viernes, 27 de enero de 2017

Investigan a Martinelli por posible extorsión 

El caso nace en la Fiscalía de Nápoles  donde se investigó y condenó a Valter Lavitola por ser mensajero de un chantaje cuyo autor era Martinelli

La Corte Suprema de Justicia en Pleno ordinario admitió una nueva causa criminal a las 8 anteriores que investiga la Corte contra el exmandatario Ricardo Martinelli. Esta vez el posible delito es por extorsión a la empresa italiana Salini Impregilo.

Por este hecho fue condenado el conocido amigo del exmandatario Valter Lavitola en la Corte de Nápoles el pasado enero de 2015.
 
El caso, no obstante, nace en Italia con las averiguaciones de corrupción relacionadas a la empresa Finmeccanica, con la que Panamá celebró varios contratos millonarios de seguridad.

Los fiscales de Nápoles, Italia, al momento de investigar los posibles sobre costos y sobornos en el caso de Finmeccanica, se percataron que en las grabaciones efectuadas a Valter Lavitola -un mediador entre Italia y Panamá-  había existido un caso de extorsión por parte del entonces presidente Ricardo Martinelli y Lavitola a la empresa Italiana.

Todo se remonta a un 11 de septiembre de 2009 cuando el Grupo Unidos por el Canal (GUPC) acababa de hacerse de uno de los mayores contratos de ingeniería, la ampliación de la vía Interoceánica. Las relaciones entre Berlusconi primer ministro de Italia -origen de Salini Impregilo, una de las empresas que conforma el consorcio a cargo de la ampliación- y Martinelli pasaban por su mejor punto. El mandatario panameño prometía que su homólogo Silvio Berlusconi, donaría un hospital pediátrico en la provincia de Veraguas. “Yo creo que esta donación es muy importante y la visita del primer ministro (Berlusconi) será el inicio de un gran intercambio que tendrá Italia con Panamá”, decía con bombos y platillos Martinelli.

Martinelli estaba esperanzado con el nosocomio que había prometido a la ciudadanía, y para conseguirlo, según una fuente familiarizada con el tema, “volteó hacia las empresas italianas que podrían costearlo. Una de ellas fue Impregilo. Así que llamó a los ejecutivos de la compañía que estaba interesada en participar en la línea 1 del metro y les dijo que debían donar el hospital a cambio de que se les adjudicara la mega obra”.

Impregilo fue superado por Odebrecht en la licitación del metro. Al retirarse, añade la fuente, “Martinelli le pidió a Lavitola que le diga a los ejecutivos de Impregilo que si ellos no construían el hospital, él anunciaría públicamente que Panamá le quitaría el contrato de la expansión a GUPC”.

Martinelli no tenía facultad para semejante acto que ya había atribuido la Autoridad del Canal de Panamá al consorcio tan solo un mes antes del amenazante mensaje de Lavitola, y que podía causar una baja estrepitosa de las acciones en la bolsa de valores de la empresa italiana.

No obstante, “Lavitola envió el mensaje del presidente panameño y llamó a los ejecutivos de la constructora para decirles que ellos debían asumir los costos ($22 millones) del hospital que construiría la empresa IBT Group cuyo representante en Panamá era Rogelio Oruña”, añade la fuente. Finalmente la estructura nunca se construyó.

El nombre de Lavitola volvió aparecer en las investigaciones de Brasilia, Brasil, sobre los sobornos concedidos por la empresa Odebrecht. El diario digital I’Espresso publica que éste aparece en cinco investigaciones de corrupción internacional contra el expresidente Lula Da Silva y Marcelo Odebrecht.

En Panamá se vincula, según el portal, como un mediador por donde pasaría el soborno al gobierno local a cambio de entregar a Impregilo la construcción del metro. En este caso también se sospecha la implicación del expresidente, cita el portal.

“En noviembre de 2014, el fiscal Vincenzo Piscitelli había declarado que ‘Lavitola ha tenido un canal de corrupción en Brasil’, jugando un papel mediador de los gigantes edificios verde-oro”, describe I’Espresso.

DOS PROCESOS
A raíz de las grabaciones obtenidas de Lavitola, la Fiscalía de Nápoles abrió dos líneas de investigación.

Los italianos llevaron a juicio a Lavitola por ser el mensajero de la extorsión, esa fue la primera. “En ese proceso, manifiesta la fuente, Berlusconi fue llamado a declarar en Nápoles y aceptó que había recibido una llamada de Lavitola, y que éste le había amenazado con que Martinelli iba a cancelar el contrato. Por lo que Berlusconi presionó a Impregilo”. En el juicio que se desarrolló en Italia Lavitola fue condenado a tres años de prisión por extorsión. “Esa sentencia de diciembre de 2015, expresa que el autor de la extorsión fue Martinelli”, añade esta persona.

Paralelo a eso los fiscales abrieron un segundo proceso contra Lavitola  por tentativa de corrupción.

“Según las conversaciones telefónicas en poder de la Fiscalía, indica la fuente, “había un arreglo entre Lavitola y Oruña en el que ambos recibirían un ingreso no justificado por la construcción del hospital. En este caso Lavitola hizo un acuerdo con la Fiscalía en el que acepta recibir un año de condena y evitar el juicio”.

En un juego de palabras Lavitola no aceptó la culpa, pero sí la pena  de 14 meses adicionales a los que 3 años que había sido condenado.

Después de casi un año de haber recibido el expediente, los magistrados de la Corte encontraron elementos de convicción para iniciar una investigación según el artículo 488 del Código Procesal Penal.

El embajador de Panamá en Italia, Fernando Berguido, se manifestó complacido de que “finalmente la Corte va abrir un proceso sobre un caso que ya tiene una condena en Italia de delitos cometidos en Panamá y que señala expresamente al expresidente Ricardo Martinelli”.

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