridad de los estadounidenses, así como países de Centroamérica por donde continúa la ruta de la cocaína una vez abandona el sur del continente donde se produce.

En este sentido, especula el magistrado, si México enfría su cooperación con Estados Unidos dejaría el tránsito libre a las lanchas. “Llegaría todo el transporte marítimo que pasaría por México hacia el norte, ésta sería una de las consecuencias más graves no solo para estos dos países, sino para la región”, indica Suárez.

“Si México resta cooperación en la lucha antidrogas, también se merma todo el esfuerzo que estamos haciendo los demás países. Se va a reactivar más rápido la agenda de Europa y de las Naciones Unidas que están pidiendo un replanteamiento en la lucha antidrogas.

De acuerdo a Suárez, uno de los puntos centrales del Comité noruego que entregó a Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, el premio Nobel de la Paz, fue llamar la atención sobre cómo la lucha clásica contra el mercado de las drogas no ha solucionado el problema, y plantear otras opciones como la carta que firmaron los presidentes y figuras empresariales que piden la legalización de la droga”.

Suárez se refiere al manifiesto que firmaron en 2012 varios presidentes y expresidentes, ganadores del premio nobel, que piden otro enfoque a la guerra global ante el fracaso de la erradicación de la producción, demanda o uso de drogas y pide nuevas políticas basadas en evidencias científicas.

El siguiente paso en esta sangrienta y costosa batalla apunta a la legalización según Suárez. “Detrás de todo eso hay un emporio internacional que supera todas las multinacionales del mundo dedicadas al crimen organizado, ya sea tráfico de armas, trata de personas, de divisas, terrorismo, etc”, sentencia Suárez.

“La mejor forma de ganar al narcotráfico es ir por los peces gordos dueños del negocio, que poca gente toca. De eso Colombia es un ejemplo, pero usted haga la lista de cuántos ha agarrado Estados Unidos del circuito financiero de la droga quienes son los grandes dueños del negocio”, cuestiona.

Aunado a esto, “hay que tomar en cuenta la seguridad del continente, la presencia de células terroristas en Trinidad y Tobago, Guyana, Brasil y la triple frontera no es un tema menor”, reflexiona el magistrado.

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