Corrupción, migración e inversiones, temas que dominan la agenda de Aponte


La preocupación de que la corrupción siga menoscabando las instituciones y la gobernanza, tiene como propósito evitar que en unos años Panamá se mire en el espejo de otros pueblos sometidos a gobiernos populistas. 


Hay tres temas importantes que dominan la agenda de la nueva embajadora de Estados Unidos en Panamá Mari Carmen Aponte: lucha contra la corrupción, migración irregular y atraer inversionistas de su país al Istmo. Con el último punto logra estrechar aún más los profundos lazos entre ambos países, algo que ha repetido insistentemente desde su llegada. Fortalecer las relaciones bilaterales es parte de su misión. Desde que aterrizó no ha parado de decirlo.

Es que al atraer inversión de su país y fortalecer las relaciones Panamá-Estados Unidos, también sirve para mermar el espacio a sus competidores comerciales que tienen presencia en Panamá. China es uno de ellos.

Para invertir en Panamá se requiere de un clima transparente, sin coimas, porque de lo contrario los estadounidenses violarían la ley anticorrupción de su país.

En su primer encuentro con la prensa, Aponte subrayó la importancia de defender la democracia con instituciones robustas que contribuyan a una gobernanza sostenida, sin sobresaltos como ha ocurrido en países de la región.

“Considero que como ciudadanos orgullosos de países democráticos debemos volver a comprometernos para impulsar la democracia frente a la ola creciente de regímenes autoritarios en la región y otras influencias que vienen de fuera de la región”, señaló la puertorriqueña como parte de sus palabras introductorias.

La preocupación de que la corrupción siga menoscabando las instituciones y la gobernanza, tiene como propósito evitar que en unos años Panamá se mire en el espejo de otros pueblos sometidos a gobiernos populistas, a quienes el desgaste institucional y las prácticas de sus antecesores, les facilitó llegar al poder. Por eso Aponte hace énfasis en que trabajará “sin respiro” para enfrentar estos desafíos y garantizar la democracia en Panamá.

La región atraviesa por el fenómeno de la migración irregular que en Panamá registra cifras récord, con más de 200 mil migrantes durante el 2022. Aponte tiene planeado un viaje a Darién para observar de primera mano  a los migrantes y los organismos que los atienden. “Panamá ya está en las grandes ligas a nivel global y está enfrentando la inmigración irregular proporcionalmente y en escala como países de Europa y Estados Unidos”, indicó.

Enseguida reiteró que la forma más efectiva de combatir el flagelo es a través de acuerdos regionales y bilaterales. Anteriormente Estados Unidos insistió en mejorar las condiciones sociales y de seguridad de las poblaciones en riesgo de los países de origen a través de programas y financiamiento a organizaciones no gubernamentales que atienden estas necesidades. Tratar de enderezar asuntos tan complejos tomará tiempo. En el camino, para atender las necesidades de los países, como en Panamá, Estados Unidos mejoró de $4 millones en 2021 a $18 millones, el presupuesto destinado a Panamá en 2022.

“La migración hay que manejarla de una forma humana, ordenada y segura, a la medida que podamos llegar a esa meta podemos proveer un alivio en el problema”, sugirió Aponte. Pero aún no existe tal ruta. Para llegar al norte los migrantes son víctimas de traficantes de seres humanos, son extorsionados, víctimas de otros delitos, y terminan alimentando las finanzas del crimen organizado, el principal beneficiado de la situación.

No se le escapó el tema del medio ambiente. En este renglón mencionó que su país está más que dispuesto a ayudar a Panamá a conservar los recursos naturales a través de su cooperación en la lucha contra la pesca ilegal y en la protección de los océanos y que están apoyando en la organización de la conferencia Nuestros Océanos a realizarse en Panamá en marzo 2023.

SALIR DE LAS LISTAS

A pesar de los esfuerzos, Panamá no ha logrado salir de las listas del Gafi y de la Unión Europea por considerarlo como un país que facilita el blanqueo de capitales y el financiamiento al terrorismo.

Aponte ha tomado nota de eso. Asegura que una de sus misiones es demostrar lo que se puede hacer con Panamá. “Y que sepamos que Estados Unidos no tiene ningún interés en que Panamá se conozca como un sitio en donde se esconde el dinero”.

Añadió que “es importante apoyar a Panamá en este tema, con capacitaciones, llevamos ya varios años en eso, y no nos damos por vencidos”.

Por último, en cuanto al Tratado de Promoción Comercial (TPC) del que Panamá solicitó una revisión, dijo que en mayo el renegociador estadounidense  respondió a la solicitud panameña “que era más beneficioso hablar y promover formas de cómo implementar el tratado, lo que era más fácil y realista que renegociar” el documento.

Según Aponte, se han ofrecido entrenamientos a los agricultores y continuarán.

Sin embargo, para los panameños este es un tema sensitivo porque involucra la seguridad alimentaria del país y el sustento de miles de familias que temen la rebaja de aranceles y como consecuencia sus productos no puedan competir con los precios estadounidenses que en algunos casos reciben subsidios estatales.

“Hemos tenido en agosto y octubre unos entrenamientos para los agricultores que van a seguir continuando”, zanjó la diplomática. Pero más importante, añadió, “el tratado va más allá, es una oportunidad para saber en qué otras áreas ampliar y ver qué podemos trabajar en conjunto para que el comercio y la inversión extranjera aumenten en Panamá”.

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