lunes, 19 de noviembre de 2012

Boeing estima que se llevará la mitad del “share” en los próximos 20 años



"Esto representa ventas de al menos más de 15 mil millones de dólares en los próximos 20 años".

La empresa que tiene casi un siglo en el mundo aeroespacial empezó con avioncitos que repartían correos en Estados Unidos y casi un siglo después, es la segunda empresa en el mundo que fabrica aviones de defensa y comerciales con mas de 160 mil empleados y los hangares mas grandes del planeta. El último grito de la moda que lanzó al mercado Boeing es el 787, avión que la empresa puso a volar este año y que tiene bajo pedido mas de 800 unidades, hasta ahora ha entregado 20 aviones.

Boeing construye aviones desde 120 plazas hasta el 787, nuevo modelo, que puede transportar alrededor de 500 pasajeros. En la parte de defensa “es un grupo que esta creciendo porque empezó con la incorporación de McDonald Douglas el año pasado y complementa los negocios a nivel comercial” nos dijo Gallard.

El también vicepresidente de ventas para Latinoamérica, África y el Caribe de Boeing habló a La Hora 9 en exclusiva sobre los futuros desafíos de la aviación, los alcances tecnológicos espaciales y las multimillonarias ventas de la industria de la aviación. La parte espacial y la de defensa de la Boeing son casi uno. Se trata de investigaciones con la NASA que vive el presente cincuenta años en el futuro. Para Boeing trabajar en el espacio es importante porque "hay que hacerlo, o sea si no lo hacemos nosotros es irresponsable, porque hay que participar en algo que se debe de hacer” nos comentó Gallard. Es obvio que de no hacerlo Boeing otra empresa sería la encargada de desarrollar esta tecnología que involucra miles de millones de dólares en investigación, razón por la que Boeing, además de acatar esta tarea en la industria aprovecha la tecnología que se genera en este tópico para incorporarlos a la aviación civil. Boeing puede actuar como contratista de la NASA pero también realiza sus propias investigaciones para proponerlas a la agencia espacial y así sean consideradas en futuros proyectos, ésto a pesar de que en la actualidad estos programas no avanzan a la velocidad del cohete.

“La nueva tecnología tiene que comprar su pasaje a bordo de los aviones” es el slogan de Boeing, lo que indica la tecnología debe estar a la par de la seguridad aérea y la misma debe ser rentable para la empresa, pues una gran parte de su costo se va en inversión, pruebas, y miles de horas en estudios.

Antes de sacar un avión a vuelo se prueba mil veces, “pruebas, pruebas y miles de horas en eso” expresó Gallard. Tienen pilotos para ese propósito especialmente, aunque en los aviones no se toma riesgo en nada y esa es una de las razones por las que se hace costosa la industria.

Por eso que el nuevo avión de Boeing tiene un costo de 200 millones de dólares, para llegar a estos números es necesario un proceso de certificación de estas aeronaves para asegurarse de que la nave no deje nada en duda, son pruebas costosísimas. La familia de 787 tiene dos aviones y es posible que haya un tercero. El 787 alberga a 247 pasajeros, el 787 /9 puede transportar casi 300 pasajeros y el que se esta proponiendo pero aún no sale al mercado, 787 /10 tendrá capacidad para 350 viajeros. En realidad no es el tamaño lo que lo hace distinto, sino la tecnología.

Lo primero que hace Boeing al pensar en un nuevo avión es hablar con el cliente para lograr un acierto en el mercado. En este momento la demanda se centra en este tamaño de naves y no en el transporte de 600 pasajeros por ejemplo. Otras cosas influyen al tomar en cuenta el tamaño de la nave; tiene aeropuertos específicos para su aterrizaje, el alcance del avión o “performance”, viajes particulares principalmente trascontinentales y el entrenamiento del personal que estará a cargo de esta nave.

El costo es lo que manda en los últimos años en la aviación, los cliente de las manufactureras buscan constantemente desarrollar nueva tecnología para ahorrar costos. En este aspecto el 40% de los costos se destinan al combustible, por lo que un ahorro en esta materia resulta de vital importancia para las aerolíneas, en este nuevo modelo 787 asegura Gallard que prima un ahorro del 20% en gasolina, lo que se traduce en un rendimiento importante para sus clientes. Lograr medio por ciento de ahorro es costosísimo para los ingenieros de la empresa, mientras que en los vuelos los aviones se llenan con costales de piedras prácticamente.

Es inevitable que una crisis en el precio del petróleo pasaría la cuenta a todos, nos comentó Gallard. En los próximos 20 años puede haber un mercado mundial de 30 mil aviones de los cuales Boeing tiene la mitad del “share” incluyendo todos los aviones. De Airbus cuantos son entonces? “A Airbus le daría como de vez en cuando me caen bien, démosle 9 mil”. No supe si se refería a una división del mercado real o especulativa así que preferí aclararlo. Son cifras reales o proyecciones suyas? Le dije. “No esa es mi esperanza, la realidad es que en el mercado en que estamos hoy día nos estamos peleando la mitad” confesó Gallard.

El placer de viajar en un Boeing es una experiencia distinta, las ventanas son mas grandes, se oscurecen con un solo botón, la humedad es mayor para evitar la resequedad gracias a un fuselaje hecho a base de fibra de carbón que permite una mayor humedad en la cabina, el interior es amplio, las luces van acorde a la claridad que hay en el exterior, si es de día o de noche, etc. Son aviones que surcan los aires tras continentales.

¿Qué línea es más redituable, la aviación civil o la de defensa? Las ventas en la parte militar están bajando reconoció Gallard, de tal forma que la aviación civil supera en ventas a la anterior. “los presupuestos mundiales de las diferentes economías se están midiendo en la parte de defensa entonces las compras han decaído un poco así que hay ordenes no solo de satélites sino también en la parte de defensa, así que yo te diría que la parte comercial es la mas rentable para nosotros”, manifestó Gallard.

Boeing en el pasado tenía sus negocios, en la parte de defensa, con el gobierno norteamericano así que hasta cierto punto tenía un cliente único, en este sentido era mas fácil planear la proyección de ventas, no obstante, Boeing está cambiando su estrategia de venta para diversificar la lista de clientes como Brasil por ejemplo.

Un mundo particular y muy confidencial del que poco hablan sus ejecutivos. Hay ciertas restricciones en esta línea de ciertos productos. Para poder exportar estos aviones de guerra se requiere de una licencia específica, un campo al que Gallard prefiere no entrar a ahondar.

Latinoamérica es el primer mundo en este momento de la aviación, los nuevos aviones 787 están en esta región antes que en cualquier parte del mundo. Según las proyecciones de demanda de aviación a nivel mundial, Boeing podría tener un ingreso aproximado para los próximos 20 años de mas de 1,500 millones de dólares.

Gallard trabajaba en un astillero de barcos y decidió probar suerte en la parte de aviación y se enamoró de la compañía, tiene mas de 20 años trabajando en Boeing. La pasión por la industria cautiva y también hay una mística institucional interesante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario