domingo, 20 de agosto de 2017

‘La política de prevención del Minsa sobre VIH es un total fracaso’

Orlando Quintero recomienda al Gobierno invertir $30 millones anuales, de los cuales $10 millones deben destinarse solo a prevención, para bajar y controlar los índices del VIH que en los últimos cuatro años se ha incrementado en los jóvenes


Orlando Quintero, cofundador de Probidsida.


Dice el refrán: ‘no me digas cuántas veces te has caído, sino cuántas te has levantado'. Orlando Quintero encaja entre aquellos que han sabido salir adelante a pesar de haber recibido noticias devastadoras, como cuando fue diagnosticado con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH, por sus siglas en inglés) y guardó silencio, temeroso, por más de ocho años. Era la década de los 80, la enfermedad era sinónimo de muerte y repudio en casi todas sus formas. Pero Quintero supo convertir la adversidad en una estrategia de supervivencia y así nació la Fundación Pro Bienestar y Dignidad de las Personas Afectadas por el VIH-sida (Probidsida), una organización que asesora a quienes, en su misma situación, necesitan apoyo para vivir con la enfermedad y a la vez monitorea y evalúa la situación sanitaria de la población y las falencias de la agenda gubernamental en materia de salud.

¿CÓMO EVALÚA LA EVOLUCIÓN DEL VIRUS DESPUÉS DE VEINTE AÑOS DE ESTAR ESTUDIÁNDOLO?
Yo siempre he dicho que hay un repunte de la epidemia y ahora Onusida lo confirma. Nadie es profeta en su tierra, tuvo que decirlo alguien de afuera para que me hicieran caso. No asumimos las responsabilidades que tenemos que asumir en todos los sectores. Por eso se incorporó en las metas del milenio, no podemos tratarlo como un problema de salud solamente, sino que es de educación, es un tema económico, es laboral, de todos. Hay que tocarlo en todos los sectores; si no se hace así, es inútil.

¿CUÁNDO REPUNTA EL CONTAGIO?
Hace cuatro años. Da la casualidad que concuerda con lo que advirtió Onusida desde el 2010 y ha ido in crecendo. Siempre he dicho que Panamá es un caldo de cultivo para esa enfermedad, se siente feliz el virus en Panamá. Todo lo que está en su entorno le favorece. El escenario o ambiente que tenemos es propenso para que haya relaciones sexuales sin control.

¿DE CUÁNTO HA SIDO EL REPUNTE?
Te doy el ejemplo que vemos en transmisión vertical. En 2011 pensábamos que no íbamos a presentar un caso más de VIH infantil porque en el Hospital del Niño tuvimos un solo caso, pero actualmente tenemos seis y siete casos al año de niños infectados. Las mujeres (infectadas) antes eran 160, ahora son 200 por año.

¿CUÁNTOS NIÑOS HAY EN ESTAS CONDICIONES ?
Desde que empezó la epidemia, han nacido 170, unos ya están en la universidad, lo que te dice que con un buen manejo, los pacientes pueden hacer su vida. Pero si a una madre infectada la tratas en la 12ª semana de embarazo, la probabilidad de que el bebé nazca con el virus es menos del 1%. Al año hoy en día seis niños nacen infectados, esa cifra es altísima.

LOS OTROS CASOS QUE HAN IDO EN AUMENTO, ¿QUÉ PERFIL TIENEN Y DESDE CUÁNDO OCURRE ESTO?
Lamentablemente en todos los sectores, pero la población joven aún más. Antes hablábamos de que esta población representaba un 22%, pero ahora es un 27%. La gente dirá, son cinco puntitos, pero esto es un fracaso de la política de salud en el tema de VIH. Hay que asumir responsabilidades.

¿SON HOMBRES O MUJERES?
Es interesante, si tomas la etapa sida (cuando se manifiesta la enfermedad), la relación es tres hombres por una mujer. Pero si tomas en cuenta la población infectada que no ha desarrollado etapa sida, la relación es 1.4 hombres por una mujer. Casi pareja y a niveles internacionales es lo que está ocurriendo. La mujer es más vulnerable al VIH, pero es interesante que en los casos de sida los de mayor población afectada son de 30 a 34 años, pero si consideramos los de VIH (infectados por el virus), son los de 20 a 24 años.

¿A CONSECUENCIA DE QUÉ SE HA PRODUCIDO ESTO?
Yo quiero dejar claro que los extranjeros no tienen nada que ver.

