martes, 23 de octubre de 2012

Las matemáticas de la coca...

De acuerdo a un informe del Comando Sur de los Estados Unidos, la producción de cocaína de países como Bolivia y Perú aumentó en mas de un 50% en el último año. La droga, según el ministro de Seguridad Pública de Panamá José Raúl Molino quien reveló la información, tiene como destino principal los mercados del mundo, especialmente al norteamericano. La información parece caer como un balde de agua fría para aquellos países que aseguran que la lucha antinarcóticos le va ganando la batalla a los carteles.

Pero para poder tener un contexto profundo de lo anterior echemos un vistazo a las cifras oficiales sobre producción e incautación de cocaína que aparecen en los informes internacionales. El año pasado, según un estudio de Narcoleaks coordinado por el profesor Sandro Donati, se incautaron 774 toneladas de cocaína en el mundo. No obstante, en contraste a esta cifra el Departamento de Estado de EU, estimó que la producción mundial de esta droga para ese mismo año fue de 700 toneladas. Es decir, que el monitoreo de las incautaciones mundiales arroja una cantidad de droga mayor que la que se produce en el mismo año. Una contrariedad que aparentemente se repite con los años, pues de tomar como válidos los datos mencionados lo primero que habría que resaltar es que no hay droga disponible en el mercado para el consumo, y lo segundo es que los gobiernos llevan ventaja en esta sangrienta batalla frente al crimen organizado. Como si no fuera suficiente, a estos números agregamos que los informes de la UNODC señalan que los cultivos de cocaína en Colombia se redujeron en un 18% con respecto al 2007. Los informes de la UNODC señalan también que la actual producción colombiana de cocaína ronda las 400 toneladas, mientras que el Departamento de Estado de EU indica una producción de 150 toneladas. Otra increíble contradicción. Los datos de Narcoleaks desmintieron ambas informaciones; en el 2011 se incautaron en el mundo mas de 408 toneladas de cocaína colombiana. Luego entonces, las revelaciones de Narcoleaks, son reconfirmadas por el informe del Comando Sur que estima una producción mundial de cocaína mucho mas alta que la considerada por el Departamento de Estado (EU); de hecho habla de un flujo anual de droga hacia el norte de cerca de 800 toneladas. Según Donati esta cantidad se suma a las 800 toneladas anuales incautadas por el Comando Sur, que al final totalizan cerca de 1,500 toneladas de producción de cocaína, en comparación con alrededor de las 700 calculadas por el Departamento de Estado de los EU. Dicha contradicción pública entre los dos organismos norteamericanos agrava el estudio de estas cifras, sin embargo, al mismo tiempo revela una realidad hasta el momento inexplicable por parte de las propias autoridades o agencias antidrogas.

En el mismo orden de ideas, pongamos énfasis en el caso de México. En lo que ha transcurrido del año, hasta septiembre las autoridades aseguraron 2,657 kilos de cocaína, en comparación con el mismo periodo del año pasado donde se reportó la incautación de cerca de 19 toneladas. ¿Cuál puede ser la explicación a tan abismal diferencia?

No olvidemos que México es el último eslabón en el corredor de droga hacia los Estados Unidos. En este contexto, de acuerdo a la organización italiana Narcoleaks que entre sus investigaciones realiza un monitoreo muy celoso de las incautaciones de cocaína a nivel mundial, México se posiciona en el renglón 21 dentro de la lista de países a nivel mundial, antecedido de Francia con 2,875 kilos. Ésta última nación, Francia, se encuentra fuera de la ruta y producción de la droga, no obstante, supera ligeramente a México en este tema.

¿Cual puede ser el razonamiento en este renglón? Una hipótesis podría ser que los cargamentos cuenten con una complicidad manifiesta de las autoridades en su introducción al mercado consumidor. Otra suposición podría basarse en que el grueso de las incautaciones antes de llegar a los EU son acechados por las patrullas norteamericanas y éstos cargamentos sumarían, por tanto, al trabajo de los norteamericanos que hasta la fecha han logrado incautar 61,860 kilos. Pero esta explicación se contradice si la comparamos con incautaciones de los países dentro de la ruta de cocaína con destino a Estados Unidos, tales como Costa Rica, Honduras, Guatemala, República Dominicana, Nicaragua. Cada uno de estos países supera a México en el número de kilos incautados. Centroamérica ha tomado importancia en la ruta hacia el norte, la cantidad de droga que pasa por Guatemala y Honduras aumentó en mas del 60% desde el 2008 a la fecha. En este último país llega el 80% de la coca que va hacia el norte.

Parte de este análisis sale a relucir en el libro “Tras las líneas del narcotráfico, Panamá entre sicarios” donde retomamos el tema de la producción y tráfico de cocaína, aunado a una larga investigación periodística sobre el asesinato de un jefe antidrogas en Panamá. Una lectura novelada basada en una investigación periodística que tomó a la autora cinco años y que promete ilustrar al lector en la lucha antidrogas.

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