domingo, 7 de julio de 2013

Sin una respuesta médica a las defunciones de bebés

Las advertencias farmacéuticas son claras en el uso de heparina y el alcohol bencílico: "La presencia de alcohol benzyl está asociada con serios eventos adversos y la muerte en pacientes pediátricos"

"La misma persona que preparó la dosis es la misma que lo ha hecho desde hace 15 años", manifestó el subdirector del Complejo Hospitalario Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS), Marlon De Souza.

El subdirector manifestó que se ha efectuado una investigación en la dosis y nutrientes de la alimentación parenteral suministrados a los ocho neonatos que fallecieron en la Sala de Neonatología.

Según Souza, los análisis se han realizado a los productos y protocolos de preparación, no obstante ‘nada ha arrojado ningún valor anormal; pero de que pasó algo, pasó’, agrega.

Aquel 12 de junio hubo algo distinto cuando de forma espontánea en Neonatología 15 bebés prematuros comenzaron a presentar hemorragias internas. Ocho de ellos murieron. Otros cinco lograron sobrevivir gracias a que se revirtió la situación.

Ha transcurrido casi un mes y las autoridades médicas aún no logran esclarecer lo que ocurrió. Las autopsias de los ocho bebés coinciden en muerte por hemorragia; sin embargo, a pesar de que los estudios histopatológicos y toxicológicos pueden arrojar resultados en cuatro días, las autoridades todavía no tienen una explicación científica de lo sucedido. Por lo pronto, ya han descartado que las muertes se deban a un virus o bacteria, y aseguran que el contenido de la sustancia era el que siempre se utiliza en la nutrición parenteral, y que las dosis eran las correctas.

Pero la situación plantea un gran misterio. El Instituto de Medicatura Forense (IMEF) no ha dado a conocer los resultados forenses en tejidos y fluidos que pueden revelar la concentración de distintas sustancias y el efecto de ellas en el cuerpo de los prematuros. Según indicó Humberto Mas, director de esta institución, estos resultados podrían tardar al menos diez días más.

Con esta gran incógnita de por medio, el doctor Néstor Sosa, director del Instituto Conmemorativo Gorgas, solicitó la ayuda de un epidemiólogo y un infectólogo del Center for Disease Control and Prevention (CDC) ubicado en Atlanta, EEUU, con el fin de esclarecer qué pasó y cómo murieron estas criaturas.

No obstante, la mayor parte las advertencias de la Food and Drug Administration (FDA) sobre las consecuencias y alertas en las dosis de heparina en recién nacidos es clara: puede causar la muerte a causa de hemorragias. Otro factor de riesgo apunta al alcohol bencílico, un preservante que contiene la heparina que puede conducir a acidosis metabólica o "síndrome de gaspyng", que provoca en el neonato jadeos con consecuencias fatales.

Dicho lo anterior, surge una pregunta básica: ¿las autoridades enviaron a analizar al laboratorio la nutrición parenteral que se administró a los neonatos? Esta podría ser la prueba clave del caso. Al momento en que se emitió la alerta en el complejo, ¿se conservó parte de esta sustancia o se suministró en su totalidad a los neonatos? Todavía no hay respuesta exacta a esta incógnita.

Una tarea pendiente para las autoridades, por tanto, será descartar que el alcohol bencílico haya tenido relación con el efecto anticoagulante que produce la heparina; qué produjo la hemorragia si las dosis eran las correctas, y qué sucedió en aquel turno médico cuando se desató la crisis.

VERSIONES ENCONTRADAS
El 27 de junio el director de la CSS, Guillermo Saez-LLorens, manifestó que en uno o dos días "ya podemos tener algo concluyente de qué fue lo que pasó"; sin embargo, hasta la fecha se sigue a la espera de esta información.

El Instituto de Medicina Forense (IMEF), indicó haber realizado 5 de las 7 autopsias, mientras que la CSS advertía que habían realizado 4.

El cruce de información entre el IEA y la CSS también generó confusión sobre la cantidad de medicamentos suministrados a los bebés que contaban con registro sanitario. En un principio indicaron que 7 de las 12 sustancias tenían registro. Posteriormente el IEA rectificó que todos los fármacos contaban con este requisito excepto el cloruro de sodio.

La CSS efectuó una reunión informativa con las madres afectadas, si bien, algunas se quejaron de que no fueron invitadas a este encuentro, al que asistieron solo cuatro de ellas.

ANGUSTIA PROLONGADA
Desde que murieron sus criaturas, las madres aún no cuentan con una explicación oficial de las autoridades. Los médicos las recibían con noticias inexplicables.

Cuando Yariela Lucero respondió al teléfono, no podía hablar. Hubo que esperar unos minutos hasta que pudo recuperarse del llanto.

La mujer intentó por doce años convertirse en mamá, y finalmente concibió gemelitos: dos varoncitos. Escuchó sus llantos al nacer, los cargó y por tres días los arrulló.

El primero de ellos murió el 12 por la tarde. Los médicos no supieron darle una explicación a semejante hecho. Al día siguiente, su hermanito falleció casi a la misma hora. La madre preguntaba por qué estaba manchada de sangre la gasa y la sabanita. La doctora le informaba que su bebé había sufrido convulsiones, y después, al poco tiempo, había fallecido.

Como Yariela, otras seis madres vivieron experiencias similares. La mayoría afirma que sus bebés recibían nutrición parenteral a través de una sonda, otras notaron que sus hijos presentaban sangramiento.

¿Qué pueden hacer las autoridades si uno se tira la pelota al otro y nadie quiere decir la verdad de lo que sucedió?, se pregunta Yariela Agreta, que no cuenta con recursos para corretear las fiscalías y que prefiere dejárselo a Dios, porque ‘ellos sabrán qué hicieron’.

Todas pensaban que saldrían con sus bebes en brazos, ser madres y verlos crecer. Sueños que se difuminan con el tiempo. Mientras tanto, crecen las incógnitas y las ansias de parir la verdad, pues a sus hijos, afirman, nadie se los devolverá.

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1 comentario:

  1. Entre mas tiempo pase sin dar la razon de la muerte de los neonatos, tanto los padres como la ciudadanía aumentarán el sentimiento de que se está ocultando una falta grave. Ya es tiempo se dé razón de lo ocurrido. No puede ser Nosocomial pues las defunciones se detuvieron. Las autoridades Nacionales del Ministerio Publico deben actuar por denuncias formales de los padres o ciudadanos responsables que conozcan del hecho y el callar los hará cómplices. Amanecerá y Veremos. My name is PANAMA

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