miércoles, 15 de noviembre de 2017

Lasso: ‘busqué fondos para que Martinelli no repitiera’

La Dirección de Investigación Judicial establece que la constructora brasileña habría entregado $10.7 millones a empresas relacionadas con Jaime Lasso, que niega la cifra

Entre 2009 y 2014 la constructora brasileña Odebrecht habría entregado $10.7 millones a dos sociedades anónimas y una fundación controladas por Jaime Lasso, excónsul de Panamá en Seúl, Corea del Sur. Así lo establece un informe de la División de Delitos contra la Administración Pública, de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) de la Policía Nacional elaborado el 1 de septiembre de 2017.

Los dineros se destinaron, según el documento, para promover el movimiento político del partido panameñista antes de las elecciones de 2009, durante la alianza con el colectivo Cambio Democrático, y posterior a la ruptura entre ambas organizaciones políticas en 2011.

Aunque Lasso desconoce esa cifra, admite que fungió como lobista de la constructora para establecer conexiones entre ésta y miembros del partido panameñista y así agilizar trámites legales y administrativos para el desarrollo de sus proyectos en Panamá.

“No sé de dónde usted saca esa cantidad. Yo tomé la decisión de buscar fondos para que Ricardo Martinelli no repitiera en este país porque lo considero una de las peores cosas que ha pasado”, indicó Lasso a La Estrella de Panamá. En seguida añadió: “Yo aporté muchísimo antes de la campaña, colecté fondos para que una persona honesta estuviese en el poder. Dígame si he tenido algún beneficio de que el presidente haya ganado”.

Odebrecht ubicó las fichas que podrían servirle en el desarrollo de sus proyectos. Así, por ejemplo, sumó a su estructura a Jaime Lasso. El empresario y médico, con excelentes relaciones en el partido panameñista, que se acercó a la constructora para solicitar apoyo para un proyecto de reproducción asistida.

Una excelente entrada para la empresa a pocos meses de que ganara las elecciones el binomio Ricardo Martinelli-Juan Carlos Varela en el 2009.

Así Lasso, sin malicia, entabló una relación más privada con Andrés Rabello, el representante de la empresa en Panamá, de la que todos querían estar pegados en aquella época. “No le ví nada malo a eso”, insistió Lasso a la fiscalía en su indagatoria.

La primera donación que hizo Odebrecht para el colectivo panameñista fue de $700 mil de forma fragmentada, manteniendo el vínculo y una agenda activa, según el informe policial.

“En el segundo semestre de 2009, Lasso promueve una reunión con el líder de la bancada panameñista José Luis Varela, quien se puso a disposición para apoyarlos en los proyectos del gobierno que la compañía estuviese desarrollando, principalmente en ambientes donde los lideres comunitarios estuviesen ligados al mismo partido”, se lee en el documento de la DIJ.

Cuando se le adjudicó a Odebrecht el proyecto Curundú ($90 millones) los brasileños recurrieron a Lasso para agilizar el desalojo de familias y el trámite para expropiaciones, apoyo legal y permisos de alquileres sociales temporales.

El otro contacto, el entonces ministro de Vivienda Carlos Duboy, apoyó en el trabajo de reubicación de las familias, misión más delicada del proyecto que se concluyó en dos años, pero que pudo ser más demorada y quizás con impactos negativos y financieros para la constructora.

CONTACTOS Y ASESORÍAS
A finales de 2010, Odebrecht se apoyó nuevamente en Lasso y sus contactos, para las expropiaciones de viviendas que se encontraban en el área circundante al proyecto de la primera línea del metro con un contrato inicial de $1,500 millones.

La documentación a la que tuvo acceso este diario, narra que con el “apoyo que estaba dando Lasso a la empresa, se negoció el pago de sumas entre el año 2009 y 2010, que se dieron hasta el año 2014 por un monto total de $10 millones a favor de la empresa indicada por Jaime Lasso”.

Algunos pagos de la compañía Odebrecht, servirían para recuperar aportes hechos por Lasso al partido panameñista, para balancear sus finanzas personales, así lo estipula la investigación policial.

Los puntos de reunión con Lasso fueron en la oficina de la empresa ubicada en Punta Pacífica y otras en el consultorio del médico. Se identificaron pagos realizados por la emrpesa V-tech Ltd, y a una cuenta que mantenía en el Meinl Bank de Antigua, a nombre de Poseidon Enterprises LL .

Los pagos eran autorizados por Luiz Mameri (ex jefe máximo de las operaciones de la constructora en América Latina y Angola).

