viernes, 3 de enero de 2014

Torcedura de brazos en la elección de Junta Directiva de la CSJ

Tres rondas de votación se necesitaron para elegir a Ayú Prado como presidente de la Corte. Hubo una propuesta para una salida institucional pero fracasó

Una intensa ronda de votaciones; el fracaso de un arreglo institucional que compartiría la presidencia de la Corte Suprema de Justicia; ‘matraqueo’ y jalones de oreja desde San Felipe; y el retiro de uno de los Magistrados al momento de elegir al vicepresidente de este órgano, fue el resultado de la votación para la nueva junta directiva de la Corte.

Una fuente contó a La Estrella qué ocurrió durante las dos horas en que los nueve magistrados se encerraron para escoger la nueva junta directiva.

PLANES Y ARREGLOS 
Antes del 2 de enero, día de las votaciones, había pretensiones, Harry Díaz y Alejandro Moncada Luna aspiraban a presidir la junta directiva. Pero ninguno lograba la mayoría. Adversarios al fin, ambos buscaban alianzas. Díaz propuso una ‘salida institucional’, algo inédito en la historia de la Corte, compartir la presidencia de ese Órgano con el representante del PRD que saliera electo en la vicepresidencia. La intención era lograr implementar la Carrera Judicial. Al año, Díaz dejaría el puesto voluntariamente. Pero al parecer el trato no contó con la confianza del ala perredista, tal vez no creyeron que Díaz dejaría el puesto, así se lo había demostrado la historia, que los acuerdos por lo general no se cumplen.

RONDAS Y MATRAQUEO 
Por la parte oficialista, el magistrado José Ayú Prado contaba con la confianza del Ejecutivo. El también nombrado por el presidente Ricardo Martinelli, Luis Ramón Fábrega, tenía el mismo anhelo. Ya habían preacuerdos que definían quién postularía a quién. Pero hubo sorpresas. La sesión inició con 45 minutos de retraso, casi a las tres de la tarde. Hubo tres rondas de votaciones.

En la primera se suponía que Fábrega postularía a Ayú Prado, pero fue al revés. Supuestamente Fábrega iba a conseguir los votos de Harley Mitchell y de Jerónimo Mejía y se podría hacer una nómina insitucional. Pero la sorpresa fue que Ayú postuló a Fábrega y Mitchell a su colega Víctor Benavides.

Iniciaron las votaciones en el orden acostumbrado: Ayú, Oydén Ortega, Mitchell, Hernán De León, Fábrega, Benavides, Jerónimo Mejía, Díaz y Moncada.

Ayú votó por Fábrega, el grupo de los no nombrados por Martinelli lo hizo por Benavides. Díaz se abstuvo y Moncada apoyó a Fábrega. La elección quedó pareja por la abstención de Díaz, así que se forzó a una segunda ronda.

En la segunda vuelta Fábrega propuso a Ayú y los del PRD impulsaron a Benavides. La votación quedó 3 a 4, respectivamente, con dos abstenciones, Moncada y De León.

Así las cosas, agregó la fuente, no tardaron en llegar las llamadas de San Felipe para que surgiera Ayú Prado. La tercera elección sería ahora entre Ayú y Benavides. El problema era que Moncada Luna no quería votar por Ayú porque estaba siendo impulsado por Harry Díaz, su rival. Pero las presiones de San Felipe surtieron efecto y los cinco nombrados por Martinelli hicieron mayoría a favor de Ayú Prado. Pero no todo fue tan rápido, Fábrega y De León condicionaron su apoyo a Ayú a cambio de que éste se comprometiera a prescindir de los servicios de Ramiro Yarvis, quien maneja un equipo de seguridad dentro de la institución que ha causado gran incomodidad con los jueces y magistrados que denuncian ser víctimas de la vigilancia de sus acciones durante y después de sus funciones en la Corte.

BENAVIDES ABANDONÓ LA VOTACIÓN 
La fuente indica que la vicepresidencia del Órgano la ganó Fábrega porque no obtuvo competencia, incluso recibió el voto de los cuatro del PRD. Obtuvo ocho votos, menos el de Benavides, quien se fue enojado del recinto porque Moncada y Fábrega se reunieron sin él para decidir la vicepresidencia y a la vez presidencia de la Sala Contencioso Administrativa, de la cual Benavides también es parte. Ambos salieron con la noticia, lo que encolerizó al excluido.

