martes, 20 de enero de 2015

Universal abrió cuenta a pesar de restricción

Desde el 2 de enero de 2013, West Valdés e Iván Clare, entonces ejecutivos de la casa de valores Financial Pacific, tenían vedado hacer transacciones bancarias.

La Superintendencia del Mercado de Valores había enviado a los bancos con los que Financial Pacific mantenía cuentas abiertas una carta en la que comunicaba la suspensión de su licencia por un periodo de 15 días calendario a partir del 21 de diciembre de 2012.

“Financial Pacific no se encuentra autorizada para realizar transacciones en las cuentas donde mantienen fondos de clientes en el banco que usted representa”, decía la breve misiva firmada por el entonces superintendente Alejandro Abood.

A pesar de que la carta tenía fecha del 2 de enero, no fue sino hasta el 8 que ésta fue recibida por las entidades bancarias. Durante este lapso de 6 días, los directivos de Financial Pacific recibieron dos cheques de gerencia emitidos a nombre de Financial Pacific que usarían para tapar un hueco financiero que entonces ahogaba sus finanzas.

El día 4 de febrero, dentro de esos mismos días, la SMV emitió otra comunicación. Se trataba esta vez de la nota No. SMV-20574-DSM (35), que fue publicada en la página web de la entidad.

La nota enumeraba trece actividades que quedaban vedadas a Financial Pacific, en base al artículo 3 del Acuerdo 2 del 2011, y solicitaba a todos los bancos del centro bancario en general, que se “abstuvieran de realizar cualquier transacción de este tipo”.

En el último punto, la nota también pedía a la banca “abstenerse de cualquier actividad que por mandato legal puedan realizar las casas de valores”.

Abrir una cuenta de banco entra en este último renglón, aseguró un jurista a este diario. Entre esas actividades prohibidas que describía la nota estaban: recibir y tramitar órdenes; ejecutar órdenes por cuenta de terceros; la gestión discrecional e individualizada de cuentas de inversión con arreglo a los mandatos conferidos por los inversionistas; la mediación por cuenta directa o indirecta del emisor en la colocación de emisiones y ofertas públicas; manejo de cuentas de custodia; otorgamiento de préstamos de valores y de dinero para la adquisición de valores, entre otras.

Sin aparentemente haber leído la nota emitida por la SMV, ese mismo día, West Valdés, entonces presidente de Financial Pacific, abría, con los cheques recibidos, una cuenta nueva en la sucursal de Los Ángeles del Banco Universal, por $12.2 millones.

Con esta cuenta se taparía el hueco de las finanzas de la casa de valores, lo que permitiría la posterior venta de la empresa y se evitaría que esta fuera liquidada por desfalco, dando a conocer públicamente las interioridades de sus clientes y los montos de las cuentas que estos mantenían en la casa de valores.

ADVERTENCIAS DESOÍDAS
El Banco Universal no tenía por qué estar enterado del contenido de la carta previamente enviada por la SMV a sus homólogos.

Hasta el 4 de enero, Financial Pacific no mantenía cuentas en ese banco. Sin embargo, el escándalo de Financial Pacific era un hecho público y notorio que acaparaba los titulares de los medios de comunicacion audiovisuales y diarios escritos del país.

El Banco Universal desoyó las advertencias de la SMV, dirigidas a proteger los intereses de los inversionistas y el funcionamiento eficiente del mercado de valores.

Según fuentes cercanas al banco, la apertura de la cuenta no contó con el visto bueno de la oficial de cumplimiento del banco. Pero una llamada del entonces presidente Ricardo Martinelli convenció al presidente del banco de acceder a la transacción.

¿QUIÉN PRESTÓ LA PLATA?
Hasta el momento es un misterio el origen de los $12.2 millones que sirvieron para capitalizar las cuentas de los clientes de la casa de valores.

La Estrella de Panamá conoció que provinieron de tres cuentas corporativas; dos del Banco Universal, totalizando $7 millones, y una de Multibank, por la suma de $5.2 millones.

En ambos casos, se confeccionaron cheques de gerencia, según los portavoces de los bancos, se trataba de dinero que ya existía en las cuentas. Esto es contrario a lo que dijo Valdés, quien aseguró que había juntado dinero de varios inversionistas.

En cuarenta y ocho horas, a partir de la emisión de los cheques, Valdés abrió una cuenta a nombre de Financial Pacific en el Banco Universal.

“Los cheques fueron depositados a la cuenta de Financial Pacific”, dijo Valdés a La Estrella de Panamá en noviembre de 2014, añadiendo que no recordaba de qué bancos provenían.

En cambio dijo, que para hacer ese depósito, dio “todo lo que teníamos; terrenos en Penonomé. Pero no te puedo hablar de absolutamente nada de eso”, concluyó entonces Valdés.

Este diario realizó una investigación en el Registro Público en la que verificó que un terreno en Penonomé y las únicas propiedades que aparecen a nombre del citado se encontraban hipotecadas dos años antes del escándalo de Financial Pacific.

Un año después, el banco Universal tomó la decisión de cerrar la cuenta de Financial Pacific.

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