PERO ESO FUE LO QUE SE DIO A ENTENDER...
Nosotros lo aclaramos en un comunicado, no puede ser posible que se considere que los extranjeros han inclinado hacia arriba esta gráfica. En realidad somos todos, no tenemos educación sexual, el ambiente nocturno es muy pesado, el consumo de alcohol y drogas es alto, estos factores han llevado a que aumente el contagio. Quiero dejarlo claro, porque como director de la fundación vi información en las redes y en las noticias, hay que aclarar que ese no es el punto.

PERO USTED DIJO QUE HABÍAN VARIOS EXTRANJEROS QUE SE ATIENDEN Y RESULTAN POSITIVOS...
Hay una realidad, no podemos tapar el sol con un dedo, sí hay extranjeros con el virus, en total 700 que lo portan. Hablan de 300 indocumentados, es un secreto de pasillo. Hay una realidad, se está aumentando el número de casos que reciben tratamiento en el Santo Tomás o la Caja (Caja de Seguro Social). Hace diez años eran 25 pacientes por cada instancia, pero ahora aumentó, entre los dos, a 150. Se ha triplicado el número de personas que están recibiendo o iniciando el tratamiento retroviral. Pero esto no es de ahora con la llegada de extranjeros, viene de antes, progresivamente. Es verdad que en el Santo Tomás un 20% de los nuevos infectados son extranjeros, Panamá tiene la política de dar el tratamiento y hay que darlo, pero no podemos decir que por los extranjeros se han inflado estas cifras.

¿QUÉ DEBE HACER EL GOBIERNO CON ESTA POLÍTICA MIGRATORIA?
Deben programar mejor su presupuesto. Si yo conozco que hay una cantidad de pacientes que ya están tomando tratamiento, y hay pacientes extranjeros que llegan al país, debo tomar en cuenta ese porcentaje a la hora de hacer el presupuesto de compra de medicamentos, no crear una situación de crisis.

¿CÓMO MANEJAR LAS CIRCUNSTANCIAS SI NO SE TIENE UNA CIFRA EXACTA DE EMIGRANTES?
Dijeron una cifra y luego la corrigieron. Uno, con respecto a salud, tiene que lograr la información, la estadística es clave para saber los números que tengo que manejar.

¿PERO SI NO SE CONOCEN CON PRECISIÓN?
Pero saben qué porcentaje está saliendo positivo de la población... si sabemos que hay 1,500 pacientes nuevos por año, hay que presupuestarlos además de los 10,000 que ya hay.

¿CÓMO MANEJAR EL PORCENTAJE INFECTADO QUE ENTRA AL PAÍS Y QUE ELLOS MISMOS NO LO SABEN?
Lo que queremos es que todo el mundo se haga la prueba de VIH. Es una de las consignas de la ONU, 90-90-90. Es decir que el 90% de la población se haga la prueba, que el 90% reciba el tratamiento y que el 90% esté con supresión viral. Es una fórmula de detectar el tratamiento y enfrentarlo.

¿QUÉ DEBE HACER EL GOBIERNO ANTE ESTOS FACTORES QUE SE CONJUGAN: LA MIGRACIÓN ABIERTA Y UN SISTEMA DE SALUD QUE NO INVIERTE EN PREVENCIÓN?
El manejo de la epidemia debe ser en tratamiento y prevención. En la primera estamos aceptablemente bien, pero en prevención estamos a pie. Hay un problema muy serio en cuanto a la prevención que tenemos que hacer, la ignorancia en que vive la población, especialmente los jóvenes, es de desenfreno. Tenemos que trabajar el tema con campañas permanentes, no el día del sida o carnavales, el virus ataca todos los días. En cuanto al tratamiento, cómo hacen las autoridades, si yo tengo 10,000 pacientes que lo requieren deben incluir los nuevos, que son 1,500 a 2,000 por año, así que tienes que tomar en cuenta a estas personas en el presupuesto del siguiente año. Si hay una política de migración abierta, obviamente debes tener una cifra base y considerarlos. Se sabe que hay 700 que viven aquí. Es un punto de prevalencia muy constante.

¿CUÁL ES LA CIFRA DE LOS QUE AÚN NO SABEN QUE PORTAN EL VIRUS?
Muy relativo, de 20,000 a 30,000, pero la cantidad de gente infectada que desconoce su situación a la postre es lo que hace que el virus coja más fuerza. Los que viven con VIH y no lo saben, y son sexualmente activos, son la población que incrementa las cifras. Lo que se busca es que la gente se haga la prueba. Así sabremos qué personas están infectadas.

¿ES MIEDO?
Esas son las campañas que tenemos en las que decimos que el VIH no es igual a muerte, sida no es igual a muerte. Se está trabajando en eso, pero se logra con mensajes constantes, hay que bombardear a la población para que sepa que aquí todos estamos en riesgo.

