miércoles, 4 de mayo de 2016

Las oportunidades de la administración Varela

Uno de los desafíos del presidente Juan Carlos Varela es ser consciente de sus propias debilidades. En el tiempo que resta de administración, se presentan grandes oportunidades que podrían abrir una nueva etapa de bonanza para el país, no obstante, una buena parte del desarrollo socio-económico y humano está condicionado a la implementación de reformas estructurales.

La ampliación de la vía interoceánica, la construcción de las líneas dos y tres del metro, la remodelación de la ciudad de Colón, el inicio de obras del cuarto puente sobre el Canal, la ampliación de la carretera interamericana, por mencionar algunas de las grandes infraestructuras en las que se apuesta a la generación de empleos y dinamización de la economía, no serán suficientes para insertar al país en un modelo de desarrollo cónsono con las nuevas reglas del juego que impone la globalización, indican los consultados por este diario.

El impacto positivo de la ampliación del Canal "descansa en la configuración de un conjunto de iniciativas institucionales tanto públicas como privadas que articulen actividades tanto de servicios como productivas y que se orienten a generar empleos de calidad. El papel de Estado es crucial", señala Enoch Adames, coordinador académico de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

DIVERSIFICACIÓN
El reto que analiza Adames en este último punto, es la necesidad del Estado en acometer tareas de mediano y largo plazo que conlleven políticas de diversidad económica y de integración territorial. Inversiones que prenden otra alarma para Adames al advertir "que serán parte de la rapiña económica de los tradicionales grupos de poder".

Recuerda el también sociólogo, que las magnas infraestructuras no son sinónimo de triunfo ni reelección. Reconoce que el conjunto de "obras materiales proyectadas y que constituyen importantes plataformas de comunicaciones y de conectividad en la circulación de mercancías y mano de obra, pueden tener algún impacto positivo en la imagen del gobierno. Sin embargo, recordemos que la estrategia reeleccionista de Martinelli apostaba fuertemente a este componente de infraestructuras", y fracasó en el intento.

Apostar por un modelo económico inclusivo parece ser el común denominador de los entrevistados.

El gobierno tiene de su lado una economía sólida.

LOS SERVICIOS PARALELOS
El Fondo Monetario Internacional recientemente analizó que “Panamá tenga na de las tasas de crecimiento más fuertes de América Latina con una baja inflación, un sistema financiero estable, y un déficit en declive”.

A mediano plazo, “el aumento en el tránsito del canal, un sector dinámico de servicios y las inversiones en sectores de energía, minería y logística deberán ayudar a mantener el crecimiento”, describe el informe del FMI acerca de Panamá.

La ampliación de la vía ofrecerá más oportunidades al país pero éstas vienen condicionadas a satisfacer la demanda. Juan Carlos Croston, directivo de la Cámara Marítima dice que “si hubiera un servicio primario de agricultura bien establecido en Panamá, podría funcionar como suplidora de productos a los buques.Esto traería beneficio al sector agropecuario. Permitiría crecer no sólo el segmento primario, sino el secundario y es una muy buena oportunidad para comenzar a identificar los servicios que necesitamos para suplir no la actividad primaria, sino a la actividad secundaria”.

Uno de los principales retos que identifica Daniel Isaza, vicepresidente del Consejo Consultivo del Sector Privado y presidente de la Cámara Marítima, es crear las condiciones necesarias para facilitar el comercio internacional para dar oportunidad al sector privado para mejorar la oferta de los servicios a la carga. “Estas inversiones se verán reflejadas en infraestructura portuaria, aeropuertos, ferrocarril, entre otros”. Una tarea que debe involucrar al gabinete logístico y el Consejo Consultivo del sector privado para desarrollar tareas del Plan Nacional Logístico. “Debemos apostar a que Panamá sea escogido como el mejor lugar para agregar valor a la carga”, acota Isaza.

Identifica que el gobierno actual no ha variado el "paradigma de la administración Martinelli: inauguración de grandes obras, explica. Pero fuera de eso, no se ha enfocado en los principales problemas del país". En este último renglón reconoce que si bien esas obras mantienen la percepción de que el país crece, no son sinónimo de que la educación, la salud, la adquisición de viviendas, y la justicia se reestructuran. "Un modelo insostenible", previene. "El sistema político es corrupto y se mantiene a costa de las mega obras, si no se intenta cambiar eso no hay forma que el presidente cambie la imagen de Panamá”, insiste Morales. La enorme dificultad del gobierno, añade, a pesar de la buena voluntad, "es que muchos de sus ministros están involucrados en los negocios y hay serios conflictos de intereses. Eso es un patrón observado en varios gobiernos. Estos conflictos de intereses podrían alterar el rumbo que debe tomar el país", concluye.

MODELO AGOTADO
Las fuentes consultadas ven con ánimo los buenos tiempos económicos que atraviesa el país, no obstante, advierten sobre el modelo adoptado y la importancia de tomar medidas inmediatas para reestructurarlo.

René Quevedo, consultor empresarial, describe que a corto plazo, "proyectos como la Línea 2 del Metro, renovación de Colón, Colón Puerto Libre y la entrada en operación del canal ampliado representarán un importante aporte al dinamismo económico, al empleo y a la confianza en el futuro del país".

Pero advierte Quevedo que el Gobierno encara aspectos estructurales, como el fortalecimiento de la formación técnica para adecuar los recursos humanos que requiere el país y fomentar tanto la competitividad, como la inclusión social.

DINAMIZAR LAS CARTERAS
"El presidente tiene a su favor que cumplió con su promesa de hacer una gestión que le diferencie de la anterior en cuanto a excesos y manejos sin transparencia, y por eso ahora se le exige un mayor impacto en la los problemas más cotidianos de los panameños" expresa Juan Carlos Araúz, vicepresidente del Colegio Nacional de Abogados.

Aconseja cambios en el equipo de trabajo del Presidente. "Se necesita dinamizar las carteras ministeriales que promuevan mayor desarrollo de sus responsabilidades. Que den la cara por el presidente con su trabajo en vez de que el mandatario salga a defender y justificar su designación cuando se alborotan las críticas”, señala Araúz.

Por último, el profesor Adames recomienda a Varela dejar atrás las políticas de subsidio insostenibles. Acometer la cuestión de la institucionalidad, talón de Aquiles de nuestros gobiernos, dice, “que significa pasar de una organización burocrática fundada en el clientelismo y tráfico de influencias, a instituciones fundadas en el profesionalismo y la sostenibilidad”. Insiste el catedrático, que "el cambio estructural en nuestro país acorde a las tareas del momento es crear y fortalecer instituciones públicas con capacidad de gestionar y sostener políticas de largo plazo. Esto requiere un bloque de poder distinto".

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