Mameri era el hombre que tenía el poder para aprobar o rechazar los pagos. En su delación ante las autoridades brasileñas, dijo que la empresa mantenía en cada país relaciones próximas con los agentes públicos locales, “y yo tenía conocimiento, aunque sin implicación directa, de que de alguna forma, había pagos indebidos en el exterior, incluso por medio de la caja negra de la Oficina de Operaciones Estructuradas por parte de los ejecutivos locales, ya sea con el pretexto de hacer contribuciones electorales o no”, indicó el exejecutivo. Las informaciones de los pagos pasaban al equipo de operaciones estructuradas quienes los parcelaban con recursos no contabilizados, además abrían las cuentas para la recepción de los montos.

La sociedad Poseidon Enterprises LLC, fue creada para recibir el pago asociado a la relación con Odebrecht. Lasso no tiene idea quiénes firman ahí, porque la sociedad la creó el representante de la constructora, y lo importante para el banco Meiln Bank,era el beneficiario final. “Odebrecht me sugería ésta es la sociedad que utilizaríamos, y me decían: tienes que comprarla. Yo solo veía el débito en mi cuenta”, indicó Lasso en su indagatoria. El médico afirma que no recuerda la firma de abogados que manejó la sociedad anónima, cree que estaba establecida en Uruguay. “Ellos cobraban una tasa anual por los dignatarios y agente residente”, rememoró.

Lasso tampoco recuerda cuál es el objeto social de la constitución de Poseidon Enterprises LLC. El firmante era Michelle, su hija pero el beneficiario final de la cuenta era el proyecto político.

Lasso subraya a la fiscal Moore que todas sus propiedades fueron adquiridas antes de entrar a la vida pública en 2009.

Con esto desea ilustrar a la fiscalía que no obtuvo provecho económico de los aportes que se dieron a través de Odebrecht en los temas políticos.

Incluso la apertura de la cuenta en el banco que utilizaba Odebrecht para sus transacciones le dio tranquilidad a Lasso porque veía que se trataba de un banco europeo y suponía que tenía las mismas relaciones o tan buenas como las de Estados Unidos en la prevención del lavado de dinero. Lo curioso es que Odebrecht le sugirió a Lasso que abriera las cuentas en dicho banco por razones que él desconoce.

LAS OFFSHORE
El exdiplomático decidió que la empresa le enviara el dinero a las cuentas offshore para colaborar con el partido por varias razones. La primera, porque esas sociedades anónimas estaban registradas fuera de la jurisdicción panameña, y por tanto, alejadas del terror que cualquier persona -natural o jurídica- pudiera ser objeto por donar a otro partido que no fuese el de Ricardo Martinelli.

La segunda, según el propio Lasso indicó a la fiscal Zuleyka Moore, era porque el partido estaba en oposición y “no teníamos nada que dar a cambio más que un proyecto político, transparente, que había sido el objetivo original desde 2009, o sea, no continuar con gobiernos corruptos. Nunca pensé que Odebrecht tenía una estructura paralela o manejaba temas de soborno”.

La empresa se aprovechó de las estrechas relaciones de Lasso con los panameñistas y acordó un contrato con él para que fungiera como lobista o facilitador de sus proyectos a futuro. Odebrecht posicionaba sus fichas en los sitios donde más adelante le serían útiles.

Así empezó a tejer sus relaciones. En 2009, Rabello conversó con Lasso sobre las proyecciones políticas para las elecciones de 2009. También habló sobre los proyectos en los que Odebrecht estaba interesada en participar más adelante, y con quién debía asesorarse.

A Lasso también le pidieron su opinión sobre sindicatos organizados y éste les recomendó a exfuncionarios con esa capacidad. Eso sí, Lasso mantenía cierta distancia, dejo claro a la fiscalía que nunca participó en reuniones grupales o fiestas organizadas por la constructora.

Lo que sí hizo fue la conexión entre Odebrecht y José Luis Varela, hermano del presidente, también introdujo a la empresa a Adolfo Valderrama,y Carlos Duboy, así como a Alcibiades Vásquez, entonces diputado.

Lasso logró que la empresa le apoyara con fondos (entre $50 mil y $100 mil) para su proyecto de fertilización a parejas de bajos recursos. Luego eso quedó en segundo plano y se concentraron en apoyos políticos a la campaña de 2009 que entraban en la cuenta de la Fundación Don James en Estados Unidos.

Afirma que las cantidades enviadas por la empresa fueron espontáneas y voluntarias por parte del señor Rabello, la única cantidad acordada fue la que iba a usar para los tratamientos de fecundación. Una vez recibidas las transferencias, Lasso confeccionaba cheques de la misma cuenta para depositarlas en las campañas políticas de 2009 al candidato panameñista y reportadas al Tribunal Electoral.

Pero Rabello siempre insistía en el tema del lobby, porque eran muy importante para la empresa tener conexiones políticas.

“Nunca se me ocurrió que las cuentas de Odebrecht podían ser ilícitas, y yo no tenía conocimiento de qué cuentas venía la plata”, dijo Lasso a la fiscal Zuleyka Moore.

REDACCIÓN
Marlene Testa y Adelita Coriat

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