Enojado por lo sucedido, Benavides solicitó que constara en acta que ambos magistrados, Moncada y Fábrega, se habían reunido a sus espaldas y lo descartaron en tan importante decisión. Se retiró del salón de reuniones y no volvió, a pesar de que lo fueron a buscar los mismos que lo marginaron.

Tal vez la elección menos polémica fue la de Harley Mitchell, quien fue electo como presidente de la Sala Civil y a la vez integrará la Sala de Negocios Generales.

RETOS 
La juramentación de Ayú Prado fue cuestión de segundos. Un circuito cerrado de televisión de la Corte mostró cómo espontáneamente en la pantalla aparecieron Moncada y Ayú Prado con la mano en posición de juramento. Acto seguido, Moncada pronunció las palabras protocolares, Ayú respondió ‘lo juro’ y la pantalla se apagó.

Pasó media hora hasta que los magistrados electos se presentaron ante la prensa, pero no hubo preguntas. Sólo un breve discurso de escasos tres o cuatro minutos en el que Ayú prometió trabajar en equipo con el pleno de la corte, administrativos y judiciales, y aplicar los conocimientos y experiencias en el ejercicio de la profesión de justicia.

Nunca pronunció directamente el término Carrera Judicial o mora judicial, adecentamiento o sanción, a pesar de que existe un clamor generalizado de varios gremios que apuestan a que la Carrera judicial podría limpiar sustancialmente el ejercicio del personal judicial.

PRIMERAS ACCIONES 
A raíz de las publicaciones efectuadas por este medio, se conoció que uno de los primeros movimientos que tomará la nueva junta directiva será el reemplazo de Vielsa Ríos, quien avaló un Informe Técnico junto con Arely Bouche de Caballini, y el expresidente de éste organismo, Alejandro Moncada Luna, en el que se incluían datos inexactos o falsos de dos empresas que se beneficiaron con contrataciones directas aprobadas desde el Despacho Superior. En reemplazo de Ríos será nombrada María Gloria Chanis de Acevedo. Así lo informó una fuente consultada por este medio.

REACCIONES
La percepción de los gremios abogadiles es que se trató de una elección en la que las manos del Ejecutivo jugaron un rol protagónico. Urgen en voz común la implementación de la Carrera Judicial y que se acelere la unificación del Sistema Penal Acusatorio en todo el territorio nacional.

El presidente del Colegio de Abogados, José Alberto Alvarez afirmó que la elección de Ayú Prado como presidente de la Corte Suprema de Justicia envía un mal mensaje no solo a los abogados, si no a la ciudadanía también ‘porque se demuestra que no hay un Órgano Judicial transparente. Todos sabían que él era el ungido’. Además, vaticinó días negros, terribles, dijo, para la administración de justicia en Panamá.

Para Magaly Castillo, quien habló a título personal, lo más importante fue que no reeligieron al magistrado Moncada Luna como presidente de la Corte y eso es un triunfo de la decencia en este país. Pero agregó que sigue preocupando la división del pleno; ‘esos votos 5 a 4 como si fuesen bancadas en la Corte Suprema’. Espero, agregó, que la nueva directiva retome el tema de Carrera Judicial y revise todos esos nombramientos que se hicieron en los últimos 2 años. Igualmente es importante que se corrija la política de seguridad de la Corte, la política salarial y de contrataciones directas, acotó.

Silvio Guerra, abogado y miembro de la Comisión de Derecho Procesal Penal del CNA, envió un comunicado en el que enumera las tareas pendientes de la Corte. Expresa la aún persistente mora judicial; la rectificación del sistema procesal de corte acusatorio y sus inminentes reformas por cuanto dicho sistema, a poco tiempo de su implementación, da muestras de serias deficiencias que tienen que ser superadas, por mencionar algunas.

EN LAS AFUERAS DE LA CORTE
Desde las doce del día un grupo de manifestantes se aglutinaron en las escaleras de la Corte para mostrar su repudio por una posible reelección de Moncada Luna como presidente de esta institución. Algunos integrantes de la protesta denunciaron que en la acera del frente se estacionó un vehículo todo terreno sin placas desde donde los estaban observando. Entonces, una abogada decidió cruzar la calle y tomarle fotos a los pasajeros del auto. Un hombre se bajó y reclamó a la abogada el hecho. Quienes presenciaron el incidente afirman que los dos pasajeros del auto tenían apariencia policial, aunque estaban vestidos de civil. La insistencia de la abogada que tomaba fotos del auto y de los sujetos motivó a uno de ellos a entrar a la Corte tapándose la cara para evitar ser reconocido o ser grabado por las cámaras de televisión que cubrían el hecho.

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