lunes, 19 de agosto de 2013

Algo no cuaja en la Sala de Neonatología

El Instituto de Medicina Legal IMELF confirmó en contundente estudio forense que la causa de muerte de  los 9 neonatos en la Sala de Neonatología de la Caja de Seguro Social, fue a causa del alcohol bencílico.

En reiterados reportes periodísticos hemos citado que este preservante, que contienen algunos medicamentos para evitar la proliferación de bacterias, esta contraindicado en neonatos o menores de tres años.  La razón es que no se conoce la dosis mínima que pueda tener consecuencias en esta población cuyo metabolismo no logra procesar la sustancia porque sus órganos a penas empiezan a desarrollarse, no  lo toleran.

Pasaron dos meses desde aquella tarde del 11 de junio cuando se administró a 13 bebés una nutrición parenteral que contenía entre otros medicamentos heparina con alcohol bencílico. Pasadas veinticuatro horas, los profesionales de salud en la Sala detectaron hemorragias en todos los bebés.  Había un denominador común que había que identificar y al tomar la decisión de suspenderlo, las muertes también cesaron.

Primero el Instituto Especializado de Análisis  de la Universidad de Panamá IEA, analizó dos bolsas que contenían nutrición parenteral y la orina de cinco bebés que sobrevivieron al evento, todas detectaron la presencia de alcohol bencílico.

Posteriormente el IMELF corroboró a través de exámenes histiológicos y de toxicología la presencia del preservante además en sangre, hígado, y riñones, en éstos últimos se detectó gracias a los metabolitos que encontrados, síntoma de una metabolización del alcohol bencílico.

¿Cómo llegó esta sustancia a los bebés? ¿porqué se manifiesta en todos los exámenes forenses practicados?  La respuesta apunta a la heparina que se administró a los neonatos, que contiene 5ml de alcohol bencílico  que tiene la función de evitar la proliferación de bacterias y hongos.  Luego entonces, es lógico preguntarse ¿qué cantidad de heparina recibieron los bebés? ¿Acaso se trata de una sobredosis?

El IMELF no habla de sobredosis porque no es un término que se utilice en este tipo de resultados, más bien, presentan los hallazgos, sin embargo, no especifican por ahora las concentraciones o la cantidad de alcohol bencílico que se encontró en las muestras investigadas.

Ahora bien, algunos puntos vale la pena recordar con el propósito de rememorar las versiones de las autoridades tanto de la CSS como del Ministerio de Salud, y contrastarlos con el informe forense.
En un principio las autoridades descartaron que las afectaciones se pudieran deberse a un error humano, mas bien, apuntaban a la interacción medicamentosa o a algún medicamento en especial. Sin embargo ninguna de las dos tesis pudo confirmarse.

El parte forense es claro en distinguir que se trata de alcohol bencílico, y las casas farmacéuticas no han tenido ningún otro reporte sobre un posible defecto o alteración en el lote vendido y consumido en los distintos mercados.

Por tanto, las hipótesis empiezan a definirse con mas puntualidad y señalan ahora a una investigación por posible falla humana al momento de procesar la preparación de la nutrición parenteral, denominador común entre los bebés fallecidos y afectados.

Otro elemento de vital importancia en esta pesquisa se traduce en la transparencia que emana de las autoridades.

Se cursó invitación a un equipo de especialistas del Centro de Control y Prevención de Enfermedades CDC ubicado en Atlanta, con el propósito de que colaboraran en encontrar las causas del evento centinela. Este equipo permaneció en Panamá por tres semanas, pero  de este informe no se conoce nada oficialmente.

El Dr. Sosa quien encabezaba esta mesa de trabajo indicó que pretendían que las pocas muestras conservadas de nutrición parenteral iban a ser enviadas a los EU para su análisis.  Esto tampoco sucedió, mas bien, el IMELF abogó  por resguardar dichos ejemplos debido a la poca cantidad de la que se disponía.

