lunes, 1 de junio de 2015

El emisario de Martinelli en Petaquilla Minerals Ltd.

El expresidente envió a Ricardo Quijano a una reunión de directivos de la minera para advertir que no daría el permiso de exportación

¿Qué hacía un alto funcionario del Gobierno panameño en una reunión de Petaquilla Minerals Ltd. solicitando a la junta directiva una recomposición de sus integrantes?

A primeras horas de la mañana de un día de mediados de agosto de 2009, directivos extranjeros y nacionales de Petaquilla Minerals Ltd., reunidos en el hotel Miramar de la capital panameña, recibieron la visita de Ricardo Quijano, entonces viceministro de Comercio e Industrias. El hombre tenía un importante mensaje que transmitir de parte del presidente de la República, Ricardo Martinelli, quien había tomado las riendas del país en julio.

Palabras más, palabras menos, ‘Quijano dijo que el presidente tenía interés en ayudar al desarrollo de la mina, pero que la única forma de que la empresa recibiera la autorización para comenzar operaciones de extracción de oro sería remover a Richard Fifer como director ejecutivo de la empresa. Agregó que Martinelli estaba dispuesto a recibir a una delegación de la junta directiva para que escucharan y confirmaran la información de los labios del presidente'.

Lo anterior lo ha contado a La Estrella de Panamá una fuente que ha investigado el caso Petaquilla Minerals Ltd. que solicitó mantenerse en el anonimato.

Su relato ha sido corroborado por este diario con otros testigos presenciales que acreditan, con palabras muy similares, lo ocurrido.

Acto seguido, dos miembros de la directiva, Robert Baxter y Joao Manuel, se trasladaron a la Presidencia para confirmar las palabras de Quijano. Se reunieron con el entonces presidente Martinelli por unos minutos y éste repitió la versión del mensajero. Les dijo, según la fuente, ‘que él (el presidente) no podía cargar con el tema ambiental, que ya mostraba resistencia a la mina, y cargar con la mala reputación que tenía Richard Fifer'.

‘El hecho de que un alto ejecutivo del gobierno y el propio presidente interfiera en la composición del directorio de una empresa pública que cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto, es un delito, puesto que la ley de Canadá protege a los accionistas y su autonomía. Ningún extraño puede entrometerse en los asuntos internos de la empresa', explica una fuente vinculada a la empresa.

‘El tema de la composición de la junta directiva no estaba contemplado en la cita de los directivos', añade la fuente.

Baxter y Manuel volvieron al hotel para informar a sus colegas los resultados de la reunión.

‘Fifer se quedó en shock , no podía creer las palabras del emisario', recuerda esta persona vinculada a la empresa.

Fifer había soñado con ese proyecto desde mediados de los ochenta, cuando solicitó al Gobierno la concesión de exploración de oro, plata, cobre y otros metales en Molejón, en el distrito de Donoso, provincia de Colón. Había sido un esfuerzo intenso para concretar su sueño que ahora veía pulverizado.

Además de Fifer, en aquella reunión, entre otros, estuvieron presentes Joao Manuel, Roberto Baxter, Gastón Araya, Jhon Cook, Jhon Reising y Rodrigo Esquivel, abogado de Fifer, como oyente.

HABLA QUIJANO
Quijano recuerda aquella cita, pero niega rotundamente que haya sido portador de un mensaje del entonces primero al mando. ‘Totalmente falso', asevera. El exviceministro explica que su presencia en la reunión se debió a una invitación de los directivos ‘porque iban a escoger una nueva junta directiva' y buscaban el apoyo del Gobierno.

Dice no recordar lo que se habló. ‘Lo único que te puedo decir es que se escogió una nueva directiva y me invitaron a conocerla', afirma. Agrega que permaneció sólo unos 20 minutos y después se retiró.

Algunos de los directivos contactados por La Estrella de Panamá que presenciaron la reunión se vieron impedidos a responder las inquietudes del diario por motivos de confidencialidad que únicamente estarían dispuestos a revelar ante un juez.

Quijano aduce que la empresa hacía una inversión millonaria que retribuiría al Estado y se reflejaría en las comunidades cercanas en cientos de miles de dólares al país en concepto de regalías por la exportación del mineral.

