sábado, 31 de marzo de 2012

Después de la muerte, qué sigue

Hay quienes afirman que la vida no culmina con la muerte, al contrario, inicia otra etapa donde el espíritu sigue su curso en un plano celestial. Las tradiciones y creencias forman costumbres que en ocasiones han hecho de la muerte un mito.

En distintas partes del mundo se celebra el dos de noviembre en honor a los difuntos, pero hay quienes pueden hablar con ellos desde la tierra.

La tradición de Día de Muertos en México por ejemplo, esta conformada de una rica variedad de celebraciones en la mayor parte del país. Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal. Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es mas bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre si, mutuamente ellos se sienten.

El calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada los muertos. Cada una de ellas es una fiesta de alegría y evocación. Llanto o dolor no existen, pues no es motivo de tristeza la visita cordial de los difuntos.

Desde remotas épocas hasta la actualidad, el “banquete mortuorio”, resplandece en todas las moradas nacionales, desde los humildes jacales o casa rústica, hasta los palacios y mansiones. Cada pueblo ofrece variados diseños e ideas para este evento, pero todos con la misma finalidad: recibir y alimentar a los invitados y convivir (o tal vez “con morir”) con ellos.

Hablando de muertos, hay quienes dicen que pueden hablar con ellos. Se trata de una habilidad o un don privilegiado que permite escuchar y hasta ver a los muertos; son mediums.

Blanca Franco es una de ellas, una mediadora entre el mundo del mas allá y el terrenal. La autora de “Mis espíritus y yo” es un verdadero personaje místico. Blanca, de ojos cafes profundos, pelo negro contrastante con su piel clara y de contextura media, la mujer cuenta con este don desde niña.

En su libro “Mis espíritus y yo”, Blanca asegura que la vida del alma continúa después de la muerte e incluso que los espíritus tienen las mismas cualidades y apariencia que en vida.

La historia de Blanca es singular, abatida por la soledad decidió que iba a quitarse la vida. La difícil decisión era productos de constantes desiluciones, pero algo ocurrió, Blanca dice que tuvo una visión en la que le pedían que esperara un mes a partir de la aquella noche. Si después “de un mes yo seguía pensando en lo mismo, mi decisión sería respetada” agrega la autora en su libro. El tiempo transcurría sin variaciones, pero Blanca, sin darse cuenta, empezaba a hablar con espíritus. En una ocasión, cuenta la autora, una señora se quejaba de que no tenía dinero para pagarle unas deudas. Otra señora decía que eso no era verdad y que solo lo decía para no pagarle, y que la deudora hasta tenía una cuenta de banco. La deudora parecía ignorar a la mujer, así que Blanca decidió repetir lo que la señora le iba diciendo. Fue entonces que la mujer no dijo nada, solo abrió su cartera y le pagó sin decir palabra.

Hechos similares ocurrían todos los días, “Fue mi madre la que se dio cuenta lo que me estaba pasando cuando en una conversación le comenté lo que decía mi abuelita” afirma Blanca en su libro. Su abuela materna había muerto poco antes de que Blanca naciera. “ “Mi madre siguió haciendo preguntas dirigidas a mi abuelita y yo sin darme cuenta comencé a repetir las respuestas que ella me daba”.

Comprender lo que le sucedía era difícil, con el tiempo entendió que su trabajo consistía en repetir lo que los espíritus dicen.

“En algún momento supe que no permitirían que me quitara la vida, pero a cambio me concedían mi mas grande deseo: no podría ir a ese cielo con el que soñaba, pero pudieron meterlo desde la ventana de mi habitación. Así que olvidé mis planes y les entregué mi vida por completo. Desde entonces vivo en el cielo.”

Blanca considera que es un enlace entre la tierra y la vida después de la muerte; el cielo.

2 comentarios:

  1. Siendo Católico, Apostolico y Romano heredado de mis padre sy mi educacion en Colegios Cristianos (Lasallista) estudiamos mucho sobre este asunto. Nuestro cuerpo tiene alma que es la que acude donde Dios disponga. Polvo eres y polvo te convertiras. Hablando de musica la Doctora Ana Raquel Palau mi consuegra traslado a todos familiares incluyendonos que terminada la Misa de despedida de su alma, el padre atendió la solicitud de ANA Raquel que la ultima Cancion fuese..la de Sandra su paciente....Yo soy gallina fina...y todos los asistentes se contagiaron de la alegría que la difuna Ana no0s envió en su último mensaje a todos sus seres queridos y amigos presentes en Misa. Se me quedó grabada esa atencion de mis niestos ya adolescentes cantandole a su abuela muerta scancion que Sandra su paciente se la enseñó- Por radio Adelita nos habló de que en Mexico hay hasta un dulce de los muertos que algun día me lo hará. Respetuosamente, Ing. Humberto E. Reynolds de Unamuno

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  2. Como puedo contactar a Blanca Franco?

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