viernes, 26 de abril de 2013

Las rutas en la lucha contra el narco

Me confieso una adicta al tema del narcotráfico, no a la droga. Es como un imán curioso que quiere escarbar hasta el fondo para saber todo el cuento; desde que le ofrecieron vender unos gramos y se clavó en el "negocio" hasta el otro lado de la cadena, las razones por las que aparecen narices espolvoreadas de blanco.

Detrás de estas personas siempre aparecen historias trágicas. Irónicamente por mas sangriento o alucinante que parezca el multimillonario negocio de mas de 300 mil mdd anuales, quienes le entran lo hacen acompañados de una justificación que emana del mas hondo sentido humano; conflictos del alma, orfandad, pobreza o hambre. Situaciones que se desechan por cualquier precio, especialmente ante propuestas tentadoras que suplen tres o cuatro meses de salario en una semana.

Sin embargo, para ellos, son motivos genuinos que los impulsan a tomar decisiones sin realizar que empeñan su vida, y detrás de la carroza hasta la de su familia. Cuando empiezan hacer carrera y se dan cuenta de que pocos del equipo quedan vivos, ya es muy tarde para arrepentimientos. Ni si quiera la crudeza, siempre presente en sus andares, es capaz de detenerles el paso por mas dramática que sea la realidad. Una minoría decide abandonarla, se pierde, se esconde, se salva. Pero la mayoría termina en el encierro, y muchos, muertos.

Esta ruta criminal ha sido inspiración de un arco iris de estrategias de combate para muchos gobiernos. Se han especializado cientos de aparatos uniformados con las mas sofisticadas herramientas militares para abatir a los poderosos de la droga; han usados tanques, ejércitos, agencias especializadas contra el delito, unidades finamente entrenadas, fragatas, radares, aviones, inteligencia y miles de millones de dólares para detener el acelerado paso del tráfico de drogas. Pero los resultados, después de medio siglo de intensa batalla que se ha echado al hombro varios cementerios,no han dado cifras alentadoras.

Se cuantifican mas bien por los traficantes de segunda y tercera que abultan las cárceles,  por las toneladas de cocaína incautada, la inversión monetaria, y algunos capos que pagan condenas condicionadas a la información que pueda contribuir para capturar a sus rivales.

Pero hasta el mas poderoso y conservador reaccionó; decidió girar el timón para reubicar su puntería. Ahora la contra se centrará en los adictos, en la demanda, en los enfermos, en quienes requieren de terapias para abandonar la droga. Se han dado a la tarea de digerir que en todo este proceso la balanza no se inclinó en detener a los consumidores.

En el 2011 la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito se enteró que hasta 272 millones de personas en todo el mundo consumieron droga.

Así que en este replanteamiento el pedazo mas grande del pastel se lo comerán los programas de prevención y tratamiento, otro similar balanceará los programas policiales, y uno mas pequeño se destinará a programas internacionales que detengan la droga antes de pisar suelo americano.

Un programa basado en la ciencia y enfocado en la salud pública. Así giran las agujas de la brújula en la política estadounidense contra la droga. Lo que se pretende es prevenir la aparición de nuevos consumidores y reducir la población enferma.

Alejarse de la represión criminal y la prohibición del consumo será un paso inminente en la lucha contra el narcotráfico del norte. No bastarán estas medidas aunque son un primer paso, como afirma Beckley Fundation, la organización londinense que promueve un replanteamiento en la forma de combatir este flagelo. Se requiere algo mas radical. La estrategia norteamericana no menciona planes para la regulación de la mariguana cuyo consumo recreativo recién fue aprobado en Colorado y Washington. Beckley da entender que la vuelta en la lucha contra las drogas a cargo de los estadounidenses no toma en cuenta el reporte de la OEA que aborda el problema de la droga en las Américas, y que se distancia de los eventos de la política internacional en esta materia.

La idea es abrir el debate entre los Estados miembros para armar una política pública sobre los procesos de integración social, la vinculación y dependencia de las drogas con el individuo, los grupos mas propensos a caer en ellas, la sociedad en su conjunto. Esto con un objetivo en mente; evitar la relación directa de la población con las drogas, y permitir una integración de las comunidades.

Pero volviendo a los Estados Unidos, en esta nueva era se seguirá destinando una gran intervención económica en el elemento policial aunque de igual forma se expande el aspecto de la salud pública, y ese último es un punto consolador según Beckley, sin embargo, considera que no es suficiente.

Basa sus dudas en cosas que parecen simples pero son básicas en estos síntomas. Los avances en atención a la población adicta serán importantes solo en la manera en que se logre distinguir entre el uso de droga, el abuso y la adicción; términos que parecen conjugarse en un solo significado, pero hay una gran diferencia entre uno y otro.

En cuanto al monto destinado a la represión, las cifras son contrastantes. A Estados Unidos le cuesta anualmente en la lucha interna contra el narco unos 50 mil millones de dólares, y en el exterior 2 mil 200 mdd.

Pero algo mas ridículo aún. Siendo Estados Unidos el país mas afectado en el mundo por el consumo de cocaína es lógico que se proponga financiar la ayuda a los países productores; Colombia uno de los principales. Para este país se pretende otorgar una ayuda de 319 millones para el 2014.

Crudo pero real; la ayuda que ofrece éste país a Colombia, equivale a lo que un narco puede hacerse en una vuelta coronada en el norte; es el valor de un cargamento de cocaína de 6,200 kilogramos puesto al venta en el mercado norteamericano.

La inyección económica en programas de prevención y tratamientos para adictos es positiva pero, sigue estando presente el peligro en el consumo indebido de medicamentos legales que han llevado a la tumba veinte mil personas al año en los Estados Unidos por abuso de los botiquines.

La misma oficina, la ONUCD, estima que el 90% del uso de droga no es problemático, una plataforma para advertir a los progenitores de esta nueva política que la implementación de la estrategia deberá ser monitoreada para asegurarse de evitar medicar a usuarios inofensivos y/o forzarlos a tratamientos innecesarios.

1 comentario:

  1. Después de leer,,reeleer y reeleer este articulo de Adelita, empiezo a meditar los casos que no solamente se dan a nivel nacional sino mundialmente. Llegue a la conclusión que para poder mitigar o eliminar a los traficantes de drogas le sugiero a Barack Obama que sería menos costoso @barackobama el legalizar el uso de cualquier droga y ponerla bajo la venta y control del Gobierno. Todo los sereshumanos buscan lo prohibido para hacer dinero en cantidades tales que manejar el dinero en bultos es mucho mas dificil que manejar los pequeños bultos de droga.. Parece que algo de atención le puesieron a esta sugerencia pues ya hay cinco Estados del Norte que han legalizado la marihuana y se supone seguiran las otrs drogas tratando a los usuarios como enfermos adictos y se controlasu venta y su dosis por el Estado Federal después que cada Estado ha admitido la medida. Así nos daremos cuenta de quienes son los que estan en el negociado pues la mayoria delos Administradores de turno de los Gobiernos del mundo estan vinculados al negocio de la droga ya sea a su consumo o a su negociación. Propongo esto a las Autoridades Norteamericanas y no tenemos que gastar tanto dinero tratando de detener lleguen a los diferentes paises lo prohibido. Considero el hacer esto es "echarle agua caliente, a las cucarachas" y verán como salen los aventajados en el multimillonario negocio.Amanecerá y Veremos

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