EL OCASO
Fifer tenía varios procesos judiciales abiertos en los juzgados panameños señalado de peculado, mientras fungió como gobernador de Coclé, además de una vieja condena de adolescencia por distribución de cocaína y mariguana.

La salida de Fifer de la empresa se regó por todos lados. ‘Fifer y Martinelli no tenían mística', asevera Santos Gómez, líder del sindicato. Añade que antes de agosto se ‘dieron comunicaciones y después Martinelli aceptó la cita con Fifer. Aparentemente, Martinelli le pidió a Fifer que tenía que irse del país', explica Gómez.

La intromisión de Martinelli en la junta directiva se sumó a la inconformidad de algunos directivos que buscaban reemplazar a Fifer como CEO ( Chief Executive Officer ) o director de la compañía, mas no eliminarlo de la directiva. Presionaban por una administración responsable, más honesta, porque confiaban en el desarrollo del proyecto que para esas fechas debía cumplir compromisos financieros y no contaba con el flujo de capital. Pensaban en Chris Davie para ese cargo, un ingeniero con gran experiencia en extracción de minerales y administración de la planta que procesaría la materia prima.

Rodrigo Esquivel manifiesta que mientras él estuvo en la reunión no escuchó a Quijano pronunciar esas palabras. ‘Si lo hizo fue en otro lado, no en la reunión', dice. El abogado, que en noviembre de ese año sería nombrado presidente de Petaquilla Gold, subsidiaria de Petaquilla Minerals Ltd. en Panamá, rememoró que Quijano manifestó que el Gobierno respetaría el contrato Ley 9 que firmó el Estado con la empresa en 1997.

PRIMEROS CAMBIOS
El 15 de septiembre se vieron los primeros frutos de la cita de agosto. Petaquilla Minerals Ltd. anunció la renuncia de Fifer como directivo principal. Desde ese momento el geólogo asumiría el cargo de director de la compañía, un puesto alejado de las decisiones administrativas y operacionales.

A partir de esa fecha, tomaron el mando Jhon Reising (presidente), Chris Davie (director), Jhon Cook (director en jefe), Gastón Araya (construcción y planificación), Graham Scott (secretario corporativo), y Robert Baxter (director).

Cuando Chris Davie fue invitado en septiembre para participar en el proyecto encontró ‘numerosos asuntos que adversaban a la compañía', escribió el exdirectivo a La Estrella de Panamá.

Davie, cauteloso al escoger sus palabras, se refirió únicamente a asuntos técnicos y financieros.

Además de la cuantiosa y onerosa deuda que mantenía la empresa con Platinum Partners —$40 millones, aproximadamente—, describe Davie, ‘se sumaron otros asuntos técnicos, de organización y administrativos '.

‘La planta carecía de un plan de mina, la producción de oro se había establecido de algún grado de Ley, pero nadie tenía idea de cómo se iba a desarrollar el cielo abierto, en particular con dos arroyos que atravesaban el sitio', redactó Davie.

Aunado a esto otra daga más afilada detenía su gestión; las tropezadas relaciones con los prestamistas, la firma Platinum, préstamo que había negociado Fifer.

Un as bajo la manga de Fifer. Petaquilla Minerals Ltd. ya había declarado su incapacidad de pago y al momento de negociar el préstamo se dejó como garantía los bienes de la empresa y la concesión minera. Los prestamistas hacían muy poco caso a Davie y compañía.

El inglés añade que la planta había iniciado operaciones prematuramente antes de completar todas las facilidades y sin dinero en efectivo. Además, el bajo nivel de producción era insuficiente para sacar los costos y abonar a la deuda de la empresa.

Eran necesarios aproximadamente $15 millones para establecer un plan de producción y de mina. La visión de Davie tenía el apoyo del resto de la directiva.

El CEO de Petaquilla Minerals Ltd. se acercó a Platinum para proponer un plan a corto plazo en el pago de la deuda, pero por ‘alguna razón ellos tomaron mi propuesta como un proyecto denigrante, en perjuicio de los inversionistas', explica.

‘Él (Fifer) había sido el que negoció el préstamo y había ofrecido un paquete imposible en las predicciones de rentabilidad de la mina, pero aparentemente Platinum le creyó', acota Davie.

De alguna forma, tal vez indirecta, Fifer había logrado otro paso para recuperar su tesoro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario