domingo, 2 de noviembre de 2014

Pellegrini culpa a Martinelli de manipular acciones de Petaquilla Gold

Movimientos millonarios sin justificaciones; uso de los fondos de los clientes sin su consentimiento;obstrucción de la justicia; chantaje. Todas estas acusaciones brotaron ayer, viernes, durante la ampliación de la declaración de Mayte Pellegrini, en la Fiscalía XIV del Primer Circuito Judicial.

En su declaración de quince páginas ante la fiscal Elena Cedeño, Pellegrini, detenida por el desfalco de la casa de valores Financial Pacific, se defendió de las acusaciones formuladas en su contra por los exdirectivos de la casa de valores, Iván Clare y West Valdés, quienes la responsabilizan de un faltante de dinero de millones de dólares.

Pellegrini responsabilizó a los ex directivos de la casa de valores y aprovechó la ocasión para revelar cómo estos pretendieron encubrir las irregularidades cometidas y ocultarlas de la Superintendencia de Mercado de Valores, regente en la materia.

Sus palabras sugirieron la existencia de un contubernio entre el entonces presidente Ricardo Martinelli y el actual presidente de la Corte Suprema de Justicia José Ayú Prado, cuando fungía como procurador de la Nación. La idea, según Pellegrini, era ocultar la vinculación que mantenía Martinelli con la casa de valores como accionista de la cuenta High Spirit, que utilizaba para manipular lasacciones de la empresa minera Petaquilla Gold.

Dijo que las transacciones de Petaquilla se hacían a través de Saxo Bank ubicado en Dinamarca y el número de cuenta utilizado era el 1110000, con el identificador 2423492. De esta manera, agregó Pellegrini, las compras se ocultarían en Canadá directamente desde Panamá, de otra forma se notaría que las compras fueron hechas desde un tercer país. El objeto de la triangulación era ocultar el delito de “inside trading” en el que caía el exmandatario.

Otras compras de Petaquilla también se efectuaron a través de la cuenta EFG ubicada en Miami, Florida. Ambas cuentas, la de EFG y Saxo Bank estaban a nombre de Financial Pacific.

Pellegrini recordó a la fiscal Cedeño que era un dato público, por boca de Valdés y Clare, que la cuenta High Spirit pertenecía a Martinelli, al parecer la familiaridad con el exmandatario era notoria, ya que en el cuadro de clientes aparecía como “Ricardo”. Además agregó que Clare decía a viva voz que “el presi cambiaría a la junta directiva de Petaquilla colocando a una persona de confianza y que esa persona sería Raúl Ferrer y así tendría acceso directo sin restricción para hacer inside trading”.

En este sentido explica, que cuando fue detenida y declaró por primera vez el vínculo, un 26 de diciembre de 2012, fue trasladada por segunda vez a la misma fiscalía para que se retractara de sus afirmaciones.

Pellegrini reiteró a la fiscal Cedeño, que había accedido a la petición de su entonces abogado Mauricio Ceballos a cambio de su libertad y la de su familia.

Explicó con lujo de detalle que su declaración -preguntas y respuestas- sería redactada por Ayú Prado: “lo que pude observar es que Frank Torres entraba y salía de la oficina con una hoja y preguntas hechas en un papel con letras color amarillo y rojo. Las respuestas las escribía el señor Ricardo Solís (fiscal de asuntos civiles) a través del celular de Mauricio Ceballos (exabogado de Pellegrini) y yo solo tenía que leerlas”.

Pellegrini agregó que leía las respuestas de un celular que le pasaban, y las mismas estaban sujetas a revisión. Era el Frank Torres quien verificaba las respuestas de Pellegrini con el fiscal por si había que efectuar cualquier arreglo o corrección, dijo Pellegrini.

Pero a pesar de haber retraído sus palabras, el trato no se cumplió como se lo habían prometido. Pellegrini dijo que su hermano Carlos recuperó su libertad mientras ella rendía declaratoria. También lo hizo Raúl Phillips, otro imputado en el caso. Pero la de ella se atoró por un millón de dólares que, según su abogado Ceballos, pidió el entonces administrador de la Autoridad de Turismo Salomón Shamá a cambio de su libertad.

Esta parte del trato, según la detenida, se basó en que West Valdés, exdirectivo de Financial Pacific y que culpó a Pellegrini del desfalco, le había dicho a Shamáh que ella tenía una empresa textilera en Perú, cosa que niega Pellegrini.

Fue en horas de la mañana cuando acudió a la fiscalía el 31 de octubre para desahogar toda la información que no había podido liberar, porque el primer fiscal de la causa Julio Cesar Laffaurie, había negado las pruebas que Pellegrini aportó al expediente al inicio de la investigación.

Por añadidura acusó a la Laffaurie de no investigar nada de lo que ella declaró: la colocación de inversiones de clientes que efectuaba Financial Pacific, actividad que le prohíbe la Ley. Según Pellegrini, el fiscal también pasó por alto la verificación de las auditorías que presentó la casa de valores ante la Superintendencia de Mercado de Valores. Mismas que no eran ciertas.

Pellegrini declaró por espacio de cuatro horas en las que explicó las maniobras financieras que utilizaba Financial Pacific para mover los dineros de una cuenta a otra sin el consentimiento de los clientes y cómo lo ocultaban a la autoridad.

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