lunes, 14 de diciembre de 2015

Retraso del Centro de Convenciones de Amador causa pérdidas millonarias

El atraso en la construcción del Centro de Convenciones de Amador representó $700 millones en pérdidas anuales. Así lo estimó el administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), Gustavo Him.

Esa es la cifra que calcula la ATP se hubiera generado de los congresos y convenciones que se celebrarían en el nuevo anfiteatro si la empresa encargada lo hubiera finalizado en la fecha estipulada, octubre de 2014, como se había planificado inicialmente.

Pero, la obra, según la ATP, estará lista en 24 meses si se reanudan los trabajos este próximo enero. Es decir, el nuevo anfiteatro estaría terminado para 2018, más de treinta y seis meses después de la fecha establecida para la entrega del megaproyecto de infraestructura que fue adjudicado durante la administración de Salomón Shamah, al consorcio HPC-Contratas P&V S.A, cuyos principales socios están siendo investigados por blanqueo de capitales. Grupo empresarial integrado por las firmas HPC Panamá, Soluciones Arquitectónicas (Costa Rica), P&V (Panamá), Heliopol (España) y Quality Construction (Puerto Rico).

Him explicó que la constructura no estaba interesada en continuar con el desarrollo de la obra y buscó dos empresas que se encargaran . Se procedió a cesionar el contrato, pero con condiciones, detalló el jefe de la administración turística.

HPC-Contratas P&V S.A. debe finiquitar todos los compromisos financieros adquiridos en el desarrollo de la obra que tiene un avance del 35%. Otra opción podría ser negociar con el nuevo consorcio para que se encargue de cancelar los compromisos a los proveedores. “Ellos tienen que hacerle frente a todas sus responsabilidad. Tienen que dejar saldadas todas sus cuentas”, explicó Him.

La empresa adquirió financiamiento con cinco bancos (Banistmo, Scottia Bank, Caja de Ahorros (CA) y el estadounidense Goldman Sachs).

La CA le prestó a la constructora $30 millones, de los cuales $7 millones fueron destinados para cubrir parte de un desfalco de $12 millones de la casa de valores Financial Pacific. Actualmente, la constructora casi ha cancelado la totalidad de la deuda. Según conoció este diario, ha pagado a la Caja de Ahorro $27.5 millones del préstamo adquirido.

La cancelación del préstamo al banco estatal panameño era uno de los requisitos establecidos por las autoridades panameñas para negociar la cesión del proyecto.

El gobierno de Juan Carlos Varela adelantó casi $50 millones para cancelar compromisos que se habían adquirido con una de las entidades bancarias.

El pago se produjo para cancelar una deuda de la ATP con el banco Banistmo, por un crédito que se había adquirido para la construcción del nuevo anfiteatro, explicó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), previamente para una publicación de La Estrella de Panamá, el 11 de agosto de 2015.

El gobierno giró tres cheques: $34 millones (15 de abril), $11 millones y $3 millones (9 de abril de 2015) para este proyecto.

Este medio conoció que la constructora presentó gestiones de cobros al Estado por el avance de la obra. Una fuente explicó que la empresa había cumplido con la inspección cuando se giraron los certificados de no objección, que son los documentos con los que se hacen efectivos los cobros al Estado.

Información que maneja La ‘Decana’ indica que HPC-Contratas P&V S.A. aún mantiene compromisos con proveedores por el orden $14 millones y que el nuevo consorcio, según Him, debe asumirlos.

Actualmente, el consorcio formado por China Construccion América (CCA, de origen asiático) y Construcciones Civiles Generales, S.A. (Cocige, panameña) están negociando la cesión del contrato del anfiteatro. “Las expectativas para cerrar el contrato son buenas para retomar en enero las obras”, detalló Him.

Pero en el portal del contratista panameño (http://www.grupococige.com/project/centro-de-convenciones-amador-2/) ya aparece la foto promocional del proyecto del centro de convenciones, como si se le hubiera asignado su construcción.

La nueva compañía, además de asumir las deudas del contratista inicial, debe compromterse con las fianzas del proyecto.

FIANZA DEL CUMPLIMIENTO
Según el contrato firmado, el contratista debía aportar una fianza de cumplimiento por el 50% del valor del contrato ($96.8 millones). Así mismo, el contratista debía mantener vigentes pólizas de responsabilidad civil y contra pérdidas y daños que suman $950 mil.

El proyecto se mantiene bajo la modalidad ‘llave en mano’. Lo único que se requiere es hacer una adenda por el atraso de la obra.

Según Him, la ubicación del nuevo anfiteatro ubicado en las rivieras del Pacífico, generará un atractivo adicional al sector turístico y empresarial.

Him indicó que la agenda de eventos se encuentra prácticamente copada en los siguientes dos años consecutivos. Para el año 2017 se tiene programadas 160 convenciones y congresos que ya cuentan con reservaciones. “Hoy no hay ni una sola fecha (disponible) para el próximo año”, dijo Him.

El actual centro de Convenciones Atlapa, que hasta ahora aloja a la mayoría de los eventos, se encuentra a su máxima capacidad.

De aquí radica la importancia de la culminación de la construcción de un nuevo centro de esta naturaleza, una industria de convenciones próspera y pujante. El aforo total previsto para el nuevo anfiteatro es de 20 mil personas.

DETALLES DEL CONTRATO
El documento firmado entre el primer consorcio y el Estado, estipula en su cláusula 19 que “la cesión de los derechos de el contratista que emanan de este contrato, se ajustará a las normas establecidas en la Ley No. 22 de 27 de junio de 2006, que refiere a las contrataciones públicas.

Entre los socios aparecen en el consorcio HPC-Contratas P&V S.A, aparecen Claudio Poma, Mauricio Ortiz Quesada y Ricardo Calvo, quienes están imputados por blanqueo de capitales en el caso del exmagistrado Alejandro Moncada Luna. Los empresarios son titulares de la única empresa panameña que participa en el consorcio constructor de la obra.

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