miércoles, 5 de julio de 2017

Defensa de Martinelli insiste en ‘caso especial’ para lograr fianza

Otro intento de los abogados del expresidente Ricardo Martinelli busca desacreditar la declaración jurada del fiscal Harry Díaz y que el juez le otorgue una fianza ‘y prepararse para una larga batalla de extradición’

La defensa del expresidente Ricardo Martinelli hizo un intento mas ante el juez Edwin Torres del Distrito Sur de la Florida, para que se le otorgue una fianza a su cliente.

Martinelli ha dormido 25 noches en la cárcel federal de Miami, una celda minúscula que se aleja abismalmente del lujoso estilo de vida que mantenía antes de ser capturado en su residencia de 5 recámaras en Sunrise Terrace.

Esta vez, los abogados no ofrecen un jugoso y millonario paquete de fianza, sino que pretenden que el caso se califique como uno de “circunstancias especiales” para poder lograr una fianza mientras su cliente espera la extradición.

En un documento presentado ayer ante la Corte, ‘Memorandum para declarar el caso como circunstancias especiales y la excarcelación con fianza’, Marcos Jiménez, representante de Martinelli en Estados Unidos, enumera una serie de factores por los que el caso puede calificarse de esta forma.

La estrategia, que viene desde la audiencia celebrada el 20 de junio, es simple: la defensa busca que el caso sea afianzable para que su cliente pase en casa el proceso. Suecede que en los casos de extradición la fianza no aplica, más bien es una discrecionalidad del juez, pero solo cuando se trata de casos con “circunstancias especiales”. el juez puede decidir en qué condiciones otorgarla.

En resumen, la defensa de Martinelli insiste en que la petición de extradición “contiene falsas aseveraciones que se originaron en las acusaciones del fiscal Harry Díaz”. Por lo anterior, la defensa de Martinelli considera que una fianza es apropiada para que el expresidente pueda prepararse de la mejor forma para su ‘larga batalla que le espera contra la extradición’.

ARGUMENTOS
La defensa desestimó la declaración jurada del fiscal Harry Díaz.

Alega que el fiscal malinterpretó el caso al confundir la casa proveedora del equipo que se utilizó para las escuchas telefónicas. También resalta que el audito de la Contraloría efectuado por la compra del equipo, no menciona a la empresa que realmente vendió el aparato para interceptar teléfonos con el sistema Pegasus, NSO Group Technologíes Ltd., sino otra empresa que suministró un equipo para infiltrar computadoras, MLM Protection Ltd.

La defensa efectuó un relato cronológico de las compras que hizo el gobierno de Martinelli sobre los equipos de vigilancia, y reiteró que el último que se adquirió, el de NSO Group, capaz de escuchabar coversaciones telefónicas de los blancos, no se adquirió con fondos del Estado, sino que se pagó a través de la empresa Caribbean Holdings.

EL AFFIDAVIT DE DÍAZ
La defensa explica que en septiembre de 2016, Díaz, bajo juramento, envió un affidavit para robustecer la petición de extradición de Panamá. En el, Díaz malinterpretó que el equipo MLM consistía en el Pegasus, y que servía para interceptar los teléfonos, además que Martinelli había aprobado la compra del equipo de interceptación celular por un monto de $13.4 millones. Díaz también describió, según los abogados, la escena del desmantelamiento del equipo una vez pasadas las elecciones presidenciales y también interpretó que se trataba del aparato que suministró MLM, aduciendo que la pérdida del mismo representaba el uso indebido de fondos que pertenecían al Programa de Ayuda Nacional.

CONTRATOS
En 2010, esboza la defensa, Panamá hizo un contrato con la empresa MLM Protection Ltd para la provisión de un equipo que incluía un sistema denominado PSS Pc Surveillance System que serviría para “infiltrar” ciertas computadoras, blancos, y recoger secretamente datos en bruto como hojas de excel, correos, imágenes y audios.

La empresa no especifica que este equipo intercepte llamadas telefónicas. El costo de este equipo incluido el sistema PSS, fue de $13,475,000. Panamá proveyó los documentos que constatan que estos pagos se hicieron con fondos públicos, sustenta la defensa.

En 2012, el CSN estableció una relación comercial con otra empresa israelí, NSO Contract Materials. Este contrato, según los abogados, incluía el sistema Pegasus. Se establecía que la compra del equipo era para colectar información de celulares, y el costo fue de $8 millones. A diferencia de la adquisición pasada, en esta ocasión, Panamá no produjo ninguna documentación de pago por este sistema.

En agosto 2015, la Fiscalía Anticorrupción inició una investigación sobre el equipo Pegasus, la misma incluía información de que la empresa Caribbean Holdings le había enviado dinero a NSO Group.

LA EXTRADICIÓN
El escrito de la defensa, además, argumenta que la queja que completó el Gobierno de Estados Unidos tergiversa que Pegasus fue comprado con fondos públicos, que el personal de MLM entrenó a los miembros del Consejo de Seguridad y que la Contraloría efectuó el audito concluyendo que Pegasus causó pérdidas para el país por haberse adquirido con fondos públicos a la empresa MLM, y que su representantes entrenaron al personal panameño. El audito de la Contraloría arrojó que la pérdida del país ascendía a $10,861,857. “Pero ninguno de estos señalamientos es verdad”, dice la defensa.

Son los propios abogados de Martinelli quienes sitúan que en la audiencia de extradición -y no la que ellos esperan del juez para que conceda fianza a su cliente- la Corte debe determinar si las pruebas son válidas para sustentar una causa probable.

Aquí, describen los abogados, “el presidente Martinelli probará ante la Corte en la audiencia de extradición que no hay ninguna causa probable de que él haya cometido los delitos que le indilgan.

En este sentido, va a demostrar lo que ya esta claro en los documentos que aportó Panamá, específicamente, que el magistrado fiscal Díaz malinterpretó los hechos en su declaración jurada, mismas que continuaron repitiéndose en la petición del Gobierno panameño”.

También dicen que en su declaración jurada, “Díaz, dijo que el equipo se compró con dinero del Estado y que luego desapareció. Esta aseveración es falsa”.

Le recalcan al juez que las “malinterpretaciones y omisiones de Díaz no son un inocente error. Ningún testigo ha mencionado la palabra MLM cuando se discutían los seguimientos con los equipos que supuestamente se utilizaron para interceptar. Al contrario, los tres testigos invocaron los nombres de NSO Group como los que entrenaron al personal sobre el equipo de espionaje para interceptar las conversaciones.

Este grupo fue quien suplió el sistema Pegasus”, reitera la defensa.

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