¿Cuál es el dictamen del CDC en este caso? ¿A qué conclusión arribaron los expertos? o es que como las autoridades ya habían asociado la presencia del alcohol bencilico con las afectaciones, solo vinieron a confirmar éstos descubrimientos? Porque las autoridades de la CSS y del MINSA no brindan un informe pormenorizado de las tareas y resultados de los norteamericanos?

Uno se pregunta entonces, ¿cual es  el propósito de invitar a eminencias en el tema si no se divulgan las resoluciones o conclusiones?

Otro punto. Los deudos han participado en 4 reuniones con los directivos de la CSS para ponerlos al tanto en las investigaciones, no obstante, en ninguna de ellas se les comunicó acerca de la alerta que emitió el MINSA sobre el uso de alcohol bencílico.

Se trata de una nota informativa firmada por el responsable de Farmacias y Drogas, Eric Conte en la que pretende hacer un "recorderis" sobre los peligros en el uso de alcohol bencílico en neonatos dos semanas después de que habían muerto los primeros 8 bebés a causa de ésta sustancia.

Sin duda un aviso tardío, y que los familiares califican de desvergonzado,  fechado el 3 de julio y publicado el 14 de agosto en la página web del mismo MINSA.

Pocos se toman el tiempo de revisar el Formulario Oficial  Farmacoterapéutico de la CSS donde no hace falta el recorderis. En la sección de heparinas se lee muy claro y en mayúsculas las advertencias y consecuencias sobre el uso de éste preservante en neonatos.

Una exhortación pero no una prohibición
La experiencia en la Sala de la CSS y otros hospitales de la capital es que se usa esta heparina en neonatos, eso si, las dosis y sus soluciones son clave; deben calcularse en microgramos de acuerdo al peso del bebé. Un error puede tener desenlaces fatales.  Y a pesar de que yo no soy galena, la literatura médica es amplia en este renglón.  Detalla todos los efectos adversos, por ejemplo; puede causar hemorragias, síndrome de gaspyng o jadeos, trombocitopenia (disminución en las plaquetas) y otras secuelas.  Curiosamente éstas condiciones presentaron los bebés afectados en la CSS.

¿Qué pasó aquella tarde del 11 de junio? 
Las autoridades han manifestado que la nutrición parenteral fue elaborada por la misma persona que lo ha hecho desde hace más de 15 años, y que ése tipo de heparina se ha administrado a los neonatos toda la vida a pesar de las alertas del Food and Drug Administration FDA.  Alegan pues, que es la única disponible en el mercado panameño,  que las dosis son mínimas, que se ha utilizado con éxito sin que se presente un fenómeno igual en el pasado.

De ser así algo que no cuaja entre la versión de las autoridades de la CSS y los hallazgos del IMEF.

Las averiguaciones, por tanto, se enfilan ahora en el procedimiento.  Veremos el desempeño de la Fiscalía y lo pondremos a prueba para evitar que ocurra lo que en otros casos como el del dietilenglicol que tiene mas de 6 años esperando el sueño de los justos, o  como el caso de la KPC del que aún no se conocen responsables.

En este evento aún no se revelan los resultados de las indagaciones que realizó el equipo multidisciplinario encabezado por el Dr. Nestor Sosa, nadie ha sido separado del cargo. Vaya, en la CSS todo fluye a ritmo "normal".

1 comentario:

  1. Estimada Adelita,
    le puedo decir que el causante fue la heparina, que fue encontrada en todos los bebes, se usa en adultos un flush de heparina como anticoagulante, y se puso en las bolsas con alimento de los bebes. Aunque armaron la historia de la interaccion de medicamentos,etc desde el dia 1 se sabia internamente que fue un error humano de un doctor que no se percato que no se puede usar la heparina como con los adultos. Quizas pueda dirigir su investigacion al IEA que fueron quienes hicieron las primeras pruebas. Quizas alguien que no ha sido presionado a encubrir el caso hable.

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