martes, 26 de julio de 2016

Directiva podría tratar caso Quijano en próxima reunión

Algunos de los miembros de la junta directiva manifestaron que antes de entrar en la agenda, es posible que se ventile el informe del fiscalizador general sobre los trámites de la firma que representó al astillero español

La Junta Directiva del Canal de Panamá debería interesarse por la adjudicación de la compra de remolcadores a la empresa española Astilleros Armón que efectuó la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en 2011. Así lo informó una fuente relacionada a esta entidad que no quiso que se revelara su identidad.

“Es un asunto que se ventila en la Junta Directiva y no en Comité, como ocurre con otros tópicos cuya naturaleza lo permite y desde la inauguración de la vía ampliada no hemos tenido pleno. A mediados de la próxima semana celebraremos una reunión”, añadió.

Jorge Luis Quijano, nombrado administrador de la ACP en marzo de 2012, esta siendo cuestionado por la aparente relación de su hijo, del mismo nombre, con la empresa proveedora de la flota de remolcadores que emplea el nuevo canal.

Jorge Luis Quijano hijo trabaja en la firma de abogados Quijano &Asociados, que ha resultado ser el representante legal de los astilleros españoles que ganaron la licitación pública en 2011.

La Estrella de Panamá tuvo acceso a varios documentos en los que se detalla la fecha y los representantes legales del astillero en el istmo. Entre otros, un poder que otorgó Astilleros Armón a la firma MLS & Associates en Panamá para hacer cualquier gestión administrativa sobre los catorce remolcadores encargados por la ACP, con fecha de marzo de 2013.

Así se tramitaron algunas patentes de los buques bajo la asistencia legal de MLS & Associates, como el de Cerro Itamut (nombre con el que se bautizó a uno de los remolcadores), con licencia especial de navegación desde marzo de 2013. La patente provisional de la nave fue expedida en en julio del mismo año.

Unos meses después, en otra patente especial de navegación, esta vez para el buque Cerro Majagual, fechada el 25 de noviembre de 2013, aparece como agente residente de Astilleros Armón la firma Quijano & Asociados.

El contrato de compra y venta del último buque se realizó en la Notaria Segunda, en enero 27 de 2014. Según señala el papel, la transacción se realizó el 4 de noviembre de 2013, entre Astilleros Armón y la ACP, por un monto de $11,313,150.

“El hijo de Jorge Luis Quijano trabajaba para la firma MLS Associates, el bufete que hacía los trámites de la compra de los remolcadores. Posteriormente, consiguió otro trabajo en el despacho Quijano y Asociados, una firma que tiene muchos años de haberse establecido en el país”, relata una fuente del sector marítimo.

“Cuando salió de la firma se pudo haber llevado algunos clientes. Teniendo como dato cuestionable que quien estába encargado de la relación dejó de trabajar para la firma y al cambiarse se llevó la cuenta. Es natural que la ACP firme el contrato con el astillero, lo que es cuestionable es que quien hace los trámites para que se efectúe el contrato sea hijo del administrador. Un asunto de ética”, concluye la fuente.

En una reciente carta enviada al presidente de la Corte Suprema de Justicia, José Ayú Prado, Quijano pretende aclarar las “falsas publicaciones” que desde hace dos años insinúan la injerencia de su hijo en el tema de los remolcadores.

En la nota, destaca que su hijo “es empleado de la firma donde ejerce dignamente su profesión. Dos años después de la adjudicación del contrato (al astillero), las firmas de abogados para las que él ha trabajado, han brindado a Astilleros Armón, servicios administrativos como el de abanderamiento de naves, constitución de sociedades anónimas, entre otros, cuyos trámites se realizan ante instituciones distintas al Canal de Panamá”, dice el aadministrador, tras recalcar que no hay relación familiar con los socios del bufete, a pesar del apellido común.

En la misma carta enviada a la Corte, Quijano recalca que la relación entre la ACP y Astilleros Armón se “desarrolló estrictamente a través del respectivo oficial de contrataciones, conforme a las disposiciones del reglamento de contrataciones que rige la ACP”.

Según Quijano, el caso fue investigado en su momento por el Fiscalizador General de la ACP, Antonio Domínguez Álvares.

En boca del presidente de la Junta Directiva dela ACP, Roberto Roy, en el 2015 “sus miembros ordenaron al fiscalizador abrir una investigación, quien reportó que ningún familiar del administrador Quijano representa a proveedor de bienes o servicios del Canal de Panamá, por lo tanto no ha habido conflicto de intereses del adminitrador o de sus familiares”.

Este medio envió a Roberto Roy copia de la patente especial de navegación para conocer su opinión: “la investigación complementaria deberá tener esta información, y si no la tiene, se le adjuntará. Si esa investigación no encuentra nada indebido, allí termina el caso por parte de la ACP. En caso de encontrarse algo, serguirá el proceso requerido por los reglamentos y la ley”, expresó.

VERSIÓN DE QUIJANO
Este periódico consultó a Jorge Luis Quijano, administrador de la ACP, su versión sobre los hechos y desmintió “categóricamente” que algún miembro de su familia estuviera relacionado con “alguna gestión de contratista o proveedor de servicios ante la ACP”.

Y enseguida añadió: “mi hijo es abogado marítimo idóneo y trabaja para una firma, cuyos socios y yo no guardamos parentesco cercano conocido. Esta firma ofrece servicios cuyos trámites se realizan ante instituciones distintas al Canal de Panamá. Subrayo que mi hijo no es ni socio, ni accionista de la firma de abogados en la que trabaja. Jamás ha sido parte de procesos para la adquisición de bienes o servicios en el Canal de Panamá, tal cual fue investigado por el fiscalizador general a solicitud nuestra”.

El fiscalizador general es un funcionario independiente de la Administración del Canal que es nombrado por la Junta Directiva y responde solo a ella.

“En el año 2011 la empresa Armón, con la cual se pretende vincular a mi hijo, gestionó su participación en la licitación de remolcadores por cuenta propia. Al momento de la licitación de remolcadores, yo no ocupaba el cargo de administrador y ocupaba el cargo de vicepresidente de Ingeniería, que no tiene ninguna relación al tema de los remolcadores. La firma en la cual trabaja mi hijo, le ofrece servicios de trámite de abanderamiento de naves ante la Autoridad Marítima de Panamá a partir del año 2013, es decir dos años después del inicio del proceso de licitación y adjudicación. No existe ni existirá tráfico de influencias, pues yo conocí al representante de la empresa Armón cuando los primeros remolcadores estaban siendo bautizados en Panamá, dos años después de la adjudicación del contrato”, dijo.

Por último, añade Quijano, “durante 39 años he trabajado en el Canal de Panamá con empeño y honradez. A partir de mi designación como administrador pedí a todos mis familiares cercanos que se abstuvieran de ofrecer productos y servicios al Canal de Panamá, solicitud que todos me han aceptado. Mi esposa, quien durante 36 años también sirvió a esta empresa, se retiró a partir de que fui nombrado administrador a solicitud mía, a pesar que le asistía el derecho de permanecer en su puesto”.

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