EN ESTE PANORAMA TAMBIÉN SALEN A RELUCIR COSAS A FAVOR: SE CONOCE CUÁL ES LA POBLACIÓN DE MAYOR INCIDENCIA, LO QUE HACEN, SUS GUSTOS, ¿QUÉ TAN DIFÍCIL ES LLEGAR A ELLOS SI LOS TENEMOS IDENTIFICADOS?
Definitivamente que se han hecho trabajos. Está el fondo de apoyo mundial al tema de VIH, que mucho está en la población de mayor riesgo, que son los hombres que tienen sexo con hombres, el grupo trans, etc., para lograr que todos conozcan su posición con respecto a si portan o no el virus, y poderles dar el tratamiento. Es un esfuerzo amplio. Si nos vamos a la población general, nosotros en la fundación tenemos una directriz: independientemente de cómo te infectes, eres infectado, pero la gran mayoría es por una relación sexual.

¿CUÁL ES LA PROPORCIÓN ENTRE HOMOSEXUALES Y HETEROSEXUALES?
Si vas al contexto total, hay un 51% de heterosexuales infectados, pero hay cifras ocultas porque muchos no reconocen su condición homosexual y aparecen como heterosexuales, se reporta un porcentaje de población homosexual, pero sabemos que estas no son las cifras reales. Tenemos estudios según los cuales una de cada dos trans que hacen trabajos sexuales está infectada con VIH. Esta muy fuerte el virus.

¿CUÁL ES SU LLAMADO AL MINISTERIO DE SALUD ?
¡Por Dios! tienen que priorizar el tema y asumirlo, es un problema serio. Hay políticas que tenemos que hacer y se tienen que abordar.

¿POR QUÉ NO SE HACEN?
Porque no tenemos fondos, no hay priorización en la agenda, ha ido in crescendo la participación del Ministerio de Salud o la Caja, pero no es suficiente. Hay esfuerzos, perfecto, qué bueno, pero todavía lo que tenemos que hacer para controlar la epidemia no lo estamos haciendo. Salió la lista de países que lejos de lograr, en los últimos diez años, reducir los índices, aumentaron. Son 74 países y Panamá esta ahí, junto a Afganistán, Pakistán y Qatar. Es vergonzoso este puesto cuando nos jactamos de ser un país moderno y de desarrollo.

¿QUÉ TAREAS EXACTAMENTE ESTÁN DESCUIDADAS?
Cuando hablamos de prevención, está a pie; hay que hacer campañas, trabajo con las personas.

¿FALTA ORGANIZACIÓN?
¡Claro que falta! Mire, está la Comisión Nacional para la Prevención y Control del VIH (Conavih). Tengo la esperanza en que un Conavih realmente activo controle la epidemia. En ese Conavih están los ministerios, la empresa privada, la sociedad civil, pero la cuestión es que sea activo. Están los tomadores de decisiones, pero nos falta coordinar las acciones que hay que tener para frenar el virus.

¿ASISTEN A LAS REUNIONES LOS MINISTROS Y VICEMINISTROS?
Algunos asisten, otros no, ese es un llamado de atención.

¿CADA CUÁNTO SE REÚNEN?
Generalmente cada tres meses se hace una reunión.

¿Y SE DEBERÍAN HACER CADA CUÁNTO TIEMPO?
Mire, se pueden hacer cada tres meses, pero debe evaluarse que los puntos se estén cumpliendo. Realmente no sé si lo habrán puesto —y estoy casi seguro de que no—, en su presupuesto para manejar el tema del VIH por acuerdos alcanzados hace tiempo y eso está en la ley. Sin embargo, no se hace; el único es Salud, porque los ministros tienen en su ‘chip' que se trata de un problema de salud y que eso no les corresponde a ellos. Son muy pocos los que sí piensan así. El Mides (Ministerio de Desarrollo Social) tiene una disposición de trabajo; en el Ministerio de Educación (el viceministro) Carlos Staff, también. El virus ha sido un paciente en intensivos y de ahí no salía, ahora hay momentos en que sale, pero necesitamos continuidad y hay que mantenerlo para poder vencerlo.

¿CUÁL ES EL PRESUPUESTO QUE SE TIENE DESTINADO AL CONTROL DE LA EPIDEMIA?
Son 30 millones de dólares; sin embargo, hay otro problema, hay que señalar el lado bueno, pero hay un dedo que señala hacia adelante y otros tres que señalan hacia mí, ¿qué estoy haciendo yo? Hay que hablar de la responsabilidad social ciudadana. Si no lo quiere hacer por usted, mire a un hijo, a su padre o al que vive con usted, tal vez por ellos se hace.

