martes, 5 de mayo de 2015

Los negocios entre Financial Pacific y los bonos de petróleo

Financial Pacific y Kasutai adelantaban relaciones comerciales en 2012. La sociedad anónima propiedad de Marcial García, preso por estafa, prometía rendimientos imposibles en los que apostaron los directivos de la casa de valores con el dinero de sus clientes

LA PIRÁMIDE DE LAS GRANDES ILUSIONES
En septiembre de 2012, los directivos de la casa de valores Financial Pacific, Iván Clare y West Valdés, formalizaban tratos financieros con Marcial García, un hombre que se presentaba como un prominente petrolero, con múltiples negocios en la empresa gubernamental de Venezuela llamada Petróleos de Venezuela.

Tal vez Clare y Valdés desconocían quién era García. Hasta esa fecha los directivos habían hecho tratos verbales de inversión con el venezolano con buenos resultados. Pero las expectativas iban más allá. Financial Pacific, con el afán de buscar un mejor rédito para sus clientes, decidió invertir en la promesa del oro negro, y el medio era Kasutai.

La sociedad anónima que representaba García, y que presuntamente utilizó para estafar millones de dólares de ingenuos inversionistas a los que prometía ingresos absurdos, se llamaba Kasutai. Hoy, el hombre de los grandes intereses paga cárcel en su país natal acusado de fraude internacional.

Clare y Valdés confeccionaban la estructura legal para formalizar las inversiones de los clientes de la casa de valores que apostarían por los bonos de petróleo en Kasutai. Esta cuenta se convirtió más adelante en la manzana de la discordia.

UN CONTRATO PARA LOS BONOS
Dos años antes de que las autoridades venezolanas apresaran en ese país a García por estafa, las posturas entre Financial Pacific y Kasutai se concretaban con la firma de un contrato de pago y deuda que firmarían las partes para poder recibir los bonos de petróleo que prometían a los inversionistas un rédito extraordinario, pero insostenible.

Según una fuente relacionada a las investigaciones de Financial Pacific que solicitó la reserva de su identidad, la fórmula consistía en lo siguiente:

El primer paso radicaba en abrir una cuenta a Kasutai. Luego, ésta ordenaba el traspaso del bono desde el custodio a la cuenta de Financial Pacific. Una vez llegaran, los bonos quedaban automáticamente pignorados (congelados) a favor de la casa de valores y transcurrido el plazo establecido en el contrato —un día—, Financial Pacific podría proceder a venderlos en el mercado.

“El contrato era entre Valdés y García”, manifiesta la fuente. Este último actuando en representación de Kasutai Group Corp. Una sociedad anónima constituida en Panamá pero sin licencia para gestionar y solicitar fondos al público. Tampoco estaba registrada en Petróleos de Venezuela, como decía García.

La fórmula permitía —de acuerdo con la información de la fuente— que los bonos se depositaran en una cuenta de custodia del intermediario a nombre de Kasutai pero todos los derechos bursátiles sobre estos permanecían congelados y a orden de Financial Pacific. El intermediario cumplía con las instrucciones de traspaso, disposición y otras dadas por el acreedor.

LA FIRMA DE ABOGADOS
Los pasos para recibir los fondos de Kasutai se realizarían de acuerdo a la asesoría de la firma de abogados Sucre, Arias y Reyes, quienes brindaban las pautas legales para dicha operación.

Este bufete de abogados, coincidentemente, fue la misma firma que contrató Financial Pacific para una auditoría externa a la casa de valores. Así lo afirmó Iván Clare a la Fiscalía Decimotercera el 14 de noviembre de 2012.

La Superintendencia del Mercado de Valores ya miraba de cerca las operaciones de la casa de valores. Financial Pacific fue intervenida en octubre de 2012. Maruquel Pabón, reorganizadora designada por la SMV, detectó un faltante de $11.3 millones.

LA MEMORIA DE CLARE
Kasutai se convirtió en un manantial de abundancia y de discordia al mismo tiempo.

La fuente asegura que Valdés envió una comunicación a Clare en septiembre de 2012 en la que explicó los detalles y condiciones estipuladas en el contrato que firmaría la casa de valores con Kasutai.

Dos meses después de este hecho, el fiscal Julio Laffaurie, de la Fiscalía Decimotercera, le preguntó a Clare si conocía la sociedad Kasutai, a lo que éste respondió: “Supe que era de Mayte Pellegrini (acusada por Clare y Valdés de haber desviado $12 millones de la casa de valores a la cuenta Kasutai para beneficiarse), pero no guardo ninguna relación con la misma. Los auditores me dijeron a mí que la señora Mayte Pellegrini le habían mandado grandes cantidades de dinero a Kasutai a través de ACH y cheques, y no guardo relación con esta compañía”, declaró Clare.