¿A QUÉ SE DESTINA ESTE DINERO?
Una parte, a tratamiento, aproximadamente 24 millones entre la Caja y el Minsa.

¿CON EL RESTO, QUÉ HACEN?
Se supone que lo usan para prevención, los reactivos para las pruebas, los exámenes de control, que son algo costosos. También hay clínicas de orientación a las poblaciones de mayor riesgo, como trabajadoras sexuales. También hay doce clínicas de terapia antirretroviral.

¿CUÁNTO DINERO DEBERÍA DESTINAR EL GOBIERNO PARA TRATAR EL PROBLEMA?
Si queremos hacer un buen trabajo, debería poner $10 millones más, exclusivamente para prevención.

¿QUÉ LOGRARÍAMOS CON ESTO?
Lo que han logrado los países desarrollados, bajar los índices enormemente. En el mundo quieren bajar de dos millones de casos a 500,000 en 2020 y en 2030, a 200,000 nuevos casos por año. Eso es hablar de un control, pero cada país tiene que activarse para cumplir con eso. Lo primero es que la población se haga la prueba, pero no van a ir corriendo, hay que quitarles el temor haciendo campañas.

¿SE PUEDE HACER UN CENSO DE LAS PERSONAS QUE YA SE HAN HECHO LA PRUEBA EN EL PAÍS?
Hay cifras que te dicen qué mal estamos con respecto a la toma de pruebas de VIH, porque el 80% de los diagnósticos son cuando la persona ya está en etapa sida, lo que quiere decir que la persona ha pasado de cinco a diez años sin hacerse ni una prueba y contagiando a otras, es el gran problema. El VIH no tiene rostro, la gente cree que está con una persona sana, pero después resulta que no es así. En la Fundación, un 7% de la gente que llega a hacerse la prueba sale positivo, pero antes de hacérsela pasa por una orientación. Desde 2004 ,que empezamos a hacer la prueba, hemos hecho 60,000.

CUANDO FUNDÓ PROBIDSIDA, ¿PENSÓ QUE LLEGARÍA TAN LEJOS?
La verdad es que no. El tomar la decisión de ese paso de lucha no fue pensando que llegaría tan lejos.

¿EN QUÉ AÑO FUE?
Eso fue en 1997, fue con mi expareja, Norma García de Paredes. En ese entonces estaba diagnosticado, había pasado todo lo de mi hospitalización. Empezamos con un grupo de autoapoyo y de ahí vimos que habían salido los medicamentos. Yo tenía la posibilidad de comprarlos, pero costaban $600 por mes, muy caros. Sin embargo, muchos de los que estaban con nosotros no podían. Nos tocó ver muchas muertes porque no tenían dinero para comprar los medicamentos y la Caja no los otorgaba. Así que nos tocó poner la demanda ante la Corte Suprema de Justicia por no dar los medicamentos. Pero no fue admitida, y nos fuimos a las calles, hicimos un cierre de calles el 13 de mayo de 1999. Luego de cinco días del plantón de casi doce horas de haber cerrado la calle, la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social aprobó dar la tripleterapia.

EN AQUELLOS TIEMPOS HABÍA UNA GRAN DISCRIMINACIÓN HACIA LAS PERSONAS PORTADORAS DEL VIRUS, ¿ESO HA CAMBIADO?
Ya se puede hablar más del tema. Sin embargo, se mantiene a un nivel alto y significativo de rechazo. Hay discriminación y si tengo que calificarla, le daría un 3.5 o 4, en una escala del 1 al 5.

¿EN QUÉ CONSISTE ESTA DISCRIMINACIÓN?
En el sector laboral, si conocen tu diagnóstico, no te dan contrato de trabajo. Si estás en la escuela, es igual con los profesores o con los niños que portan el virus. Decir que no hay discriminación en Panamá sería una gran mentira.

FUNDADOR DE PROBIDSIDA
  • Organización no gubernamental sin fines de lucro, integrada por personas que viven con el VIH-sida
  • Nombre completo: Orlando Quintero Arosemena
  • Nacimiento: 29 de enero de 1955, Panamá
  • Ocupación: Médico pediatra, director ejecutivo de Probidsida
  • Resumen de su carrera: Doctor en medicina con especialidad en Pediatría; coordinador del Programa Materno Infantil de la Región Panamá Este (1998). Cofundador de Probidsida (1998); director ejecutivo de Probidsida y cofundador de la Red Centroamericana de Personas con VIH/SIDA (2001-2003); representante de ONG en la Comisión Nacional de Seguro Social y miembro del grupo temático ampliado de Onusida; presidente de la Junta Directiva de la Federación Nacional de Enfermedades Críticas, Crónicas y Degenerativas (2006-2010).

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