Sin embargo, las fechas dejan en evidencia que Clare estaba al tanto, no solo de la existencia de Kasutai, sino de los contratos que firmaría la empresa con esta sociedad anónima, y de los cheques a su nombre y a nombre de su socio que emanaban de esa cuenta. En 2009 el propio Clare cobró $10 mil de esta cuenta.

LA MANZANA DE LA DISCORDIA
Al principio Kasutai simulaba una fuente de ingresos jugosos para varios empleados de la casa de valores, incluyendo al contador Oscar Rodríguez y a la oficial de cumplimiento Mariel Rodríguez, así como otras sociedades anónimas que se encantaron con el sistema piramidal de la inversión.

Según la declaración de Clare al fiscal Laffaurie, en julio de 2012 éste se acercó a la SMV para ponerla al tanto sobre el hurto en la empresa y quién lo había hecho. Se refería a Pellegrini.

Dos años después, Valdés explicó cómo lo hizo la exempleada: “Pellegrini falseaba los cheques girados a nombre de Financial Pacific para depositarlos a Kasutai” afirmó Valdés a este diario.

La Estrella de Panamá tuvo acceso a los documentos que formalizan los negocios entre Financial Pacific y Kasutai. Los mismos fueron contrastados con la versión de Pellegrini. “En la querella, Valdés y Clare afirmaron que se desviaron a Kasutai aproximadamente $7 millones, pero en realidad se fueron casi $20 millones. Ese dinero salió de la cuenta de Financial Pacific”, afirma.

Clare y Valdés nunca querellaron a Marcial -agrega la acusada-, “me querellaron a mí el 26 de julio de 2012 por supuestamente mandar dinero ilícitamente para Kasutai, pero aquí está la prueba de que el 26 de septiembre ellos ya estaban hablando con Kasutai para cobrar su plata. Era una forma de disimular lo que ocurría en Financial Pacific”, exclama la empleada de la casa de valores que permaneció dos años en la cárcel señalada por desfalco.

Pellegrini, gerente de Procesos Administrativos Internos de Financial Pacific, calculó que se invirtieron casi $20 millones en bonos de petróleo con plata de los clientes de la casa de valores. “Si ambos directivos, en el sentido hipotético, querellaran a Kasutai, sería por delito de estafa, por no haber retornado la inversión”, advierte.

Las auditorías, según Pellegrini, tampoco presentaron la documentación original sobre los cheques dirigidos a Kasutai que estaban firmados por Clare y Valdés. “Yo no tenía firma autorizada individual para hacer ningún tipo de transacción”, recordó.

Pellegrini declaró al fiscal Laffaurie que en la cuenta Kasutai se recibieron varias transacciones por $500 mil firmadas por Clare y Valdés que no fueron aportadas por los auditores porque aparecían las firmas de los exdirectivos.

La sociedad anónima Kasutai Group Corp. funcionaba como una pirámide, o en el argot financiero, como esquema “ponzi”. Implica el pago de altos intereses a los inversionistas con su propio dinero o con el dinero de los nuevos ingenuos.

En un principio, quienes recibieron las ganancias en Kasutai fueron los primeros inversionistas. Pero los ingresos que prometía Marcial García, representante de la empresa, eran insostenibles.

El venezolano García, a quien las autoridades de su país confiscaron una variedad de identificaciones falsas al momento de su detención, utilizaba varias empresas para recibir los fondos de sus víctimas.
Una de la principales era Kasutai, a través de la cual ofrecía la posibilidad de invertir en petróleo pagando rendimientos de inversión extremadamente altos, de dos cifras. Totalmente absurdos ante la realidad del mercado financiero.

Según la vista fiscal que solicita juicio para Mayte Pellegrini y doce personas más, entre las que se encuentra Marcial García, Kasutai Group recibió dineros de Financial Pacific sin ningún tipo de justificación.

En las diligencias de inspección ocular practicadas por el fiscal Julio Laffarurie, de la fiscalía Decimotercera, al Banco Credicorp, se detectó la cuenta Kasutai, cuyo firmante era el señor García.
Dicha cuenta había recibido una transferencia por $200 mil en noviembre de 2009 proveniente, de Financial Pacific. Supuestamente lo anterior forma parte de las evidencias que deben confirmar las acusaciones de Valdés y Clare -en una audiencia sin fecha aún- de que Pellegrini se apropió indebidamente de $12 millones.

El día que Pellegrini rindió indagatoria al mismo fiscal Laffaurie, le puso al tanto de hechos irregulares que ocurrían en la casa de valores, y de la forma en que los directivos utilizaban la plata de los clientes para tapar vacíos financieros de la empresa, dejando al descubierto un desgreño administrativo en el uso de los dineros de los clientes. Ella asegura que el fiscal nunca las investigó.

Financial Pacific se encuentra en proceso de liquidación por parte de la Superintendencia del Mercado de Valores.

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